martes, 27 de abril de 2010

Diego Milito: héroe del silencio

EL RETORNO DE DIEGO MILITO A GENOA RATIFICÓ SU ENORME CATEGORÍA. PERO PESE A SUS 108 GOLES EN CINCO TEMPORADAS EUROPEAS, LA POSIBILIDAD REAL EN LA SELECCIÓN ARGENTINA NO LLEGA NUNCA. BASILE VOLVIÓ A CONVOCARLO. ¿ESTA VEZ LE DARÁ CONTINUIDAD?

Tachó todos los requisitos que se le cruzaron: triunfar en un grande de Argentina, adaptarse rápido a Europa, brillar en la Liga Española, ser ídolo en el calcio italiano, crecer, evolucionar, meter goles y más goles... Sin embargo, ningún camino condujo a Diego Alberto Milito a la titularidad en la selección argentina.
Tuvo posibilidades esporádicas: un partido por acá, otro por allá, algunos minutos en amistosos... Sin importar demasiado si rendía o no, los delanteros en los partidos clave siempre fueron otros.
Las visitas de Milito a la selección comenzaron en 2003, tiempo después de que fuera una pieza importante del título que Racing ganó después de 35 años. Tardó 14 minutos en anotar su primer gol con la camiseta argentina.
Atrás habían quedado sus inicios de jugador de técnica extremadamente pulida pero abrumado por la ineficacia (2 goles en sus primeros 43 partidos oficiales). En su última etapa en Avellaneda lavó la indefinición de sus botines: fue goleador de Racing durante cuatro torneos consecutivos.
En 2004 fue transferido al Genoa, que jugaba en la segunda división del fútbol italiano, e incluso mejoró su nivel. Marcelo Bielsa, entonces entrenador de la selección argentina, lo tenía entre sus delanteros preferidos (3 goles en 7 partidos en su ciclo) y lo hizo jugar hasta en su último partido antes de renunciar: frente a Perú, por las Eliminatorias Sudamericanas.
Los 37 goles que Milito anotó en una temporada y media en Genoa lo llevaron hasta la Primera División de España: el Zaragoza de su hermano Gabriel lo fichó para la temporada 2005/06. ¿Quién era Milito en ese momento? En Argentina, un héroe de Racing que estaba haciendo muchos goles en el exterior... goles que no se veían ni por la tele y que sólo entrenadores inteligentes como Bielsa podían valorar.
Su llegada al Zaragoza lo puso en el escenario grande y 21 goles en su primera temporada provocaron el aplauso masivo del planeta fútbol. El clímax llegó la noche del 8 de febrero de 2006: cuatro tantos al Real Madrid en un solo partido, un 6-1 antológico en La Romareda.
Sin embargo, Bielsa ya no estaba y José Pekerman armó la lista de convocados para el Mundial de Alemania sin Diegol. Lo llamó por teléfono antes de hacer pública su decisión, un gesto loable, pero pagó en el partido de cuartos de final: necesitó un delantero alto para defender los centros alemanes y rápido para contraatacar, y al mirar el banco de suplentes no lo tuvo. Argentina perdió la ventaja de 1-0 y quedó eliminada en los penales.
Con el nuevo cambio de mando (Alfio Basile por Pekerman) la situación no cambió demasiado. Milito siguió creciendo como centrodelantero (46 goles en sus últimas dos temporadas en Zaragoza), pero las posibilidades siguieron siendo escasísimas. Se esperanzó cuando fue convocado para la Copa América 2007, pero encontró otro pero: pese a la rápida lesión de Hernán Crespo, jugó apenas 120 minutos (le marcó un gol a Colombia) en toda la copa. En la final (0-3 ante Brasil), Basile no lo miró ni para preguntarle la hora.
El sorpresivo descenso del Zaragoza (con 42 puntos no hubiera perdido la categoría en ninguna de las siete temporadas anteriores) pareció interponer una inmensidad entre el sendero del delantero y el de la selección. Pero Milito sabe de inmensidades: inmenso en su clase, inmenso en su constancia, inmenso su listado de gritos eufóricos, de arqueros destrozados, de hinchas enloquecidos.
En septiembre de 2008, la vuelta al Genoa para saldar la cuenta pendiente de jugar en Primera División lo depositó otra vez bajo las luces del fútbol grande. 4 goles en apenas 3 partidos (uno a Milan, uno a Palermo, dos a Roma) reavivaron el amor de los tifosi genoveses y la mirada curiosa de los hinchas argentinos.
El tiempo pasa y Milito, como un desempleado de 29 años con el diario bajo el brazo, muestra su currículum de 154 goles con insistencia. Mejores y peores aspirantes han pasado por un puesto laboral que -desde que Gabriel Batistuta se retiró y Hernán Crespo juega poco en sus equipos- no ha encontrado un ocupante feliz.
Casi en puntas de pie, con una elegancia que esfuma la distancia entre el fútbol y el arte, Milito camina por la sala de espera aguardando sólo una mirada, sólo un anuncio, sólo cuatro palabras: el puesto es suyo.

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, SEPTIEMBRE DE 2008

viernes, 23 de abril de 2010

Armenia-Turquía: mucho más que fútbol

DOS PAÍSES ENFRENTADOS POLÍTICAMENTE JUEGAN POR LAS ELIMINATORIAS EUROPEAS. LA IMPORTANCIA QUE LE OTORGAN AMBOS GOBIERNOS AL PARTIDO ES UNA MUESTRA MÁS DEL INTENSO VÍNCULO ENTRE LA POLITICA Y EL FÚTBOL.

La relación entre el fútbol y la política es histórica y evidente. Ya desde 1934, cuando Benito Mussolini le dio vital importancia a la Copa del Mundo para fortalecer al fascismo en Italia, se han sucedido situaciones y eventos que, en mayor o menor medida, han acercado lo que ocurre en el campo de juego con lo que sucede fuera. "La selección es la patria misma", dijo alguna vez el prestigioso futbolista uruguayo José Nasazzi.
El domingo se enfrentarán en Yerevan, Armenia, la selección local y Turquía. Esta vez, la política no sólo formará parte del evento: será, definitivamente, más importante que el resultado del partido.
El enfrentamiento entre ambos países comenzó entre 1915 y 1917, cuando el Imperio Otomano provocó una masacre en Armenia, asesinando a un millón y medio de habitantes de ese territorio. El gobierno armenio exige una disculpa diplomática de las autoridades turcas por aquellos sucesos, pero Turquía no se responsabiliza por el genocidio y acusa a los armenios de no reconocer las fronteras turcas.
El encuentro corresponde a la primera jornada de las Eliminatorias Europeas para el Mundial 2010 y la expectativa es grande. Por primera vez el presidente turco, Abdulla Gul, aceptó la invitación de su colega armenio y pisará Yerevan para presenciar el juego.
"Se estima que este partido levantará los obstáculos que impiden el acercamiento de dos pueblos que comparten una historia común, y creará nuevas bases", expresa un comunicado del gobierno turco, que fue duramente criticado por la oposición al anunciar la decisión.
Ningún detalle quedará librado al azar. Incluso, una delegación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía se encuentra en Armenia supervisando todos los preparativos para la visita y el partido.
Será una pequeña revancha, o una posibilidad de acercamiento, o una demostración de que el fútbol pacifica, pero para los espectadores y los mandatarios no será un partido más. Este Armenia-Turquía representará distintas sensaciones para los involucrados. Hasta la Unión Europea hizo referencia a la situación: "Este viaje histórico constituye un gesto muy alentador para las relaciones de ambos países". Un viaje histórico que es posible gracias a un partido de fútbol.

