miércoles, 29 de febrero de 2012

Decisiones olímpicas

El sóftbol quedó fuera de los Juegos Olímpicos.
Por Martín Estévez

La determinación de qué deportes participan en los Juegos es compleja y polémica. En 2012 no habrá béisbol ni sóftbol; en 2016 se sumarán el golf y el seven de rugby. Te contamos por qué.

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 serán una gran fiesta para el deporte, pero no para todos los deportes. Tradición, dinero, política, popularidad y muchos otros factores se unen al momento de decidir qué competencias se disputarán durante el evento.

Nacidos en 1896, los Juegos son organizados por el Comité Olímpico Internacional (COI), que siete años antes de la competencia anuncia en qué deportes se competirá. Formalmente, los requisitos para que un deporte sea considerado olímpico son: 1) Ser practicado en al menos 74 países y 4 continentes. Si la competencia es femenina, el mínimo de continentes es 3. 2) Poseer “posición reconocida a nivel internacional” y “universalidad y popularidad”. 3) Haberse disputado al menos dos campeonatos mundiales o continentales de esa especialidad. 4) No utilizar propulsión mecánica.

De aquella primera edición en Atenas sobreviven el atletismo, ciclismo, natación, esgrima, gimnasia, pesas, lucha, tenis y tiro. También el yachting y el remo, que integraban el calendario pero no se disputaron por cuestiones climáticas. La primera aparición del fútbol, la arquería y la equitación fue en 1900 y, entre los deportes vigentes, luego se incorporaron el boxeo (1904), hockey sobre césped (1908), pentatlón (1912), básquet, handball, canotaje (1936), judo, voley (1964), tenis de mesa (1988), badminton (1992), taekwondo y triatlón (2000). Dos que habían debutado en 1900 volverán a los Juegos, pero en 2016: el golf y el rugby, aunque en su versión de siete jugadores.

¿Por qué si el COI reclama “universidad y popularidad” se jugará el moderno “seven” antes que el prestigioso y tradicional rugby de quince? Aquí influyen otros factores, en este caso el fenómeno conocido como gigantismo, problemática generada por el número cada vez mayor de competencias, de deportistas, de personal organizativo y de gastos que generan los Juegos. Por ese motivo los deportes de conjunto están en la mira (el béisbol y el sóftbol, que estuvieron en 2008, fueron eliminados) y los individuales (golf) o menos numerosos (seven) ganan terreno. La próxima decisión será en 2013, cuando el karate y el squash partan como candidatos a sumarse a la gran fiesta del deporte.

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV Nº33 (JULIO DE 2011)

martes, 21 de febrero de 2012

Reunión en Europa

El sudafricano Louis Oosthuizen, campeón de la edición 2010
Por Martín Estévez

La edición número 140 del Abierto británico, el único Major que se juega fuera de los Estados Unidos, será una cita especial para grandes golfistas.

Historias cruzadas, golfistas que recorren distintas direcciones. Que necesitan otra oportunidad, que crecen, que ilusionan, que se pierden, que se vuelven a encontrar. Todos los caminos se estrellarán del 14 al 17 de julio, cuando se dispute el Abierto británico, tercer Major de la temporada.

Llamado oficialmente Open Championship, es el único torneo grande que se juega fuera de los Estados Unidos. Y el más antiguo: su primera edición fue en 1860. La sede rota entre Inglaterra y Escocia, donde se jugará esta vez; más precisamente en los campos del tradicional Royal St. George’s.

Necesitan otra oportunidad. Lee Westwood alcanzó el N°1 del ranking mundial, pero nunca ganó un Major. El inglés necesita un triunfo resonante para dejar de ser un rey temporal que ocupa el trono hasta que algún gigante se despierte. Otro con un bogey atragantado es el irlandés Rory McIlroy. A los 22 años amenaza con una carrera brillante, pero necesita borrar el estigma del Masters de Augusta, cuando lideró durante la mayor parte de la competencia y terminó cayéndose a pedazos.

Crecen. El alemán Martin Kaymer (27 años) y el irlandés Graeme McDowell (31), ya afirmados entre los mejores; el sudafricano Charl Schwartzel (campeón en Augusta); y dos estadounidenses: Lucas Glover (ganador en Charlotte) y Bubba Watson (en Nueva Orleans). Ellos conforman un quinteto que llegará a Escocia en alza y con reales posibilidades de pelear por el título.

Ilusionan. Sudamérica le transmitirá todas sus fuerzas a tres representantes: el colombiano Camilo Villegas, el argentino Ángel Cabrera (7° en 2006) y el venezolano Jhonattan Vegas.

Se pierden. El último campeón del torneo, el sudafricano Louis Oosthuizen, viene en caída libre. Lo mismo sucede con Stewart Cink, ganador en 2009 que hasta quedó fuera del Top 50. Los históricos Phil Mickelson y Steve Stricker, que habrían sido grandes favoritos hace algunos años, llegan esta vez con pronóstico reservado.

Se vuelven a encontrar. Los ingleses Luke Donald y Paul Casey tendrán otra posibilidad de ganar su primer Major, pero el que realmente está en camino de volver a encontrarse es Tiger Woods. Dos veces campeón del British Open, con su participación eclipsa al resto de los golfistas que cruzarán sus vidas durante cuatro días para levantar la deseada jarra de plata.

