lunes, 13 de julio de 2015

Tenis 2014 - Mayer salvó un año gris

Por Martín Estévez

Ya se jugaron los cuatro Grand Slams y el balance del tenis argentino resultó negativo. Leo fue el mejor.

Además de haber sido clave para mantener a la Argentina en el Grupo Mundial de la Copa Davis, Leonardo Mayer fue, por escándalo, el mejor tenista nacional en los Grand Slams de 2014. Un año negativo para el país en los torneos grandes, con pocos triunfos y descenso en el número de competidores. Podríamos utilizar las lesiones de Juan Martín Del Potro como excusa, pero no fue sólo su ausencia la que generó esta pequeña caída.

Los Grand Slams los juegan 240 tenistas, de los cuales 112 ingresan por su ranking (o por invitación) en el cuadro principal, mientras otros 128 disputan la clasificación, que otorga 16 lugares más. En 2013, hubo 47 argentinos en Australia, Roland Garros, Wimbledon o el US Open. En 2014, la cifra bajó a 45. 

En cuanto a los que llegaron a un cuadro principal, el año pasado fueron 26; y este año, 23. ¿Cuántos alcanzaron al menos la tercera ronda? Tres en cada año. Lo mejor en 2013 fue el acceso de Del Potro a las semifinales de Wimbledon (con un fabuloso triunfo ante David Ferrer incluido), mientras que el punto más alto de 2014 lo consiguió Mayer al trepar hasta octavos de final en Roland Garros. No es una catástrofe, sino la continuidad de un declive sutil que viene produciéndose en los torneos grandes desde hace un lustro y que también invade al tenis femenino. Aunque la estadística general permite observar el problema, el análisis jugador por jugador lo evidencia. 

Del Potro: por lesiones sólo jugó en Australia, y para peor fue eliminado en 2ª ronda, inesperadamente, ante el español Bautista Agut. 
Juan Mónaco: En 2013 había ganado dos partidos (en Wimbledon) y perdió 4. Este año, apenas ganó uno en Roland Garros. 
Carlos Berlocq: Llegó a 2ª ronda en Australia y en el US Open 2013. En 2014, sólo una victoria en Roland Garros. 
Horacio Zeballos: Había jugado los cuatro Grand Slams y avanzó a 2ª en París. En esta temporada, únicamente llegó al cuadro principal en Australia, y perdió. 
Guido Pella: Sorprendió en 2013, cuando jugó los cuatro torneos y ganó un partido en Roland Garros. Este año, no pasó de la clasificación. 
Máximo González: Se destacó con un triunfazo en el US Open 2013 ante Janowicz (14º). En 2014, cero triunfos. 
Martín Alund: Atravesó la clasificación en Wimbledon 2013, pero lo detuvo Ferrer (4º). No pudo repetirlo un año después.

Claro que no todo fue negativo. En Roland Garros 2014, Diego Schwartzman y Facundo Bagnis llegaron desde la qualy y avanzaron a 2ª ronda. Bagnis también trepó al cuadro principal en el US Open. Andrés Molteni (Roland Garros) y Juan Ignacio Londero (US Open) ganaron dos partidos y estuvieron a un paso de superar la clasificación. Y Mayer brilló, no sólo por sus 8 triunfos en cuadros principales (todos los demás sumaron 6), sino porque sus derrotas fueron ante genios: contra Novak Djokovic (2ª ronda de Australia), Rafa Nadal (3ª de Roland Garros), Grigor Dimitrov (octavos de Wimbledon) y Kei Nishikori (3ª del US Open).

Sola en la oscuridad
Paula Ormaechea (foto) fue la única argentina que ingresó al cuadro principal de un Grand Slam. De hecho, jugó los cuatro. Perdió en primera ronda en todos, excepto Roland Garros: avanzó hasta la tercera fase y fue eliminada por Maria Sharapova (8ª). 

María Irigoyen y Florencia Molinero extendieron su increíble racha: suman 12 y 8 eliminaciones consecutivas en la primera ronda de las clasificaciones. Ninguna otra argentina siquiera se anotó para jugar en las qualys. 