No será el único caso de fútbol político durante este fin de semana. En La Habana se enfrentarán los mayores exponentes del socialismo y del capitalismo, Cuba y Estados Unidos, por primera vez en 61 años.
En el pasado existieron casos que todavía se recuerdan. En 1938, Adolf Hitler decidió celebrar su dominio sobre Austria jugando un partido entre los austríacos y la selección alemana. Matthias Sindelar, un genio que se había negado a representar a la Alemania nazi, jugó como nunca y le dio el triunfo a Austria, en una simbólica demostración de desprecio hacia el Führer. Sindelar y su novia judía, perseguidos por el ejército nazi, se suicidaron en 1939.
Las tensas relaciones entre las dictaduras de El Salvador y Honduras se terminaron de romper por un partido de fútbol jugado en 1969. La locura llegó al límite: El Salvador declaró la guerra e invadió el territorio hondureño.
Las diferencias entre Argentina e Inglaterra, por otra parte, nacieron durante las primeras invasiones inglesas a Buenos Aires, en 1806, y se agravaron por la disputa de las Islas Malvinas, que derivó en la guerra de 1982. Ya en el Mundial de 1966, el argentino Antonio Rattín había aplastado con una mano a una bandera británica frente a los ojos de la reina; y, en México '86, los goles de Maradona se festejaron en Argentina con un fervor que sobrepasó lo deportivo.
Los ingleses también trasladaron al campo de juego su rivalidad con Escocia. En mayo de 1988, un partido terminó con pésimo resultado para ambos: un muerto y noventa heridos por enfrentamientos entre fanáticos.
Si no se enfrentan selecciones, los partidos internacionales entre equipos también pueden ser foco de conflicto. En 1990, por ejemplo, Dinamo Zagreb, de Croacia, recibió a Estrella Roja, de Serbia. Ambos países estaban unificados por la bandera de Yugoslavia, pero la tirantez política de esos años (los nacionalistas croatas habían ganado las elecciones días antes) generó violentos choques y 61 heridos.
¿Algún caso positivo? En 1998, el sorteo de la Copa del Mundo de Francia determinó que Estados Unidos e Irán tuvieran que jugar entre sí. Los 22 futbolistas, en actitud de grandeza, se unieron en el momento de la fotografía inicial y el espectáculo no tuvo manchas.
Cuatro años después, durante la apertura del Mundial de Corea-Japón, Senegal(que había sido colonia francesa hasta 1960) derrotó sorpresivamente a Francia. El triunfo deportivo simbolizó la liberación de todo un continente.
La complejidad del tema es enorme y debe tratarse con cuidado. Lo concreto es que la separación del fútbol y la política suena imposible, como lo trasparentan las palabras que el escritor argentino Alejandro Dolina dijo alguna vez: "¿Cómo me piden que no mezcle al fútbol con la política? Cuando juega mi selección, me gusta pensar que el futuro de mi país está en juego. Si pensara en otra cosa, dejaría de mirar fútbol".

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, SEPTIEMBRE DE 2008.

sábado, 17 de abril de 2010

Basile, las cuentas no cierran

LA SEGUNDA ETAPA DEL ENTRENADOR EN LA SELECCIÓN ARGENTINA NUNCA LEVANTÓ VUELO. DECISIONES EQUIVOCADAS, SUBESTIMACIONES Y DECLARACIONES POLÉMICAS EMPUJARON A LA CELESTE Y BLANCA A SU PEOR MOMENTO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Intrincadísimo presente el de la Selección Argentina. Alfio Basile asumió como entrenador en 2006, parado en la terraza futbolística de los cinco títulos que logró con Boca Juniors durante sus catorce meses de gestión. Pero ha ido bajando escalones de a poco y hoy apenas puede ponerse en puntas de pie desde la planta baja.
Desde el fallido debut (0-3 contra Brasil), el conjunto del Coco anda garabateando ideas, pero casi ninguna llega a concretarse. Apenas un 1-0 a Francia, un 3-0 a México y el 0-0 en Brasil por las Eliminatorias mostraron imágenes nítidas de equipo: efectivo en Saint Denis, vistoso en la Copa América 2007, generosos en Belo Horizonte. Pero en cada caso la buena impresión se derritió demasiado rápido.
Basile no transmite intensidad, y sus declaraciones no ayudan. "Estos partidos sirven para recaudar, para bancar que estemos en hoteles cinco estrellas y conservar el predio de Ezeiza", dijo después de un 0-0 contra Belarús. Algunos todavía esperamos que aclare que fue una mala broma.
Lejos de la poética idea de que la camiseta de la Selección es una motivación que no necesita condimentos, Basile minimiza a rivales y a sus propios jugadores, que quizá se esforzaron durante meses para tener esa oportunidad en Minsk. Un partido que sólo sirvió "porque le da mucha guita a la AFA", contó tranquilo el Coco.
Se se acepta que no ganarle a Chile, Suiza, Noruega, Estados Unidos y Belarús en amistosos no es mala señal, tampoco hay para donde correr: en las Eliminatorias las cosas funcionan peor. ¿Son el estigma de Basile? Sin él, de local, Argentina ganó 29 partidos, empató 9 y no sufrió derrotas. Con el Coco, logró 4 triunfos en 8 encuentros y perdió por única vez en 50 años: 0-5 ante Colombia.
La trayectoria de Basile no entra en discusión. Sí se discute la Riquelmedependencia, que no haya dirigido al equipo olímpico, que el equipo juegue mal en Eliminatorias y en amistosos. Sí se discute que se subestime a los rivales, que confíe demasiado en el talento de sus jugadores (que lo tienen, y mucho). Sí se discute que su equipo no genere que, cada vez que juega la Selección, nada les importe más a los argentinos que gritar todos juntos por la celeste y blanca.

Argentina-Paraguay, discreto 1-1 en el Monumental.

PUBLICADO EN LA WEB DE FOX SPORTS, OCTUBRE DE 2008.

domingo, 28 de marzo de 2010

El fútbol mexicano tiene futuro

Rodrigo Iñigo (América)

Los jugadores más jóvenes buscan afianzarse y destacarse en el Torneo Apertura 2008. Seleccionamos a diez futbolistas de menos de 23 años que amenazan con largas y exitosas trayectorias.

En el fútbol mexicano existen muchos consagrados que brillan partido a partido, pero detrás de ellos hay un grupo de jóvenes talentos que están comenzando su camino. Algunos ya han disputado un buen puñado de partidos, otros suman pocos minutos. No se trata de remarcar el trabajo de consagrados como Patricio Araujo o valores que ya han llegado al Tri, sino apuntar hacia aquellos que muy pronto pueden convertirse en estrellas.

*Rodrigo Iñigo (América, 22 años)
Es un defensa de gran físico (mide 1,86m) que debutó en febrero de 2007. Jugó 10 minutos en la heroica victoria de las Águilas en el Maracaná por la Copa Libertadores, pero hasta el inicio del Apertura no había tenido suficientes posibilidades. Con Ramón Díaz en el banquillo, fue titular en los dos primeros juegos de este torneo. Es el momento ideal para que dé un salto de calidad.

*Pablo Zeballos (Cruz Azul, 22 años)
En Oriente Petrolero (Bolivia) y Sol de América (Paraguay) demostró que es un goleador muy efectivo. En su primer torneo en Cruz Azul, el Clausura 2008, marcó 6 tantos en apenas 10 juegos como inicial, y comenzó el Apertura anotando en el empate ante las Chivas. Zeballos sigue el camino de los grandes goleadores paraguayos (basta con nombrar a Salvador Cabañas): suma más de 40 goles en su promisoria carrera.

*William Paredes (Monterrey, 22 años)
El jugador ‘número 12’ de los Rayados. Paredes, un explosivo chiquitín de 1,63m que se mueve bien por la franja izquierda del mediocampo, es el recambio permanente en su equipo. Casi no hay juego en el que no recurran a él en el segundo período. Suma 33 partidos y marcó un gol: a Atlas durante el Clausura.

*Luis Montes (Pachuca, 22 años)
Escurridizo centrocampista que llega con frecuencia al área rival. Ha tenido pocas chances como titular (sólo 9 partidos), pero torneo a torneo gana minutos en el campo de juego. ¿Sus estadísticas? 24 partidos y 2 goles. Jugó 15 minutos en el debut del Apertura, ante Tigres.

*Christian Benítez (Santos Laguna, 22 años)
Sólo una lesión pudo detener al ecuatoriano, que se mueve cómodo por todos los sectores ofensivos. Brilla desde su llegada en 2007 (17 goles en 40 juegos) y su equipo lo espera ansioso, pues no ha conseguido triunfos en los tres primeros partidos.