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV N°33 (JULIO DE 2011)

jueves, 16 de febrero de 2012

Los hits (mayo de 2011)

Los futbolistas que se destacaron en el mes – por Martín Estévez

Cristiano Ronaldo mantiene el liderazgo sólo porque cerramos antes de la final de la Champions League. Porto, uno de los tres mejores equipos de la temporada, tiene tres entre los siete mejores.

1) Cristiano Ronaldo (Real Madrid)
Le hizo 4 a Sevilla, 3 a Getafe, 2 a Villarreal y Almería, 41 en la liga. Récord.

2) Lionel Messi (Barcelona)
Cerramos la revista antes de la final de la Champions. Si la gana, Top del mes.

3) Wayne Rooney (Manchester United)
Con él ocurre lo mismo que con Messi: la final define el primer puesto.

4) Radamel Falcao García (Porto)
Tres títulos en dos meses y héroe en la Europa League. Una temporada épica.

5) Hulk (Porto)
Goleador de la liga y tricampeón, formó una dupla mortal con Radamel.

6) Roberto Soldado (Valencia)
Doce goles en el bimestre; no gritó el que mandó al descenso a La Coruña.

7) Helton (Porto)
Recibió 16 goles en 30 partidos de liga y cero en la final de la Europa League.

8) Javier Hernández (Manchester United)
Un gol importante ante el Chelsea para esperar la final de la Champions.

9) Eden Hazard (Lille)
Anoten su nombre: la descosió y fue campeón de liga y de copa en Francia.

10) Robinho (Milan)
Símbolo del Milan que quebró la racha del Inter. Dos goles en el juego decisivo.

Del 11 al 20: 11) Andrés Iniesta (Barcelona), 12) Xavi Hernández (Barcelona), 13) Maximiliano Moralez (Vélez), 14) Raúl (Schalke 04), 15) Carlos Tevez (Manchester City), 16) Samuel Eto’o (Internazionale), 17) Björn Vleminckx (Nijmegen), 18) Don-Gook Lee (Jeonbuk Motors), 19) Mario Gomez (Bayern Munich), 20) Andriy Shevchenko (Dinamo Kiev).

PUBLICADO EN EL GRÁFICO N°4411 (JUNIO DE 2011)

sábado, 11 de febrero de 2012

El medallero (mayo de 2011)

Por Martín Estévez

Oro: Pampas XV
Sabemos que está de moda hablar bien de ellos, pero no podemos evitarlo: Sudáfrica invitó a la Unión Argentina de Rugby a enviar un equipo para jugar la Vodacom Cup y, en la segunda participación, ese equipo salió campeón invicto. Los Pumas tienen recambio.

Plata: UPCN Voley
Luego de cuatro años de dominio de Bolívar, el equipo dirigido por Fabián Armoa, con Leonardo Patti y Demián González como figuras, le ganó 4-3 la serie final de la Liga Nacional de Voley, tras un emocionante séptimo partido en San Juan ante más de diez mil personas.

Bronce: Jennifer Dahlgren
¿Lanzamiento de martillo en El Gráfico? Claro que sí: Jennifer se clasificó para los Juegos Olímpicos 2012 luego de lanzar 70,69 m. Días después, para no dejar dudas, mejoró la marca a 72,11. En Londres intentará superar el 29º puesto que consiguió en Beijing 2008.

Plomo: Huracán
Pese a que en la tabla de promedios aún se le cuenta el subcampeonato conseguido en 2009, está cada vez más cerca de volver al Nacional B. Los técnicos pasan, pero el equipo no mejora y solo le queda un manotazo de ahogado para quedarse en Primera: llegar a la Promoción.

Lata: Claudio Bieler
Volvió de Ecuador como un romperredes brutal, pero luego de un comienzo prolijo en Racing (6 goles en el Clausura 2010) se vino abajo. Dejó Avellaneda sin que lo lloren y en Newell's ya lo miran con mala cara. Suma apenas 5 gritos en toda la temporada. ¿Y ahora, Claudio?

Cartón: Rogelio Funes Mori
Otro que la está pasando mal. De ser el potencial sucesor de Crespo y Cavenaghi pasó a recibir insultos de sus propios hinchas. En este torneo no hizo goles, se perdió varios increíbles, Pavone y Caruso le ganaron el puesto, y su papá declaró: "En River, a mi hijo le están haciendo mucho mal".

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4411 (JUNIO DE 2011)

domingo, 5 de febrero de 2012

El Abierto ¿de Estados Unidos?

El irlandés McDowell, campeón en 2010
Por Martín Estévez

Se juega el segundo Major de la temporada, el US Open, un torneo históricamente dominado por los locales. Sin embargo, cinco de los últimos siete campeones han sido extranjeros.

Sería una exageración asegurar que el golf estadounidense está en decadencia. Una gran exageración, teniendo en cuenta la enorme cantidad de buenos golfistas de ese país que invaden el circuito continuamente. Sin embargo, también sería necio no reconocer los indicios que demuestran que el resto del planeta representa una oposición cada vez más firme para el histórico dominador del deporte de los greens.

Las últimas ediciones del Abierto de los Estados Unidos (US Open) evidenciaron algunos de esos indicios; por eso, del 16 al 19 de junio, los mejores golfistas locales intentarán modificar la historia reciente.