El panorama tuvo un mínimo cambio desde 2013, cuando Ormaechea había jugado dos de los torneos grandes: llegó a 3ª ronda en Roland Garros y a 2ª en el US Open. Exceptuando a Paula, la última argentina en el cuadro principal de un Grand Slam fue Gisela Dulko, en Australia 2012

Publicado en El Gráfico N°4450 (octubre de 2014)

sábado, 11 de julio de 2015

Petra Kvitova - La reina de Inglaterra


Por Martín Estévez

Este año, la checa Petra Kvitova ganó Wimbledon por segunda vez. Tiene condiciones para ser número 1, pero fuera de Londres sufre una gran irregularidad.

Había vivido un 2011 brillante. Ganó 6 torneos, incluyendo Wimbledon, fue elegida jugadora del año y quedó a un paso de la cima del ranking. Sin embargo, tenía sólo 21 años y luego no cumplió las expectativas puestas en ella. En 2014, cuando los focos ya no estaban sobre su raqueta, volvió a festejar en Wimbledon y revalidó esperanzas. ¿Podrá Petra Kvitova convertirse en la número 1 del mundo?

Una entre ocho mil
Nació en Bilovec, pueblo de ocho mil habitantes que en aquel momento (marzo de 1990) pertenecía a Checoslovaquia y actualmente, a la República Checa. Desde pequeña fue alta (hoy mide 1,83 metros) y eso le otorgaba potencial para varios deportes, entre ellos el tenis. Su papá Jiri la impulsó a entrenar y a los 16 años, cuando las condiciones de Petra estaban certificadas, se mudaron cerca de la prestigiosa escuela de Prostejov, de la que también surgieron Tomas Berdych y Lucie Safarova.

Allí terminó de perfilar su estilo: potente, con pocos efectos y un saque que, gracias a la constancia de las prácticas, se convirtió en uno de los mejores del circuito. ¿Su estilo es similar a algún otro? “Juego plano y rápido, como Juan Martín del Potro. Él juega como yo, o yo juego como él”, explica. Hay una diferencia esencial: la mano hábil de Kvitova es la izquierda. “Me encanta ser zurda –celebra-. Las demás jugadoras necesitan ajustarse y pensar diferente cuando me enfrentan”.

Debutó profesionalmente en junio de 2006, a los 16, con un triunfo 6-1 y 6-0 ante la letona Liga Dekmeijere, siete años mayor. Sí: ¡6-1 y 6-0! En aquel torneo de Prostejov ganó tres partidos hasta entrar al cuadro principal, donde cayó ante la argentina Clarisa Fernández. Fue un gran comienzo: en septiembre ganó un torneo en Hungría sin perder sets y en diciembre festejó en su país, terminando la temporada entre las primeras 500 del ranking.

Siguió sumando éxitos adolescentes en 2007: acumuló la anormal cifra de 17 triunfos consecutivos; levantó un trofeo en Alemania y tres en República Checa; logró sus dos primeros triunfos ante Top 100; y terminó entre las 200 mejores.

En febrero de 2008 ingresó por primera vez a un torneo WTA (principal nivel entre las mujeres): derrotó a Anabel Medina Garrigues (30ª) en París. Su nombre se hizo conocido en Memphis, cuando venció a la legendaria Venus Williams, entonces 8ª del ranking. Kvitova entró al Top 100 al ganar un torneo en España sobre superficies duras, al igual que todos sus títulos anteriores, y completó un 2008 que conmocionó: sumó 19 triunfos ante jugadoras Top 100, alcanzó los octavos de final en Roland Garros y se metió entre las 50 mejores. Tenía apenas 18 años.