*Darío Bottinelli (Atlas, 21 años)
Luego de jugar en San Lorenzo y Racing Club, el mediocampista argentino se destacó en Universidad Católica (marcó 8 goles en su breve paso por Chile) y viajó a México: el Apertura es su bautismo. “Me siento un jugador importante porque el grupo me hace sentir así”, afirma Bottinelli, un futbolista de características claramente ofensivas, basadas en su buen control del balón.

*Jesús Padilla (Chivas, 21 años)
Ganarse un lugar en la ofensiva del Guadalajara es muy difícil y Padilla lo sabe. Desde su debut en 2006, durante cinco torneos sólo había participado en 13 partidos. Se destacó en Tapatío (filial de Chivas en la Primera A) y su gol al Barcelona, el 3 de agosto, abre las puertas a la esperanza de que confíen en él. En el Apertura jugó sus primeros minutos en la victoria ante el Toluca.

*Martín Bravo (Pumas de la UNAM, 21 años)
Todavía no debutó (su habilitación parece no llegar nunca), pero cuidado: este ‘tanque’ posee antecedentes muy importantes. Jugando en San Martín de San Juan marcó 8 goles en el último torneo de Argentina. Es un delantero potente que hace valer su buen estado físico. Cuando los Pumas puedan contar con él, demostrará su nivel.

*Jorge Torres (Atlas, 20 años)
Tímido y de bajo perfil, el defensa forma parte de un grupo de jóvenes surgidos de las Fuerzas Básicas de los Zorros en los últimos años, tras el trabajo del entrenador Marcelo Bielsa en el club. Fue descubierto en León, Guanajuato, por reclutadores del Atlas. Miguel Brindisi confió en él como un referente defensivo y Jorge agradeció anotándole un gol a Boca Juniors en la Copa Libertadores. Suma más de 40 partidos jugados, una marca notable para su edad.

*Rodolfo Salinas (San Luis, 20 años)
Pieza imprescindible de su equipo, afirmado en la oncena inicial y con un notable progreso durante 2008. Demuestra una madurez poco habitual para su juventud. Volante por derecha con mucho por dar, tiene experiencia y éxitos, pues ganó la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos 2007.

Pablo Zeballos (Cruz Azul)

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, AGOSTO DE 2008

viernes, 19 de marzo de 2010

El gran censo azteca

ACOMPÁÑANOS A RECORRER EL PLANETA PARA DESCUBRIR A LOS 55 FUTBOLISTAS QUE REPRESENTAN A LA BANDERA DE MÉXICO FUERA DE SUS FRONTERAS. UN VIAJE LLENO DE TALENTO, GANAS Y ESFUERZO.

Levantó la copa, la abrazó, la besó. Estaba cumpliendo un deseo que retenía desde su infancia en Veracruz: ganar un título por primera vez. Sin embargo, el contexto no lo había imaginado nunca: el 9 de mayo de 2008, el mexicano Sergio Juan Ramírez se consagró campeón de la Copa de Armenia con su equipo, el Ararat Yerevan.
Él es uno de los 55 futbolistas que representan a la bandera de México fuera de su país. Nacido en Coatzacoalcos en 1979, Sergio ya había jugado en cuatro equipos mexicanos, pero consiguió su vieja ilusión en tierras ajenas y después de momentos difíciles. Por caso, en 2007, su primer club en Armenia (Bentonit) dejó de participar de la liga apenas tres juegos después de iniciada. Pese a todo, Ramírez no abandonó la carretera y terminó alcanzando la meta. Justo él, uno de los cinco guardametas mexicanos por el mundo.
El listado se compone de consagrados y jugadores poco reconocidos. La mezcla se evidencia en España. Allí conviven figuras como Rafa Márquez (10 títulos, símbolo del Tri, integrante del poderoso Barcelona) y Andrés Guardado (revelación de La Coruña en la temporada 2007/08) con Gerardo Llano (mediocampista del Atlético Deva, animador del Grupo 1 de la Cuarta División) o Adrián Abascal (llegó a España a los 8 años y es portero del Villajoyosa). A los 11 futbolistas que integran planteles mayores se suman 6 juveniles.
Además de los de Ramírez y Rafa, han habido más festejos aztecas: Ricardo Osorio y Pavel Pardo ganaron la Liga de Alemania 2006/07, Carlos Salcido obtuvo dos veces seguidas la de Holanda y el defensa Mario García conquistó el Apertura 2008 en Colombia.
¿Es alta la cantidad de futbolistas en el extranjero respecto del pasado? Sí. Hace una década, el único mexicano en el primer nivel europeo era Germán Villa: sólo jugó la 98/99 en el Viejo Continente, para el Espanyol de Barcelona. Hoy, los que están en la ‘cima futbolística’ son 12.
Sin embargo, aun en esta etapa de expansión, a los mexicanos sigue costándoles mucho afianzarse lejos de casa. De un semestre a otro, van, vuelven, cambian de equipo, fluctúan en la indefinición.
Decenas de futbolistas que hasta hace algunos meses jugaban en el exterior han retornado a México o se han quedado sin club: Miguel Ostersen, Alexandro Álvarez (Perú), Alfredo Jáuregui (Bolivia), Jairo Ugalde (Ecuador), Enrique López (Armenia) y Víctor Gutiérrez (Paraguay) son sólo algunos de los que no han podido sostener su lugar.
Mientras un puñado parece afirmarse en Europa (Carlos Vela, Aarón Galindo, Héctor Moreno), otros esperan su debut, como Carlo Crociani, habitué del equipo ‘Primavera’ (juvenil) del Siena de Italia, que comparte prácticas con el plantel mayor. Y no faltan quienes siguieron un excéntrico camino.

Curiosos destinos
Jorge Oropeza, defensa de poco vuelo en el Pachuca, pasó por Albania y ahora juega en la Segunda de Rumania. Otro defensor, Pablo García, comparte odisea con el atacante Carlos Ortiz: los únicos aztecas en Brasil juegan el Torneo Paulista A-2 para la Uniao Agrícola Barbarense. René Peña Barrientos, a los 29 años, integra un humilde equipo de la Quinta División de Suecia. Más asombroso es lo del defensa Alejandro Zurita: el ex Morelia se incorporó este año al Dhofar Club, nueve veces campeón de Omán.
Los goleadores suelen ser muy preciados y México tiene a varios especialistas girando por el planeta. Omar Bravo (sumó más de cien tantos en Chivas) aún no encuentra su sitio en La Coruña. Los que sí desataron su instinto son Antonio De Nigris (34 goles en una temporada y media en Turquía), Christian Buglione (juega en la última división argentina y suma 83 festejos allí) y Rodrigo Prieto (12 tantos en cinco meses en Venezuela).
Otro goleador, Roberto Nurse, aumentó a nueve el número de mexicanos en el fútbol estadounidense. En la MLS hay seis, entre ellos tres históricos del Seleccionado: Claudio Suárez (178 juegos en el Tri), Cuauhtémoc Blanco (100) y Duilio Davino (73). Los otros tres juegan en la USL, torneo de segundo nivel. Allí también hay pasado de Selección: el mediocampista Ricardo Sánchez jugó alguna vez en la Sub 17.
España, Italia, Inglaterra, Alemania, Holanda y Estados Unidos acaparan al 54 por ciento (30 de 55) del total. Ahí juega la elite azteca. Pero... ¿cómo le va al resto los mexicanos?
El delantero Jaime Cuesta arribó este año a Hungría para sumarse a un Gyori Eto que navega en mitad de tabla. Más abajo, en la segunda categoría, Jesús Flores es habitual titular en el mediocampo del Tatabanya. En América hay más casos. El centrocampista Arturo Albarrán integra el equipo que mejor juega en El Salvador: Águila. En ese país, José Luis Osorio se ha ganado un lugar en el ataque de Chalatenango. Jesús Sandoval, en tanto, está lejos de las grandes luces: es portero de Universidad, en la 2ª División de Honduras. Y Gilberto Mendoza es el único mexicano en el primer torneo profesional de Puerto Rico.
Más hacia el sur, el delantero Nathaniel Revetria contribuyó para llevar a River Plate de Uruguay a la final del Clausura 2008; Carlos Morán cuida la portería del Deportivo Cuenca, uno de los seis mejores equipos de Ecuador; y el defensor Félix de Jesús Araujo es el embajador en Paraguay: a los 24 años juega para el 2 de Mayo.
Los que actúan en Primera División son 32, pero pronto el número puede crecer: a los 22 años, Alfonso Rippa pelea el ascenso a la Primera sueca con el BK Hacken, y el Salamanca de Javier Iturriaga también tiene buenas posibilidades de jugar contra Real Madrid y Valencia en 2009.
Si los nacionalizados pueden integrar el Tri, también tienen que estar en esta lista. Y no sólo destacados como Guillermo Franco, parte del mejor equipo de la historia del Villarreal: también Francois Endene. ¿Quién es? Un camerunés que consiguió la doble nacionalidad en la década del ‘90, cuando jugó en los Cachorros de la Universidad de Guadalajara, Jaguares de Colima, Reboceros de La Piedad y Atlético Yucatán. Luego pasó por Marruecos, Polonia, Albania y en 2008 llegó al Cong Viettel, que terminó 7º en la Liga de Vietnam 2008.
Estrellas, desconocidos, promesas, africanos nacionalizados... Todos forman parte de una legión con un grandioso objetivo: bañar de gloria futbolística a la bandera mexicana.