El contexto
Para comprender en qué proporción ha decaído el dominio estadounidense, un buen indicador es revisar los listados de campeones de los Majors. En el Masters de Augusta, por ejemplo, habían ganado 55 de los primeros 71 torneos (77%), pero en tres de las últimas cuatro ediciones triunfaron jugadores extranjeros: Trevor Immelman, Charl Schwarzel (ambos de Sudáfrica) y Ángel Cabrera (Argentina).

Mayor era la hegemonía en el PGA Championship: los representantes de Estados Unidos habían obtenido 79 de las 89 ediciones (89%), pero también comenzaron un notorio declive, a tal punto que en 2008 se coronó Padraig Harrington (Irlanda), en 2009 lo hizo Yang Yong-eun (Corea del Sur) y en 2010 el torneo lo ganó Martin Kaymer (Alemania).

El único Major que se disputa en Europa, el Abierto Británico, tuvo históricamente un equilibrio de fuerzas entre Estados Unidos y el resto del planeta. Desde 1921, hubo 42 campeonatos ganados por bando. Sin embargo, en 2007 y 2008 se impuso el irlandés Harrington y, en 2010, el sudafricano Louis Oosthuizen. Aquí también los estadounidenses apenas rescataron uno de los últimos cuatro.

La Copa Ryder es mucho más determinante para este análisis, pues allí el enfrentamiento es Estados Unidos versus Europa; las banderas prevalecen sobre los nombres. Hasta 1983, el dominio era abrumador: Estados Unidos se impuso 22 veces y perdió sólo 3. Desde entonces, ganó 4 y Europa, 9 (incluyendo cuatro de las últimas cinco ediciones). Las matemáticas evidencian la caída del imperio golfístico estadounidense. Aunque sigue siendo la primera potencia en este deporte, la distancia que lo separa del resto disminuye poco a poco.

Visitantes ilustres
Desde su creación en 1911 hasta 2003, el US Open fue un objetivo casi imposible para jugadores extranjeros. De 87 torneos disputados, los locales habían ganado 78 (90%). Pero como sucedió en los otros tres Majors y en la Copa Ryder, la situación se les tornó desfavorable. Cinco de los últimos siete campeones fueron extranjeros y, para profundizar la sensación de universalización, proceden de tres continentes distintos: Sudamérica, Europa y Oceanía.

¿Qué pasará en la edición 2011? Las esperanzas estadounidenses parecen limitadas a pocos nombres: Phil Mickelson, Steve Stricker, Matt Kuchar, Dustin Jonson, Nick Watney y, por supuesto, Tiger Woods. Fuera de ellos, es difícil que alguno pueda mantener el trofeo en casa. Para peor, los rivales llegan agigantados por sus últimos resultados. Atentos a este verdadero batallón de estrellas: el alemán Martin Kaymer; los ingleses Lee Westwood, Paul Casey y Luke Donald; los norirlandeses Rory McIlroy y Graeme McDowell (último campeón); los sudafricanos Ernie Els y Charl Schwarzel (reciente ganador en Augusta); los australianos Adam Scott y Jason Day… Subestimar el poderío estadounidense es siempre un error, pero no parece el torneo apropiado para recuperar el dominio. El Abierto, en el siglo XXI, es menos de Estados Unidos que nunca.

Los últimos campeones
2004 -  Retief Goosen (Sudáfrica)
2005 - Michael Campbell (Nueva Zelanda)
2006 - Geoff Ogilvy (Australia)
2007 - Ángel Cabrera (Argentina)
2008 - Tiger Woods (Estados Unidos)
2009 - Lucas Glover (Estados Unidos)
2010 - Graeme McDowell (Irlanda del Norte)

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV N°32 (JUNIO DE 2011)

lunes, 30 de enero de 2012

Wimbledon cambia

Por Martín Estévez

El tercer Grand Slam de la temporada mantiene algunas de sus tradiciones, pero también ha introducido modificaciones para seguir siendo uno de los torneos más atractivos y emocionantes del circuito.

En nuestro universo cotidiano, lo distinto nos moviliza. Nos produce sorpresa, rechazo, entusiasmo, extrañeza o conmoción, pero nunca pasa desapercibido. En el mundo del tenis, lo distinto es Wimbledon.

En realidad, navegando a través de la historia, es sencillo descubrir una contradicción: Wimbledon es distinto porque sigue siendo igual. En un deporte totalmente adaptado a la tecnología, a los avances y al cambio permanente, el abierto de tenis inglés intenta mantener tradiciones surgidas desde aquella primera edición de 1877.

Sin embargo, el tenis empuja, el mundo avanza, hasta el eje de la Tierra se corre: es imposible la inmovilidad. El enfrentamiento entre la modernidad del deporte y la tradición de Wimbledon, de todos modos, está lejos de ser una colisión. Los organizadores combinan ambas fuerzas con cambios paulatinos, moderados, a veces sutiles. Hasta el momento, les está saliendo bien.

¿Por qué Wimbledon es distinto?
Una suma de factores ha influido para que se genere esa sensación. Por ejemplo, la superficie. Mientras el tenis evolucionó hacia el cemento y el polvo de ladrillo, en Wimbledon se sigue jugando sobre césped, la superficie más popular a principios del siglo XX. También es distinto en las formas: los y las tenistas deben vestir de blanco; no se permiten otros colores. Se ha intentado mantener a la tecnología lo más alejada posible. Y es el único torneo con un día intermedio en el que no se juega: durante el Middle Sunday, primer domingo de Wimbledon, no hay actividad. En la intimidad del tenis se ironiza sobre otra tradición: que no gane ningún jugador local. Desde que Fred Perry alzó el trofeo en 1936, ningún británico se consagró.