Crecimiento acelerado
Su primer torneo en 2009 significó su primer título WTA: venció a tres Top 50 para imponerse en Hobart, Australia. Sufrió una lesión de tobillo en Roland Garros, pero se recuperó a tiempo para alcanzar octavos de final en el US Open tras derrotar a la Nº1 del mundo, Dinara Safina. Su carrera prometía ser magnífica y alimentó el entusiasmo al llegar a la final en Linz. Sin embargo, le faltaba mostrar su adaptación al césped. Y lo hizo en 2010: en Wimbledon alcanzó semifinales luego de eliminar a Caroline Wozniacki (3ª).

Su año de gloria, lo dijimos, fue 2011. Atención a la seguidilla entre enero y febrero: campeona en Brisbane, cuartos de final en el Abierto de Australia, ingreso al Top 20 del ranking y campeona en París derrotando a Kim Clijsters (2ª) en la final. En abril ganó su primer título sobre polvo de ladrillo: venció a Victoria Azarenka (5ª) en Madrid. Se convirtó en la sexta checa en ingresar al Top Ten y dio el gran golpe en Wimbledon, derrotando otra vez a Azarenka en semis, y a Maria Sharapova (6ª) en la final. Sus títulos en Linz y en el WTA Tour Championship pusieron el circuito femenino a sus pies: alcanzó el 2º puesto del ranking y fue elegida tenista del año.

No pudo con las presiones
Las vacaciones luego de aquella temporada fueron difíciles para Petra. La prensa y los aficionados querían un poco de ella: una entrevista, una foto, que fuera la mejor. Sin quererlo, hasta Martina Navratilova le sumó obligaciones. “La vi y pensé: ‘Dios mío, si esta chica trabaja en orden va a causar un gran impacto’”, declaró la checa, mejor tenista de la historia.

Arrancó el año como la gran candidata a ser Nº1 del mundo y le hubiera alcanzado con llegar a la final de Australia, en enero, pero cayó en semifinales ante Sharapova. Nunca más volvió a tener una chance tan clara. Fue un año con bajones, en el que alcanzó semifinales de Roland Garros, ganó dos títulos y cayó al 8º puesto. “Sentí mucha presión –confesó-, especialmente al tener que defender Wimbledon. Mi prioridad ahora es trabajar duro y mejorar en cada aspecto”.

En 2013 volvió a tener picos altos (campeona en Dubai y Tokio) y bajos (derrota ante Razzano, 131ª del mundo), perdiendo protagonismo ante el dominio de Serena Williams. Y 2014 había empezado en declive: no llegó a ninguna final hasta Wimbledon, donde ganó su segundo título de Grand Slam al derrotar con un contundente 6-3 y 6-0 en la final a Eugenie Bouchard. “Fue uno de los mejores partidos de mi vida –aseguró-. Wimbledon no es cualquier torneo, es realmente especial. Sé que mucha gente esperaba más de mí en estos tres años, pero ser la favorita en casi todos los partidos no me fue nada fácil”.

¿Qué más se puede decir sobre Petra Kvitova en este momento importante de su carrera? Mucho. Que sufre asma, pero desde que cambió de medicamento en 2012 la perjudica muy poco. Que su deuda pendiente son las superficies lentas: de sus 12 títulos, sólo uno lo obtuvo sobre polvo de ladrillo. Que no es buena jugadora de dobles: ganó 11 partidos y perdió 33. Que su twitter (@petra_kvitova) tiene 137 mil seguidores. Y que, con apenas 24 años, sus posibilidades de obtener más logros son muchísimas. “El número 1 significa mucho para todas”, declaró hace pocas semanas. Para ella, claro, también. Pero para alcanzarlo deberá luchar, mucho más que contra sus rivales, contra su propia mente.

Publicado en Access DirecTV N°71 (octubre de 2014)

viernes, 12 de junio de 2015

Fútbol (1924)

Juegos Olímpicos 1924
Final. Uruguay 5 Suiza 1.

Amistoso 1924, en Montevideo
Uruguay 1 Argentina 1

Amistoso 1924, en Buenos Aires
Argentina 2 (Tarascone, Onzari) Uruguay 1 (Cea)

Campeonato Sudamericano 1924
Campeón: Uruguay.