Futbolistas mexicanos en el exterior
*España (11):
Rafael Márquez (Barcelona), Andrés Guardado (La Coruña), Omar Bravo (La Coruña), Guillermo Franco (Villarreal), Javier Iturriaga (Salamanca, 2ª división), Jesús Mendoza (Xerez, 2ª), Juan Ángel Seguro (Real Unión Irún, 3ª), Jonathan dos Santos (Barcelona Atletic, 3ª), Gerardo Llano (Atlético Deva, 4ª), Martín Pérez Vázquez (Ourense, 4ª) y Adrián Abascal (Villajoyosa, 4ª).
*Estados Unidos (9): Cuauhtémoc Blanco (Chicago Fire), Claudio Suárez (Chivas USA), Francisco Mendoza (Chivas USA), Roberto Nurse (Chivas USA), Duilio Davino (FC Dallas), Diego Jiménez (New York Red Bull), Alfonso Loera (Rochester Rhinos, USL), Felipe Quintero (Atlanta Silverbacks, USL) y Ricardo Sánchez (Minnesota Thunder, USL).
*Alemania (4): Ricardo Osorio (Stuttgart), Pavel Pardo (Stuttgart), Aarón Galindo (Eintracht Frankfurt) y Javier Sánchez (Eintracht Braunchsweig, 3ª).
*Holanda (3): Carlos Salcido (PSV Eindhoven), Francisco Rodríguez (PSV Eindhoven) y Héctor Moreno (AZ Alkmaar).
*Colombia (3): Mario García (Boyacá Chicó), Jesús Soto (Alianza Petrolera, 2ª) y Miguel Joachín (Itagüí Ditaires, 2ª).
*Inglaterra (2): Giovani dos Santos (Tottenham Hotspur) y Carlos Vela (Arsenal).
*Suecia (2): Alfonso Rippa (BK Hacken, 2ª) y René Peña Barrientos (Vagnhärads, 5ª).
*Hungría (2): Jaime Cuesta (Gyori Eto) y Jesús Flores (Tatabanya, 2ª).
*El Salvador (2): Arturo Albarrán Arellano (CD Águila) y José Luis Osorio (Chalatenango).
*Argentina (2): Ramiro Omar Jorge (Juventud de Pergamino, 3ª) y Christian Buglione (Deportivo Riestra, 5ª).
*Brasil (2): Pablo García (Uniao Barbarense, 5ª) y Carlos Ortiz (Uniao Barbarense, 5ª).
*Italia (1): Carlo Crociani (Siena).
*Turquía (1): Antonio De Nigris (Ankaraspor).
*Rumania (1): Jorge Oropeza (FCM Bacau, 2ª).
*Armenia (1): Sergio Ramírez (FC Ararat).
*Honduras (1): Jesús Sandoval (Broncos de UNAH, 2ª).
*Uruguay (1): Nathaniel Revetria (River Plate).
*Ecuador (1): Carlos Morán (Deportivo Cuenca).
*Paraguay (1): Félix de Jesús Araujo (2 de Mayo).
*Venezuela (1): Rodrigo Prieto (Carabobo).
*Puerto Rico (1): Gilberto Mendoza (River Plate de Ponce).
*Guatemala (1): Carlos Kamiani Félix (Universidad San Carlos, 2ª).
*Vietnam (1): Francois Endene (Cong Viettel).
*Omán (1): Alejandro Zurita (Dhofar Club).

PUBLICADO EN FOX SPORTS (ESTADOS UNIDOS) Nº30, DICIEMBRE DE 2008

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿River a la B?

Algunos estadistas, al borde de la demencia, empiezan a fomentar el dato: si la temporada 2010/2011 terminara hoy, River Plate descendería a la B Nacional. ¿Que faltan 100 fechas? Díganselo a los de Boca, que ya preparan el cotillón...

PUBLICADO EN FOX SPORTS (ARGENTINA) Nº17, NOVIEMBRE DE 2008

(Nota de 2010: El dato, que parecía casi humorístico, ya no lo es tanto. Ahora son 67 las fechas que faltan y River sigue en zona de descenso directo.)

lunes, 15 de marzo de 2010

¡Volvió Tenis Pro!

Era un ‘experimento’, es verdad. Pero salió bárbaro: la combinación de Juan Ignacio Chela, Mariano Zabaleta y la pantalla de Fox Sports dio como resultado uno de los programas más divertidos de la televisión argentina. No es para menos: ver a dos tenistas que estuvieron entre los 25 mejores del mundo filmando a Rafa Nadal mientras juega al Playstation o compartiendo un momento con Diego Maradona no es algo para perderse.
Después de tomarse merecidas vacaciones, Chela y Zabaleta volvieron al ataque. Y prometen más risas, intimidades y la incorporación de Gastón Gaudio como tercer miembro del equipo. “Queríamos volver –explica Mariano–. Yo le dije a Juan: hágamoslo un añito más porque si después largamos no lo podemos hacer más”. Y se ríe. Ninguno de los dos puede parar de sonreír cuando están juntos. “Nosotros somos tenistas, pero el programa es un hobbie que nos divierte y nos gusta. Es un programa sano, no pretende más que mostrar lo sanos que son los jugadores. Lo hacemos porque tenemos entrada en lugares en los que el periodismo no puede entrar”, aclara Zabaleta.
¿Anécdotas? Muchas. “Un día fuimos a lo de Susana Giménez, supuestamente a hacerle preguntas nosotros a ella. Terminó el programa a las once de la noche y nos dijo: ‘Bueno, hagámoslo ahora, siéntense acá’. Nos sentamos y... cri cri... Nos quedamos completamente callados”, recuerda Juan Ignacio y lanza la carcajada. “Haber ido a correr un rally con Nalbandian también es inolvidable”, cuenta Mariano. Y Chelita saca a la luz una cuenta pendiente: “¡Lo que es inolvidable es que el día que estuviste con Maradona yo no estaba!”. Y los dos, claro, se ríen. ¿Por qué se suma Gaudio al dúo original? “A la gente le interesa verlo porque es un bicho raro”, dispara Chelita aprovechando la ausencia de Gastón. Se ríen y prenden la cámara. Ya sabés: volvió la intimidad del circuito. Volvió Tenis Pro.


PUBLICADO EN FOX SPORTS (ARGENTINA) Nº16, OCTUBRE DE 2008.

jueves, 11 de marzo de 2010

Entrevista a Juan Martín Del Potro


“HACE ALGUNOS MESES NO LE GANABA A NADIE"

EL NUEVO CRACK ARGENTINO RECUERDA QUE A PRINCIPIOS DE 2008 VIVIÓ SUS PEORES MOMENTOS, SE SIENTE LISTO PARA DERROTAR A NADAL Y APUNTA AL OBJETIVO MÁS ALTO: "TENGO QUE SER NÚMERO UNO, NO HAY OTRA".