Tradicional, pero no tanto
Poco a poco, comenzaron a escucharse quejas: que la superficie es incómoda, que es imposible devolver un buen saque, que la lluvia siempre retrasa todo, que los umpires se equivocan... Aunque durante mucho tiempo en Wimbledon se opusieron a los cambios, progresivamente fueron aceptando modificaciones casi inevitables.

En 1997, por ejemplo, cambió la ubicación de la cancha 1 (segunda en importancia). Se dejó de lado la histórica y se construyó otra con capacidad para más espectadores. En 2007 se aceptó el uso del Ojo de Halcón, que permite a los jueces corroborar sus fallos gracias a un dispositivo de altísima precisión. Y en 2009 se instaló un techo corredizo en la cancha principal para que las permanentes lluvias no frenen por completo la actividad.

El cambio más importante, de todos modos, se hizo en la superficie. Sutilmente, claro. En Wimbledon no están dispuestos a abandonar el césped, pero los tenistas se mostraban cada vez menos dispuestos a aceptar un suelo tan veloz, inestable y poco utilizado (además de Wimbledon, existen sólo cinco torneos por año sobre pasto). ¿Qué sucedió? Se cambió el tipo de césped (en lenguaje técnico, se dejó de lado la siembra para utilizar rolls de pasto cultivado) y se cambió la forma de cortarlo para generar piques más lentos. Los tratamientos para endurecer un poco el suelo y una menor presión en las pelotas utilizadas también disminuyó la velocidad del juego.

Sin que el cambio sea brusco, los jugadores con saques potentes perdieron el predominio. Bajó el número de aces y se diversificaron las tácticas. Antes, nueve de cada diez intentaban saque y volea: atacar la red y ganar el punto rápidamente. Ahora la pelota pica un poco más alto y un poco más lento, lo que les permite hacer su juego a tenistas de fondo. Si alguien tiene autoridad para hablar sobre la modificación es el gran Roger Federer: “Recuerdo que, antes de los cambios en la superficie, subía a la red en el 80% de mis primeros servicios y en el 50% con el segundo. Si te quedabas en el fondo estabas perdido, porque el césped era tan rápido que no había tiempo para intercambiar golpes”.

Finalmente, las tradiciones estrictas han perdido fuerza, pero se mantienen las más visibles, como la utilización de vestimenta blanca y el Middle Sunday. En realidad, no del todo: ocurrió en tres ocasiones que, cuando las lluvias retrasaron mucho la programación, se jugó durante el domingo de descanso. La última vez, en 2004.

La edición 2011
Los tres candidatos lógicos (Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer) tienen antecedentes muy distintos en el torneo. Nadal debutó en 2003 y cuenta con un record de 29 triunfos y 4 derrotas. Fue campeón en 2008 (final ante Federer) y 2010 (Berdych); y había perdido el juego decisivo en 2006 y 2007. Djokovic (record de 20-6) conoció Wimbledon en 2005 y desde entonces sólo alcanzó dos semifinales. Es el que más tiene por demostrar en tierras inglesas. Federer, en tanto, es uno de los grandes héroes de la historia del torneo. Desde 1999, ganó 56 partidos y perdió 6. Seis veces campeón, es imposible no considerarlo el gran candidato a quedarse con el millón y medio de dólares que se llevará el ganador.

Los últimos campeones
2001: Goran Ivanisevic
2002: Lleyton Hewitt
2003: Roger Federer
2004: Roger Federer
2005: Roger Federer
2006: Roger Federer
2007: Roger Federer
2008: Rafael Nadal
2009: Roger Federer
2010: Rafael Nadal

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV N°32 (JUNIO DE 2011)

viernes, 27 de enero de 2012

Los hits (abril de 2011)

Los futbolistas que se destacaron en el mes – Por Martín Estévez

¡Se acabó el reinado de Messi! Luego de cinco meses en la cima, la Copa del Rey puso a Cristiano Ronaldo en ese lugar. El súper Porto tiene tres representantes y un Soldado se suma a nuestras filas.

1) Cristiano Ronaldo (Real Madrid)
Hizo de todo para destronar a Messi, incluido el gol clave en la Copa del Rey.

2) Lionel Messi (Barcelona)
4 goles en el mes y 50 en la temporada, pero Cristiano le arrebató la Copa.

3) Wayne Rooney (Manchester United)
Tres goles en 14’ al West Ham y uno ante Chelsea en la Champions. En alza.

4) Raúl (Schalke 04)
Eterno. Eliminó al Inter y podría definir la Champions... ¡contra Real Madrid!

5) Giuseppe Rossi (Villarreal)
Con dos goles al Twente, llevó a su equipo a semis de la Europa League.

6) Hulk (Porto)
Goleador bestial: 22 para ganar la liga y uno al Spartak en la Europa League.

7) Roberto Soldado (Valencia)
Ocho goles en cuatro partidos, incluidos cuatro al Getafe. ¿Lo tenían?

8) Edinson Cavani (Napoli)
Un hat-trick a Lazio lo mantiene como el goleador del Calcio. ¡Qué no ni no!