"Mucho para contar no tengo. ¿Qué puedo decir de mi historia si soy chico?”, preguntaba, y se preguntaba, Juan Martín Del Potro en las primeras entrevistas que le realizaban. Su historia sumó algunas anécdotas en las últimas semanas: ganó en Stuttgart su primer torneo ATP, en Kitzbuhel el segundo, ya que estaba fue campeón en Los Angeles, en Washington sumó su cuarto título seguido, ganó 23 partidos consecutivos, llegó a cuartos de final del US Open, jugó la Copa Davis por primera vez de local paseando al Nº6 del mundo, consiguió el pase a la final llevándose el quinto y decisivo punto, es héroe en Tandil, se hizo conocido en todo un país y se metió entre los diez mejores del ranking mundial.
Ahora sí tiene mucho para contar, aunque recién cumplió 20 años. Y se nota: explica lo que siente, da respuestas largas. No es un elogio exagerado, porque tampoco es para tanto; no es el más amable ni el más divertido de los deportistas argentinos. Pero, quizá porque su vida de famoso recién empieza, Del Potro le pone onda, sonríe, le escapa un poquito a las frases hechas. No está mal para alguien que este año podría compartir el Masters con Federer, Nadal y Djokovic. Que desde abril trepó del puesto 81 al 9. “Todos los objetivos que me había planteado para 2008 los cumplí, incluso los superé –remarca Juan Martín–. Pero ahora que estoy dentro del Top Ten y cerca de entrar al Masters aparecen nuevos objetivos. No me quiero relajar. Quiero seguir subiendo, seguir mejorando”.
–¿Aparecen objetivos cercanos o todos a largo plazo?
–Me fijo más en los objetivos cercanos: la Copa Davis y mantenerme entre los Top Ten. Pero tampoco hay que dejar el Masters de Shanghai de lado.
–En caso de que te toque ir al Masters como suplente. ¿Viajás sin dudarlo o preferís tomarte vacaciones?
–Por todas las cosas que viví este año, prefiero tomarme vacaciones y arrancar con todo el año que viene. Pero hay que ser optimistas: ojalá que llegue entre los ocho mejores y clasifique directamente, aunque tenga que perderme alguna semanita de vacaciones para estar en Shanghai, je.



Mucho para contar no tengo...

Lo que Del Potro podía contar, aunque era chico, es que vivía en Tandil y que le encantaba el fútbol. Incluso más que mirar Dragon Ball Z y los videos de Britney Spears. Que jugaba al fútbol en el Independiente de su ciudad y que cuando llegaba temprano esperaba al resto en las canchas de tenis. Que una tarde le prestaron una raqueta y le pegó bastante bien a la pelotita. Y que, un día después, empezó las clases de tenis. En Tandil, sí, la misma ciudad en la que tomaban la leche Juan Mónaco, Mariano Zabaleta, Diego Junqueira y Máximo González.
–La pregunta es repetitiva, pero por ahí la respuesta no. ¿Podés al menos intuir por qué tanto talento en una ciudad de cien mil habitantes?
–Está Marcelo Gómez, que es el entrenador que nos agarra a todos desde muy chicos. Tenerlo a él de profesor cuando sos chiquito es de lo mejor que te puede pasar, porque la tiene muy clara y ha entrenado a miles de jugadores.
–Pero una camada así es irrepetible...
–No sé, ojalá que no. Hay que seguir metiendo a jugadores de Tandil dentro del circuito. ¡Somos bastantes, pero queremos ser todavía más!
Los resultados suelen mantener a un chico en un deporte. Y, por mucho que a Juan Martín le gustaran el fútbol, Boca, Riquelme y Palermo, los resultados llegaron en el rectángulo más chiquito: a los 12 años era Nº1 del ranking nacional de Menores. A los 13 ganó el Orange Bowl, prestigioso torneo internacional juvenil. Y a los 14 debutó en un torneo puntuable para el Ranking ATP ante un rival de 22: en el Future de Buenos Aires perdió 6-2 y 7-5 ante Diego Cristin.
–¿Qué recordás de ese debut?
–Lo que más recuerdo es el resultado, el hecho de haber perdido. Pero lo bueno es que eran etapas que tenía que ir quemando, y yo las fui quemando desde chico. Gracias a debutar a los 14, ahora estoy jugando contra los más grossos y sigo siendo joven. Son cosas que uno tiene que vivir y, cuanto antes te toque, mejor. Algunos tardan más al principio, otros se estancan en otra etapa, como me pasó a mí: me estanqué entre el puesto 60, el 50, el 40 durante un año y pico, y ahora despegué un poquito más.
Doble falta de Juan Martín: creer que estar 50º en el ranking a los 18 años es estar “estancado” y minimizar su estruendosa seguidilla de victorias de 2008 como un “pequeño despegue”. Pero quizá ese exceso de autoexigencia, ese deseo de cachetear a los objetivos lo más rápido posible, sea parte de su éxito.


¿Qué puedo decir de mi historia...?
Lo que Del Potro podía decir de su historia es que le aburría entrenar, le aburría mirar tenis, le aburría practicar su saque y su movilidad. Era un chico y tenía más ganas de ver a los estáticos dibujos animados de los Supercampeones que de aprender a sacar con más top-spin.
–¿Te sigue aburriendo entrenar o encontraste algo que lo haga llevadero?
–Me sigue aburriendo, pero todo cambia. Ahora al entrenamiento lo tomo como mi trabajo. Sé cuáles son mis objetivos y sé que para lograrlos tengo que hacer millones de saques, entrenar horas y horas, y hacer el doble de sacrificio para seguir mejorando. Porque hoy estoy parado en un nivel, pero para estar un poco más arriba hay que meterle mucho y estoy dispuesto a hacerlo. Ojalá que me siga dando resultados.
–Si el entrenamiento es la parte más fea del tenis, ¿cuál es la más linda?
–Ahora que sé lo que es levantar un trofeo y ganar torneos ATP, que sé lo que es jugar en estadios grandes, creo que no hay mejor premio que ése. Además, en los torneos ahora me atienden diferente, me hacen sentir un poquito más importante. Todas esas cosas son muy lindas.
Ahora sabe lo que es ganar un ATP, pero para toda meta hay un recorrido. La formalidad periodística obliga a contarlo: en 2005, Del Potro ganó sus primeros tres Futures, debutó en Challengers (hasta ganó uno, en Montevideo) y terminó el año como el Top 200 más joven. En 2006 obtuvo dos Challengers más (Aguas Calientes y Segovia), consiguió lo que entonces fue una seguidilla de triunfos importantes (Pavel, Chela, Verdasco, Moya, Ginepri) y terminó el año, sí, como el Top 100 más joven: 92º.
Comenzó el 2007 alcanzando semifinales en Adelaida y octavos de final en el Masters Series de Miami (cayó ante Rafa Nadal). Y entonces llegó el “estancamiento” del que habla Del Potro: perdió en 23 de sus siguientes 43 partidos. 9 de esas 23 derrotas fueran contra jugadores Top 20, todas contra tenistas mucho más experimentados. Pero en su mente no había lugar para ‘excusas’, sólo para la necesidad de evolucionar rápido.
Cuesta entender tanta exigencia, porque durante la mayor parte de su carrera, Del Potro fue un junior jugando entre mayores. ¿Exageración? De los 253 partidos de su carrera, 252 fueron contra rivales mayores que él. La excepción fue contra el japonés Kei Nishikori (categoría ‘89) en el US Open 2008. El tiempo juega a su favor, pero a Del Potro no le interesa: apunta hacia arriba. Al que está en lo más alto.
–Después del US Open dijiste que te quedaste con las ganas de jugar contra Nadal. La posibilidad llega en la Copa Davis. ¿Lo habías dicho por el desafío de jugar contra el mejor o de verdad te sentís preparado para ganarle?
–Estoy preparado. Ahora sí puedo decir que estoy preparado para ganarle a Nadal, sé que puedo. Si llego bien físicamente y no cansado como cuando jugué contra Murray en el US Open, puedo ganarle. Soy sincero: Federer y Nadal están mucho más arriba, están dos escalones más arriba que yo.
–Y algunos años más arriba, también...
–Y algunos años también, es verdad. De todas maneras siento que, gane o no, a Rafa puedo complicarlo bastante y hacerle buen partido. Porque lo hice con Murray, que está 4 del mundo, y también contra Davydenko. Estando bien, puedo jugar en el nivel de los mejores.
–¿No deberías compararte con la camada de Murray, de Gulbis, de Querrey, que están más cerca de tu edad, y y no tanto con Federer o Nadal?
–Naaaah... Yo me comparo con los mejores aunque todavía no sea como ellos. Siempre miro a los buenos y trato de aprender de los buenos. Quizá los otros también pueden llegar a ser Top Ten porque están jugando bien y son chicos, como yo, pero las cosas buenas se aprenden de los grandes jugadores, como Federer y Nadal. Yo tengo la suerte de vivir y compartir torneos con ellos, así que en los que más me fijo es en ellos.