9) Javier Hernández (Manchester United)
Vital en la Premier (goles a West Ham y Everton) y también en la Champions.

10) Radamel Falcao García (Porto)
Explotó: 8 goles en el mes, campeón de liga y puede ganar dos torneos más.

Del 11 al 20: 11) Alexandre Pato (Milan), 12) Xavi Hernández (Barcelona), 13) Eden Hazard (Lille), 14) Helton (Porto), 15) Andrés Iniesta (Barcelona), 16) Samuel Eto’o (Internazionale), 17) Dirk Kuyt (Liverpool), 18) Roman Weidenfeller (Borussia Dortmund), 19) Eduardo (Sao Caetano), 20) Juan Cruz Mascia (Uruguay Sub 20).

PUBLICADO EN EL GRÁFICO N°4410 (MAYO DE 2011)

jueves, 26 de enero de 2012

El medallero (abril de 2011)

Por Martín Estévez

Oro: Paula Pareto
A los 25 años, continúa en la elite del judo. Tras haber ganado la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2008 y la de oro en el Panamericano de 2009, en abril se consagró bicampeona panamericana de la categoría hasta 48 kilos. Fue en Guadalajara, México.

Plata: Diego Osella
Se retiró a los 41 años, tras ayudar a Sionista a mantener la categoría. El cordobés fue seis veces campeón de la Liga Nacional, en la que posee el récord de presencias (1.096). También jugó en Italia y España; y, con la Selección, ganó el oro en los Juegos Panamericanos de 1995.

Bronce: Facundo Bagnis
El tenista rosarino ganó el torneo más importante de su carrera, el Challenger de Bogotá, al derrotar a Diego Junqueira en la final. A los 21 años, demuestra un crecimiento permanente y por primera vez se ubica entre los 200 mejores del ranking mundial.

Plomo: Ramón Díaz
Su segundo paso por San Lorenzo tuvo como resultado un estrepitoso fracaso: ganó 10 partidos, empató 9 y perdió 11 en sus once meses de gestión. No consiguió clasificar al Ciclón para ningún torneo internacional y estuvo muy lejos de pelear algún campeonato.

Lata: Argentinos Juniors
El final de su participación en la Copa Libertadores fue tristísimo. No porque haya perdido 4-2 ante Fluminense, sino porque el equipo terminó protagonizando una batalla campal patética. ¿Con qué autoridad los futbolistas pueden, luego, criticar la violencia en las tribunas?

Cartón: Américo Gallego
La carrera del Tolo parecía destinada a la gloria, pero últimamente no le está yendo bien. Duró poco en Tigres, se fue por la puerta de atrás en Independiente y, en Colo-Colo, lo eliminaron de la Libertadores: le alcanzaba con empatar de local ante Cerro Porteño, pero perdió 3-2 tras ir ganando 2 a 0.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO N°4410 (MAYO DE 2011)

jueves, 12 de enero de 2012

Messi contra la historia

Por Martín Estévez

No para de jugar, de hacer goles, de ganar. Los números de Lionel son cada vez más sorprendentes y lo acercan a records que parecían insuperables. Comenzamos la cuenta atrás hacia las grandes marcas de todos los tiempos del fútbol argentino y mundial.

Tiene más goles en su carrera que Claudio Caniggia, más partidos en Barcelona que Johan Cruyff, más campeonatos ganados que Maradona, más goles en la liga española que Ronaldo, más partidos en la Selección que Kempes. Y tiene 23 años. Lionel Messi tritura estadísticas, ridiculiza números del pasado, supera logros insuperables. Messi prohibió la excusa de no comparar a los goleadores de antes con los de ahora, porque “antes se hacían más goles”. Messi es un goleador de los de antes y de los de ahora, va dejando de pertener a una época para pertenecer a la historia. Suma adeptos lejanos, admiradores exigentes, genera esperanzas: todos esperan algo de él cuando está en la cancha. Algo especial. Hermosa suerte tenemos los argentinos: entre los enormes de la historia del fútbol mundial, en ese lugar en el que no hay más de ocho o nueve seres humanos, dos son argentinos. ¿Estamos insinuando que estadísticamente Messi se puede tutear con Maradona, con Pelé, con Di Stéfano, con Cruyff, con Beckenbauer, con Zidane, con Ronaldo? No, no lo estamos insinuando: lo estamos afirmando. Asumimos el riesgo.

Es difícil decir algo nuevo sobre él, especialmente por los 89.700.000 resultados que genera la busqueda “Messi” en google. Pero ese mismo dato ya genera una comparación: Messi es más nombrado en Internet que Maradona (20.700.000), Pelé (29.200.000) y Cristiano Ronaldo (53.900.000). Por ahora, y para alivio de los creyentes, pierde contra Dios (175.000.000). Sólo por ahora.


Sub Messi
El repaso a los números dorados de Messi debe empezar por sus primeros partidos oficiales, que no fueron con la camiseta de un club, sino con la camiseta argentina. Antes, una aclaración: las estadísticas de los seleccionados juveniles son bastante mentirosas. Son pocos, por ejemplo, los grandes futbolistas argentinos que han jugado en el Sub 17: de hecho, antes de 1985 no existía esa categoría. Algunos llegaron a la mayor sin haber pisado siquiera un Sub 20 o un Sub 23, como Gabriel Batistuta. Y la negación de los clubes para ceder jugadores en las últimas dos décadas terminó generando aun más ausencias.

En el caso de Messi, a los 16 años (cuando ya había disputado un amistoso en Barcelona, ante Porto) fue citado directamente para el equipo Sub 20. Llegó al Mundial 2005 con apenas 17 años, luego de haber hecho 5 goles en el Sudamericano (incluido el tanto decisivo en el 2-1 a Brasil). ¿Qué pasó en Holanda? La rompió, hizo 6 más (fue el máximo anotador) y Argentina ganó el título. Sus 11 goles en el Sub 20 sólo son superados por Ramón Díaz (12 en 1979) y Fernando Cavenaghi (12 en 2003).

Sin embargo, no fue el único aporte de la “versión sub” de Messi. En 2008 integró la Selección Sub 23 que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Sus dos goles en Beijing llevaron su cuenta en juveniles a 13, por encima de Tevez (12), Crespo (11) y Maradona (8); pero debajo de los 18 que hizo Leonardo Biagini entre 1993 y 2000. El prometedor Biagini, sin embargo, se retiró del fútbol con cero gol en la Selección mayor. ¿Ven por qué decimos que las estadísticas en juveniles engañan?

Súper Messi
Barcelona ha visto pasar a algunos jugadores con un poquito de talento: Maradona, Cruyff, Romario, Ronaldo, Ronaldinho, Eto’o, Michael Laudrup, Lineker. Y la lista sigue. Pero por lógica, por consecución de hechos, Messi va camino a convertirse en el jugador más importante de la historia del club. ¿Exageración? Ni un poco.

La enumeración de sus logros podría llenar toda esta revista: trece títulos, nueve partidos en los que marcó tres goles (incluso lo logró ante el Real Madrid), uno en el que metió cuatro (¡en Champions contra el Arsenal!), el golazo maradoneano esquivando a medio equipo del Getafe, otro para ser campeón de Europa ante Manchester United, Pichichi de la Liga Española 2009/10, máximo anotador del club en la Champions League (fue goleador del torneo en las últimas dos ediciones y lidera la actual), alcanzó el record de goles en una temporada (47, en la 2009/10, igualando a Ronaldo) y lo superó en la siguiente (lleva 50 en la 2010/11), mejor jugador del mundo en 2009 y 2010...

¿Qué lugar ocupa estadísticamente en la historia del Barcelona? Por ahora, solamente le queda lejos la marca de partidos en el club: Xavi Hernández le lleva más de 300 encuentros de ventaja. En el resto de las comparaciones, Messi trepa a una velocidad espeluznante. Entre los extranjeros, por ejemplo, es el tercero con más partidos jugados. Suma 263 y está a sólo 29 del record del holandés Phillip Cocu. Que el dato no pase desapercibido: ¡263 partidos jugados! ¿Ya dijimos que tiene 23 años, no?

Su lugar entre los goleadores es incluso más asombroso. Messi ocupa el cuarto lugar, con 177; sólo es superado por César Rodríguez, Ladislao Kubala y Josep Samitier. ¿Puede ser el máximo goleador de la historia del Barcelona? Claro que sí. De hecho, sería absolutamente lógico. Pese a que Messi tiene estadísticas de otra galaxia, imaginemos números normales para su futuro. Supongamos que se retira joven, que se cansa de las exigencias y juega solamente hasta los 32 años: le quedarían ocho temporadas más. Supongamos también, intentando ser pesimistas, que baja su promedio a 20 goles por año (sumó 47 y 50 en los últimos dos). Aun así, llegará a los 337 goles en Barcelona. ¿Cuántos tiene César Rodríguez, el máximo goleador? 235. Sí: un Messi en bajo nivel le sacaría más de cien tantos de ventaja al que más había hecho en 110 años de historia. No hay trucos, no hay ases bajo la manga: hagan de nuevo las cuentas y sorpréndanse. Incluso si marcara sólo diez goles por año, Lio seguiría quedándose con el record. Wow.

Sus números trascienden al Barcelona e impactan también a nivel nacional. Entre los goleadores históricos de la Liga Española, Lionel ocupa el puesto 41. No parece gran cosa, ¿no? Sin embargo, si hacemos otra proyección imaginaria veremos que sí es gran cosa. Messi acumula 119 goles en siete ligas, incluyendo la 2004/05, en la que sólo jugó 7 partidos. Si mantiene el promedio, dentro de siete ligas (al final de la 2017/18) tendrá unos 238 goles, cuatro más que el mexicano Hugo Sánchez y sólo 14 menos que el Pichichi de la historia, Telmo Zarra (252). Hay un detalle que favorece a Messi: al final de la 2017/18, tendrá apenas 31 años. ¿Mayor goleador de la historia del Barcelona, mayor goleador de la historia de la Liga Española? ¿Todo eso puede ser Messi? Sí, puede.

Es cierto que las predicciones no son recomendables en el fútbol, pero en este caso son la manera más directa de dimensionar a Messi en la historia del fútbol mundial. Así de grandilocuentes tienen que ser los términos, porque en España tampoco entran todos sus goles: los 34 que suma en la Champions League, por caso, ya lo ubican al borde del Top Ten en la principal competencia de clubes del planeta. De nuevo, lo decimos de nuevo: tiene 23 años.