En junio, el relámpago que anunció la tormenta de éxitos de Juan Martín alumbró Hertogenbosch. En Holanda, sobre césped, perdió en semifinales contra David Ferrer. Luego de Wimbledon (afuera en segunda ronda) llegó el diluvio: cuatro títulos, cuartos del US Open, dos grandes triunfos en la Davis y final en Tokyo.
–Entre los momentos fuertes que viviste en 2008, ¿cuál fue el más importante?
–El partido contra Richard Gasquet, en Stuttgart, porque fue mi primera final. Y todo el US Open. Incluso hasta el día de la derrota fue lindo, rescato muchas cosas de ese partido contra Murray. Aunque no haya ganado el torneo y me hayan cortado la racha de triunfos, no me lo voy a olvidar nunca. De la Davis no digo nada: ojalá todavía falte lo mejor.
–¿Y el peor momento de tu carrera?
–Quizá suene raro, pero los momentos más difíciles fueron este año. A principios del 2008 estuve tres meses sin jugar por una lesión en la espalda y cuando volvía al circuito me sentía muy mal. No pasó tanto tiempo: hace algunos meses no le ganaba a nadie, venía jugando mal... Y esas situaciones, esos sentimientos, son realmente feos y a cualquier deportista lo matan anímicamente. Pero todos dicen lo mismo: después de las cosas malas vienen las buenas. Y así es, porque me está tocando vivir cosas increíbles.
–¿Cuánto influyó cambiar de entrenador y empezar a trabajar con Franco Davin para salir de ese mal momento?
–Muchísimo. Me cambió mucho el juego, me cambió la cabeza casi un cien por ciento. Me genera mucha confianza verlo en las tribunas y tenerlo al lado mío todos los días. La verdad es que hoy en día soy lo que soy adentro de una cancha de tenis gracias a mi trabajo y a los partidos que gané, pero también gracias a la ayuda de él. Sin nuestra combinación no hubiera sido posible este presente.


¿ ... si soy chico?

Lo que Del Potro puede contar, antes y ahora, es que sigue pensando en estudiar arquitectura alguna vez, que los que más lo quieren le dicen ‘Juanma’, que no le gusta que sus papás lo vean jugar ‘en vivo’ porque se pone nervioso. Que quisiera casarse antes de abandonar el tenis para viajar con su esposa durante algunos años. Que ningún dolor físico ni anímico que le provocó el tenis se compara con el que sintió por la muerte de una hermana mayor en un accidente. Que cuando se persigna después de cada triunfo lo hace por ella y por su recuerdo.
El chico que no tenía mucho para contar lloró tras perder contra Andy Murray en el US Open 2008, pero no lloró como un chico: lloró como quien entiende algo. Como quien entiende, como dice Alejandro Dolina, que la vida es linda pero uno se muere, que el amor tiene un precio altísimo, que nada sale nunca del todo bien. Que los sueños son imprescindibles, pero que sólo algunos se cumplen. A Del Potro le habían cortado la racha de triunfos y el sueño de ganar el torneo. Por eso, responde más firme que nunca que el US Open es el Grand Slam que más desea ganar.
–Salteando un poco el futuro cercano. ¿El objetivo a largo plazo cuál es?
–Ser número 1 del mundo. No hay otra. Ése es mi sueño grosso-grosso. Ése va a ser el sueño de toda mi vida. Igual, si quedo cerquita, no me voy a enojar.

20 AÑOS. Juan Martín Del Potro nació el 23 de septiembre de 1988 en Tandil.

*Cuando ganó el ATP de Stuttgart le regaló el premio, un Mercedes Benz, a su hermana menor, Julieta. Entre risas, dice que se arrepiente.

4 TÍTULOS. Todos en 2008: Stuttgart, Kitzbuhel, Los Angeles y Washington.

164 TRIUNFOS. Los que suma entre ATP, Challengers, Futures y Davis. Perdió 89 veces.

*Derrotó a 4 Top Ten: Robredo (9º), Roddick (9º), Davydenko (6º) y Ferrer (5º). No pudo con Nadal (0-3), Federer (0-2) ni Djokovic (0-1).

3 TÍTULOS Ganó en dobles: un ATP (Indianapolis 2007) y dos Challengers.

1,96 MTS. La altura de Del Potro. La ATP le adjudica 1,98, pero él asegura tener 2 cm menos. Le creemos.

ARTÍCULO DE PORTADA DE FOX SPORTS (ARGENTINA) Nº18, OCTUBRE DE 2008

jueves, 21 de enero de 2010

Entrevista a Claudio López

“Sigo sufriendo por Racing”

“¿Dónde anda el Piojo?”. Ésa es la pregunta que surge al nombrar a Claudio Javier López. A menos, claro, que sea nombrado ante uno de sus seguidores acérrimos (que los tiene, y muchos). El Piojo anda por Estados Unidos, como líder de los Kansas City Wizards de la MLS. Después de estadías en Valencia, Lazio y el América de México, y de 55 partidos en la Selección, volvió un añito a Racing para recibir el afecto académico. Y en marzo de 2008 debutó con los Wizards (8 victorias y 9 derrotas en la temporada). A los 34 años, su brillante trayectoria iniciada en 1992 (que incluye 7 títulos, medalla de plata en Atlanta ‘96 y 226 goles convertidos) entra en la recta final.
La pregunta obvia: ¿cómo te está yendo en Estados Unidos? Estoy viviendo una linda experiencia. Nos faltó que nos acompañen un poco más los resultados, pero mi familia y yo estamos contentos.
¿Qué significa ser el jugador-franquicia de los Wizards? Implica un poco más de responsabilidad. El jugador-franquicia es el que tiene más experiencia y nivel futbolístico. Se trata de ayudar a los demás a seguir progresando.
¿Qué características de la MLS no viste en ningún otro país? El público recién se está adaptando a ver una liga competitiva. A nivel futbolístico, es menos técnico y más atlético que los demás.
¿La relación con la prensa es más tranquila que en otros países? Sí, las presiones se diluyen un poquito. Pero todo va de la mano: en el básquet o el fútbol americano la presión es mayor porque al fútbol recién ahora lo toman en serio.
Después de un 2007 difícil, ¿fuiste a Kansas a buscar tranquilidad? Sí, decidí cambiar de aires y disfrutar de los últimos años de fútbol viviéndolo de otra manera. No venía de un año bueno en Argentina.
Tampoco fue malo. En 2007, Racing sumó 48 puntos y metiste 10 goles. Cuando te fuiste, sacó 15 en el Clausura y jugó la Promoción... No, cuando digo que fue malo no es por la experiencia personal ni por los resultados. El día a día fue malo, porque vos podés ir a entrenar un día bien y un día con problemas… ¡pero no todos los días con problemas! Y estar mal ayuda a cambiar.
¿Rescatás algo de ese retorno? Sí, estoy muy agradecido porque en Racing me han tratado muy bien. Estoy dolido porque no pude devolverles con otros resultados el cariño que me brindaron. Pero, de mi parte, siempre le voy a entregar todo mi cariño. Racing me dio la posibilidad de demostrar mi fútbol a nivel nacional y mundial. Todavía hoy, desde Kansas, sigo sufriendo por Racing. Soy un hincha más.
Cuando te fuiste del club se supo que ayudaste a las Divisiones Inferiores. ¿Por qué el perfil bajo? Simplemente me di cuenta de que las cosas estaban mal y decidí acercarme. No lo hice para que se publique: lo hice para ayudar a gente que lo necesitaba.