El Messi argentino
Los cada vez menos detractores de Lionel se estarán frotando las manos. Porque, a fuerza de ser justos, también debemos analizar sus números en la Selección, donde, se supone, aparece “otro Messi”: intrascendente, desganado, poco efectivo. No discutiremos sobre su nivel de juego con la celeste y blanca: esta nota es puramente estadística. Y las estadísticas, que nos perdonen los detractores, lo dejan muy bien parado.

Para empezar, Messi ya está entre los veinte máximos goleadores de la historia de la Selección. Sus 16 festejos (4 en Eliminatorias, 2 en la Copa América, 1 en Mundiales y 9 en amistosos), además, lo dejan a sólo tres del Top Ten. Entre los 17 y los 19 goles se ubican Juan Román Riquelme, Ariel Ortega, Angel Labruna, Miguel Brindisi, Domingo Tarasconi, Oreste Corbatta, José Manuel Moreno, Tucho Méndez y René Pontoni. Si Messi hace 4 goles más en la Selección, los superará a todos. Si marca 9 más, ya estará entre los cuatro máximos goleadores de todos los tiempos con la celeste y blanca. Y tiene 23 años.

Por otra parte, si se consideran los partidos en selecciones juveniles, Messi alcanza 29 goles con la camiseta argentina y sólo tiene por encima los 56 de Gabriel Batistuta (todos en la mayor), los 46 de Hernán Crespo (35 entre los grandes y 11 en juveniles) y los 42 de Maradona (34 y 8).

La idea de un Messi reticente a jugar en la Selección, siempre bajo la mirada prohibitiva del Barcelona, también se deshace mirando las planillas. El rosarino suma nada menos que 56 partidos entre los mayores y seguramente mejorará su 22° puesto histórico durante 2011. De aquí hasta el próximo Mundial 2014 podría jugar la Copa América, 16 partidos de Eliminatorias y una decena de amistosos, con los que superaría, entre otros, al Pato Fillol (58), Burruchaga (59), Sensini (60), Olguín (60), Tarantini (61) y Crespo (64). Ah: tiene 23 años.

Las peores estadísticas para Messi son en la Copa del Mundo; y aun así tienen rasgos positivos. Por ejemplo, si jugara en 2014 y 2018 (llegaría a la copa de Rusia con 31 años) alcanzará el record de cuatro Mundiales disputados que le pertenece a Maradona. Y atentos a este dato: aquellos que pidieron una estatua para Martín Palermo por convertirle un gol a Grecia nueve minutos después de debutar en Mundiales no deberían olvidar que Messi tardó apenas cinco más. En Alemania 2006, catorce minutos después de ingresar ante Serbia y Montenegro, hizo un gol. Era su primer partido en una Copa del Mundo.

Las vueltas de Messi
Lionel puede llenar con orgullo los tres principales casilleros de la ficha de un futbolista: partidos, goles y títulos. Porque, aunque tenga 23 años (sí, 23 años), Messi también merodea la posibilidad de ser el jugador argentino con más títulos en la historia. Hasta ahora, ese honor lo comparten Esteban Cambiasso y Alfredo Di Stéfano, con 22 campeonatos ganados. Lionel suma 15 y en este semestre tiene chances de obtener la Liga Española, la Liga de Campeones y la Copa América.

No durará mucho esta nota. Messi la invalidará enseguida, sumando más partidos, más goles, más títulos. Quizás entre los días que existen desde el cierre de esta revista hasta su publicación haga algún gol que nos deje en offside, supere algún record que no llegamos a enumerar, trepe lugares en algún ranking. Messi, Messi, Messi, Messi: ciento noventa y tres veces en las redes rivales, ochenta y nueve millones setecientas mil veces en la red de redes. Messi, Messi, Messi, Messi. Y tiene 23 años.


16 goles en seleccion mayor
Messi suma 4 gritos en Eliminatorias, 2 en Copa América, 1 en Copa del Mundo y 9 en amistosos. Los tres líderes: Batistuta (56), Crespo (35) y Maradona (34).

13 goles en juveniles
En 2005, Lionel metió 11 en la Selección Sub 20: 5 en el Sudamericano y 6 en el Mundial. Luego, en 2008, festejó dos veces con la Sub 23 que ganó la medalla de oro en Beijing. El máximo goleador histórico es Leonardo Biagini, con 18.

47 goles en la 2009/10
Fueron 34 goles en la liga, 8 en Champions League, 2 en Supercopa Española, 2 en el Mundial de Clubes y 1 en la Copa del Rey. Era la gran temporada de su vida, pero...

50 goles en la 2010/11
... pero mejoró esos números en la temporada actual. Suma 31 en la liga, 9 en Champions, 7 en Copa del Rey e y 3 en la Supercopa Española. Nadie había gritado tanto en España en una temporada. El récord era de Puskas en 1959/60, con 49 goles.

193 goles en su carrera
Messi acumula 177 en Barcelona y 16 en la Selección mayor. ¿Cuántos goles hicieron otros grandes? Batistuta sumó 355, Maradona 345 y Luis Artime, 289. Crespo, que todavía juega,
lleva 321.

15 títulos en su carrera
Messi ganó trece títulos con el Barcelona, el Mundial Sub 20 de 2005 y los Juegos Olímpicos de 2008. Los argentinos más ganadores son Esteban Cambiasso y Alfredo Di Stéfano, con 22 títulos. Detrás aparece Nicolás Burdisso, con 20.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO N°4410 (MAYO DE 2011)

martes, 10 de enero de 2012

Planeta Roland Garros

Por Martín Estévez

Muchas historias guarda el Grand Slam parisino, que el 22 de mayo comenzará su 109ª edición. El español Rafael Nadal asoma con el cartel de favorito y el serbio Novak Djokovic es su principal amenaza, aunque nunca se debe descartar al suizo Roger Federer.

La fiesta sobre la arcilla en la hermosa zona de Rue de Boulogne marca el calendario tenístico de este mes. Un torneo tradicional e imponente, que en esta ocasión permitirá observar si el avance de Novak Djokovic es suficiente para amenazar el reinado de Rafael Nadal.

Los orígenes
El Campeonato de Francia (actual Roland Garros) tuvo su primera edición en 1891 y era exclusivamente para franceses. Se convirtió en internacional en 1925. ¿De dónde proviene el nombre? Roland Garros fue un heroico aviador de la Primera Guerra Mundial.

Números y números
El hombre más ganador del torneo es el francés Henri Cochet, que obtuvo 9 títulos: cuatro en singles, tres en dobles y dos en dobles mixto. Entre las mujeres, la australiana Margaret Smith Court ganó 13. Tres varones fueron campeones sin perder sets: Ilie Nastase (1973), Björn Borg (1978 y 1980) y Nadal (2008 y 2010). Rafa, ganador cinco veces en singles, está a uno del record que ostenta Borg.

Campeón moral
Si lo hubiera querido, Istvan Gulyas habría sido campeón de Roland Garros. En 1966, el húngaro debía jugar la final contra Tony Roche, pero el francés estaba lesionado y no podía presentarse. Gulyas tenía ya 34 años y sabía que no existiría otra posibilidad como ésa. No le importó: decidió darle un día más a Roche para que se recuperase del fuerte dolor en un tobillo. Resultado: Roche ganó 6-1, 6-4 y 7-5.

Increíbles perdedores
El estadounidense Bill Tilden dominó el tenis durante en la década del ’20, obteniendo diez Grand Slams. Sin embargo, nunca pudo ganar Roland Garros como singlista, aunque llegó a la final en 1927 (perdió 11-9 en el quinto set) y en 1930. Al notable Pete Sampras también le quedó una cuenta pendiente en París: triunfador en 14 Grand Slams, ni siquiera alcanzó una final en trece participaciones. Otro que la pasó mal en Roland Garros es el chileno Marcelo “Chino” Ríos. Especialista en superficies lentas, el zurdo y ex número 1 ni siquiera arañó unas semifinales, acumulando derrotas inesperadas. Para peor, en 1996, 1997, 1998, 1999 y 2001 obtuvo el “premio limón”, otorgado al jugador más antipático del torneo.

Increíbles ganadores
En 1990, Stefan Edberg se mentalizaba para competir durante dos semanas buscando el título que se le había escapado un año antes en la final. El sueco, primer preclasificado, iba estudiando posibles cruces contra Boris Becker o Andre Agassi. Sin embargo, su torneo duró solamente minutos: en primera ronda, el poco conocido Sergi Bruguera le dio una paliza; lo derrotó 6-4, 6-2 y 6-1. Fue la única vez en la historia que el máximo favorito quedó eliminado en su debut. El español, años después, demostraría que su triunfo no había sido casualidad: fue campeón en 1993 y 1994. La primera vez, además, venció 6-0, 6-0 y 6-0 a Thierry Champion; solo dos veces se dio ese resultado en los últimos 35 años del torneo.

Imposible olvidar a Gustavo Kuerten. En abril de 1996 debutó en un torneo ATP; en mayo de 1997 llegó a Roland Garros sin títulos y acumulando derrotas en los partidos previos ante rivales como Neville Godwin (107°) y Albert Portas (133°). Sin embargo, el brasileño daría la sorpresa más grande de la historia. Thomas Muster (5°), Andrei Medveded (20°) y Yevgeny Kafelnikov (3°) fueron quedando en el camino hasta la final, justamente ante Sergi Bruguera (19°). Guga no tembló: le ganó 6-3, 6-4 y 6-2. Nada volvió a ser igual para él. Se consagró como un tenista maravilloso, alcanzó el N°1 y obtuvo dos veces más el torneo, en 2000 y 2001.

Tampoco se puede dejar de lado a Gastón Gaudio, que no es precisamente equilibrado. Dueño de un revés espléndido, perdió 47 sets con resultado de 6-0 y ha intercalado grandes triunfos con partidos en los que no hacía más que gritar: “¡Qué mal que la estoy pasando!” o “¡Es una vergüenza que me dejen entrar acá!”. En Roland Garros 2004 mostró lo mejor de sus dos personalidades. Llegó como N°44 y alcanzó la final tras derrotar, entre otros, a Lleyton Hewitt y David Nalbandian. En el partido decisivo, comenzó perdiendo 0-6 y 3-6 ante Guillermo Coria. Su compatriota comenzó a sufrir problemas psicológicos y Gaudio se impuso en cinco sets, incluyendo un emocionante 8-6 en el quinto. “Cuando llegué al vestuario, me felicitaba todo el mundo –recuerda–. Lo único que yo pensaba era ‘debo ser el peor campeón de Roland Garros de la historia’”.


PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV N°31 (MAYO DE 2011)