¿Ves los partidos de la Selección? Sí, claro. Están haciendo lo posible para sacar adelante las Eliminatorias. No es fácil, porque todos los equipos se esfuerzan el doble cuando juegan contra Argentina o Brasil.
¿Te genera algo que Marcelo Bielsa dirija a la Selección de Chile? Primero quiero que le vaya bien a Argentina. Pero también a Marcelo, porque me dejó un grato recuerdo, hemos compartidos años muy lindos. Me encanta la forma de trabajar que tiene. La gente como él le hace bien al fútbol. Ojalá le vaya bien.
¿Vas a seguir jugando en 2009? Tengo contrato con Kansas hasta diciembre. Después, Dios dirá si sigo un rato más en el fútbol o si es hora de dejar de molestar y de irme a casa, je... Lo que más importa es cuántas ganas me queden. Tenés que ser honesto con vos y con la gente.
¿Pero sentís que queda más ‘Piojo López’ en el carretel? Sí, creo que todavía queda hilo para un ratito más, jaja.
¿Y después del fútbol? ¿Volvés a Córdoba con tu familia? Ellos están conmigo, pero mi hijo Joaquín ya cumplió 4 años y los abuelos lo extrañan, los tíos también... Disfrutamos de Kansas, pero tenemos planeado volver a Córdoba. Ya estuvimos mucho tiempo lejos: queremos disfrutar de la vida familiar.

PUBLICADO EN FOX SPORTS (ARGENTINA) Nº16, OCTUBRE DE 2008

martes, 19 de enero de 2010

Héroes & anónimos

ELECTRICISTAS NADANDO, MEDALLAS ABANDONADAS, EXCESO DE RECORDS, GARROCHAS PERDIDAS... LAS HISTORIAS ESCONDIDAS TRAS EL BRILLO DE BEIJING.

Si durante los Juegos Olímpicos alentaste a los deportistas de Botswana o Tonga sólo porque “te caían simpáticos”, te emocionaste con el esfuerzo de desconocidos y te interesaste más por las historias de vida de los otros 11.531 atletas que por el color de ojos de Phelps o Bolt, bienvenido al club. Empujemos a las estrellas del escenario y démosle un merecido lugar a las pequeñas grandes historias de Beijing 2008.
Del cole a Beijing. Ricky Rubio integró la Selección de Básquet de España con sólo 17 años. Juega en el Joventut de Badalona y hay que actualizar su altura (1,92m) todo el tiempo, porque está en ‘edad de crecimiento’. En la final del Mundial Juvenil 2006 había sumado 51 puntos, 24 rebotes y 12 asistencias, y en Beijing ganó la medalla de plata. Ya se especula con que sería elegido número 1 en el Draft 2010 de la NBA. Más chiquitos son el clavadista británico Tom Daley (terminó 7º en su especialidad) y la mexicana Mariana Avitia, que a los 14 años finalizó entre las ocho mejores en arquería, tras derrotar a una rival de 34. “Mi edad puede ser una ventaja porque no tengo presión”, dijo durante la competencia. Si mantienen su nivel, les quedan unos... ocho Juegos Olímpicos por delante. También se destacó Dwayne Didon, de Seychelles: nadó por invitación y superó a 12 competidores en los 50 metros. ¿Lo raro? Tiene 13 años.
Los enanos del básquet. 1,80m miden Mahdi Kamrany (Irán) y Pascal Roller (Alemania), 49 centímetros menos que Yao Ming. El iraní no tuvo complejos: metió 11 puntos ante Argentina y también 11 contra los gigantes rusos. Un grande, je.
No se ‘drogaron tanto’. Es un subtítulo un poco bestia, pero también una ironía. Demasiadas sospechas, exagerada evolución de algunos atletas y, sin embargo, sólo 6 de los 4.550 controles antidoping realizados por el Comité Olímpico dieron positivo: María Isabel Moreno (España, ciclismo), Do Thi Ngan Thuong (Vietnam, gimnasia), Fani Halkia (Grecia, atletismo), Igor Razonorov (Ucrania, pesas) y dos que tuvieron que devolver sus medallas: Kim Jong-Su (Corea del Norte, tiro) y Lyudmila Blonska (Ucrania, heptatlón). Además, Grecia realizó sus propios controles y separó a dos atletas que dieron positivo. Las delegaciones guardaron respetuoso silencio, excepto el presidente del Comité Griego, que destrozó a Halkia: “Esa señora humilló a Grecia, debería haberse quedado en su casa”. En 2004, los positivos habían sido 26. Hubo una novedad esta vez: en equitación, 4 caballos dieron positivo, todos de distintos equipos. Una vergüenza.
¡Seis por un peso, los records! Todo bien con los avances físicos y técnicos, pero lo que sucedió en la carrera de postas (4x100) de natación masculina fue demasiado. El record mundial era de 3’12’’46, logrado en 2006 por un cuarteto estadounidense. En la final de Beijing, de los ocho equipos participantes... ¡seis batieron ese record mundial! Estados Unidos clavó un 3’08’’24 anormal. Francia, Italia, Australia, Suecia y Canadá también mejoraron esa marca. Entre tanto record, corrieron teorías: que la profundidad del agua, que su baja densidad, que el doping... Desde acá, sólo se nos ocurre que revisen bien las piletas: por ahí medían menos de 50 metros.
Decime cuál, cuál, cuál es tu nombre. La pesista tailandesa Prapawdee Jaroenrattanatarakoonon ganó una medalla de oro. No se nos trabó el teclado: se llama así en serio. No fue la única con nombre curioso. En ciclismo brilló Armstrong, pero no Lance (se retiró en 2005) sino Kristin Armstrong, que no tiene más relación con el enorme Lance que el apellido y el talento en la bici: ganó la medalla de oro en contrarreloj. Brad Pitt también participó de los Juegos. ¿Cómo? Sí: ése es el nombre de un boxeador australiano que quedó eliminado en primera ronda.
Made in Taiwán. Yen-Hsun Lu, tenista discretito y de poca chapa, limpió de los Juegos a Andy Murray (6º del ranking) y a nuestro Agustín Calleri (“Nunca lo había visto jugar”, reconoció el cordobés). Lo frenó Jurgen Melzer en octavos, pero fue el ‘descubrimiento’ tenístico de los Juegos.
Moda religiosa. Aunque la indumentaria deportiva es cada vez más sofisticada en la búsqueda de mejorar centésimas, algunas reglas religiosas superan el deseo de triunfar: todas las atletas musulmanas cubrieron su cuerpo. La que le encontró la vuelta fue Roqaya Al-Gassra, la abanderada de Bahrein. Utilizó una ‘burka aerodinámica’ que respetó sus creencias y (se supone) no perjudicó su rendimiento. Fathia Ali Bourrala (Djibouti), Robina Muqimyar (Afganistán) y Dana Abdulrazak (Irak) corrieron cubiertas de modo más tradicional, atentando contra su desempeño. No es el único inconveniente: “En mi país, el entrenamiento es difícil con todas esas explosiones”, dijo la iraquí. Entre las que se pusieron un velo en otros deportes estuvieron Homa Hosseini (abanderada de Irán, en remo) y Shaimaa El Gammal (Egipto, en esgrima). “La gente nos ve así y piensa que montamos camellos, pero la mujer musulmana puede hacer todo lo que quiera”, explica El Gammal. Fue la primera vez que Emiratos Árabes Unidos y Omán permitieron la participación femenina, aunque Arabia Saudita sigue sin ‘dejarlas’. Vamos las chicas.


¡Chinos de relleno! Es verdad: hay tantos chinos que alcanzarían para cualquier tarea. Pero el trabajo de algunos voluntarios rozó el ridículo. Cada vez que algún evento tenía partes de la tribuna vacías, la organización los enviaban a ocupar ese lugar. Ellos, identificables por su vestimenta amarilla, debían aplaudir y vivar fervientemente cualquier suceso. En serio... ¿daba para tanto?
Podio de la belleza. El bronce es para Stephanie Rice, nadadora australiana morocha y súper cautivante. ¿Segundo lugar? Para la tenista rusa Elena Dementieva, rubia de esas rubias que no dejan pensar. La medalla de oro, para Leryn Franco. La lanzadora de jabalina fue Miss Paraguay y llegó a Beijing “con antecedentes”, porque había realizado varias producciones de fotos. Incluso, se la vio caminar por la Villa Olímpica, de la mano, con el serbio Novak Djokovic. ¡Ah! Dejamos afuera a Yelena Isinbayeva, pero sólo porque ya había ganado demasiado.
El colmo de un electricista. El que nadó contra la corriente fue Stany Kempompo Ngangona. Vive en Congo, es electricista y participó de los Juegos Olímpicos. El COI lo invitó para promover la natación en África luego de que él enviara su currículum de aficionado. Participó en la prueba de 50 metros y tardó más de 35 segundos en completarla. Quedó último, aunque seguro ganará unos cuantos clientes nuevos en su país.
Renuncia olímpica. El sueco Ara Abrahamian se quitó la medalla de bronce durante la premiación y la dejó en el suelo. Disconforme con la actuación de los jueces durante su pelea por semifinales de la lucha grecorromana, dijo: “Esta medalla no me importa, para mí estos Juegos fueron un fracaso”, dio un portazo y se fue. Aunque su dueño no la quiso, la organización no se la entregó a ningún otro atleta.
Salto sin garrocha. Final de salto con garrocha, el mundo expectante, sus rivales logrando marcas y cuando le tocaba a ella... Fabiana Murer no encontraba su garrocha. ¿Se la olvidó, se la robaron, la usó alguien? La brasileña puso carita de “esto sólo me pasa a mí” y se paró en medio de la pista, interrumpiendo la competencia. Su entrenador la convenció de intentar una altura mayor (se usan distintas garrochas según la altura), pero no pasó la varilla y se quedó con bronca. Al final, la garrocha había quedado en la Villa Olímpica. Por el error organizativo, Fabiana prometió no competir más en China.
Gracias, Alemania. Oksana Chusovitina era una destacada gimnasta de Uzbekistán, pero su hijo sufrió una leucemia linfocítica aguda en 2002 y ella dejó su país en busca de una cura. En Alemania, su hijo recibió un tratamiento muy complejo y se recuperó. Oksana, en agradecimiento, decidió competir para ese país y, en Beijing, ganó la medalla de plata en salto de caballo.
Ni la muerte. En 2007, el pesista alemán Matthias Steiner sufrió la muerte de su mujer en un accidente. A ella le dedicó su medalla de oro: “No creo en poderes superiores... pero ojalá me haya visto”, dijo con su alma dorada.
Su desafío es ahora. Al nadador estadounidense Eric Shanteau le detectaron cáncer en los testículos pero retrasó su operación para competir en Beijing. “Valió la pena venir, ahora estoy listo para derrotar al cáncer”, se envalentonó.
Dominio total. Rusia se llevó oro, plata y bronce en tenis femenino. Jamaica logró la misma hazaña en los 100 metros femeninos y Estados Unidos lo hizo en los 400 metros con vallas de los hombres. En una competencia lograron más que, por ejemplo, Portugal, Bélgica y Venezuela durante todos los Juegos.
Extracapacitadas. La nadadora sudafricana Natalie Du Toit perdió parte de su pierna izquierda, pero aun así compitió en las exigentes pruebas de aguas abiertas. ‘Nuestra’ María Belén Dutto, en tanto, tiene su capacidad auditiva disminuida un 98 por ciento, pero poco le importó y llegó hasta las semifinales en BMX.
Grande igual. Georgina Bardach, heroína inmaculada en 2004, tuvo una muy mala actuación en Beijing. Se habló de problemas sentimentales y hubo algunas críticas contra ella, pero su expresión demostraba una tristeza que cualquiera que haya sufrido un ‘dolor del alma’ entiende. Georgina: te bancamos a muerte.
Con la misma piedra. Las postas de 4x100 en atletismo fueron un desastre para mujeres y varones de Estados Unidos: se les cayó el testimonio y quedaron descalificados. Lo grave fue lo de Lauryn Williams: ya se le había caído en Atenas 2004 y otra vez fue responsable en Beijing.
Pesadilla china. Liu Xiang (110 metros con vallas), héroe en China, era uno de los protagonistas más esperados. Pero se lesionó justo antes del inicio de la competencia y generó la desazón más grande de los Juegos, con decenas de miles de chinos lamentándose en silencio. Los sponsors de Xiang calcularon sus pérdidas en 440 millones de dólares.
La gran Tyson. El boxeador Dzhakhon Kurbanov, de Tajikistán, mordió en un hombro a Shynaliyev (Kazajistán) durante la pelea. Fue descalificado bajo la mirada de Evander Holyfield. Sí: justo el que había recibido la célebre mordida de Mike.
Casi casi. Churandy Martina había terminado 2º en los 200 metros y le daba a Antillas Holandesas su única medalla en los Juegos, pero Estados Unidos presentó una queja por “invasión de carril” y él fue descalificado. Todo mal.
Lenta despedida. Extrañísimo el caso de Tuvalu, que va transitando sus últimos Juegos Olímpicos. ¿Piensan renunciar al COI? Nada que ver: en las próximas décadas, el pequeño país de Oceanía quedará sumergido bajo las aguas del Océano Pacífico. Las tareas de evacuación avanzan lentamente, pero aun así Tuvalu tuvo 5 atletas representantes en Beijing.

87 países fueron los que consiguieron alguna medalla en Beijing. En total, se repartieron 958.

15º puesto. Kenya fue el país africano mejor ubicado (3 oros). Luego: Etiopía (18º) y Zimbabwe (38º).

PAÍSES QUE TAMBIÉN FESTEJARON

VIETNAM. Hoang Ahn Tuan ganó la primera medalla de la historia de su país: plata en pesas, en la categoría 56 kilos. 87 millones de vietnamitas festejaron por el chiquitín.

TOGO. La primera medalla en la historia del país africano fue en canotaje: Benjamin Boukpeti (27 años) obtuvo el tercer puesto (bronce) en la especialidad K-1.

MAURICIO. Nadie lo esperaba, pero el boxeador Bruno Julie obtuvo la medalla de bronce en la categoría 54 kilos, primera para el joven país africano (se independizó en 1992).

AFGANISTÁN. A los 21 años, Rohullah Nikpai le dio la primera medalla de su historia: bronce en la categoría 58 kg de taekwondo. Pidió que “sirva de camino para la paz”.

MONGOLIA. En su novena participación, ganó oro por primera vez, y por partida doble: Naidan Tuvshinbayar (judo) y Badar-Uugan Enkhbat (boxeo). Terminó 31º.

PANAMÁ. Sólo había ganado dos bronces en Londres 1948, pero Irving Saladino saltó 8,34m en largo y conquistó la medalla de oro. “Y puedo saltar aún más”, desafió.

SUDÁN. Ahmed Ismail, en 800 metros llanos, logró la medalla de plata, primera para Sudán. Otros países que tuvieron su debut en el podio fueron Tayikistán y Bahrein.

ZIMBABWE. Kirsty Coventry nadó por 12 millones de habitantes. Ella solita obtuvo las cuatro medallas de su país (una de oro y tres de plata) y lo llevó al 38º puesto.

PUBLICADO EN FOX SPORTS (ARGENTINA) Nº15, SEPTIEMBRE DE 2008.