Rugby (1923-1924)

San Isidro, campeón argentino de 1923
El rugby en 1923
"El rugby en la Argentina mejora y se torna cada año más popular. Tiene más jugadores, más teams y más aficionados hoy que lo que jamas se soñara cuando este antiguo y notable juego fuera introducido por primera vez al país" (El Gráfico N°212).

Figuras de 1923
"Nuestros buenos jugadores de rugby", según El Gráfico, eran Crawford (Belgrano), Bincaz (San Isidro) y Etcheverry (San Isidro).

Amistoso 1923
Un combinado de argentinos derrota 9-3 a un combinado de extranjeros. El partido es presenciado por el presidente Alvear.

Campeonato de Primera División 1923
Buenos Aires 0 San Isidro 4.
Universitario 5 Buenos Aires 3.
San Isidro 8 Universitario 3.
Belgrano 15 Gimnasia y Esgrima 3.
San Isidro 10 Belgrano 3.
Buenos Aires 17 Belgrano 8.
Universitario 10 Belgrano 0.
San Isidro 16 Buenos Aires 0.
San Isidro 30 Gimnasia y Esgrima 0.
Belgrano 7 Gimnasia y Esgrima 5.
San Isidro 8 Universitario 0.
Universitario 11 Belgrano 8.
*Posiciones finales: 1° San Isidro 16; 2° Universitario 12; 3° Belgrano 6; 4° Buenos Aires 6; 5° Gimnasia y Esgrima 0.
*San Isidro campeón.



Copa de Competencia 1923
San Isidro 6 Gimnasia y Esgrima 0.
Belgrano 4 Universitario 3.
*Final. San Isidro 6 Belgrano 0.

Test match 1924
Irlanda 6 Francia 0 (en Dublin).

Juegos Olímpicos 1924
Sólo participaron Francia, Rumania y Estados Unidos.
Final. Francia 3 Estados Unidos 17.

Campeonato de Primera División 1924
Campeón: San Isidro. Subcampeón: CUBA (Club Universitario de Buenos Aires).

Copa de Competencia 1924
Final. CUBA 7 San Isidro 3.

Otra foto del San Isidro campeón de 1923

jueves, 4 de junio de 2015

Tenis (1924)

Lilly Moss

Popularidad. "El lawn tennis es acaso el juego más popular que existe en el mundo entero" (El Gráfico N°242).

Tenis masculino. Los mejores tenistas a principios de 1924, según el periodista Wallis Myers, del Daily Telegraph. 1) Bill Tilden (EE.UU). 2) William Johnston (EE.UU). 3) J. Anderson (Australia). 4) R. Williams (EE.UU.). 5) F. Hunter (EE.U.U.). 6) Vincent Richards (EE.UU.). 7) Bic Norton (Sudáfrica). 8) M. Alonso (España). 9) J. Washer (Bélgica). 10) H. Cochet (Francia).

Tenis femenino. La estadounidense Helen Wills, de 17 años, es la gran promesa internacional.

Abierto de Niza, Francia. Campeona: Suzanne Lenglen (Francia).

Campeonato del Río de la Plata.
Final femenina. Lilly Moss derrota a Ana Lía Obarrio.
Final masculina. Guillermo Robson derrotó a Carlos Morea.


Guillermo Robson

sábado, 25 de abril de 2015

Fútbol (1923)

Partidos amistosos en 1923
España 3 (Monjardín 2, Zabala) Francia 0.
Peñarol (Uruguay) 3 Unión (Santa Fe) 0. En Uruguay.
Newell’s Old Boys 1 Nacional (Uruguay) 0. En Rosario.
Independiente 2 Wanderers (Uruguay) 3. En Avellaneda.

1923. Por los hechos de violencia acontecidos en el Sudamericano 1922, en Brasil se suspenden los partidos internacionales.
 

Amistoso 1923. Argentina 1 Genoa (Italia) 1. El presidente Alvear fue a la cancha.
 

Copa Lipton 1923. Argentina 0 Uruguay 0.
 

Campeonato Sudamericano 1923. Extracto sobre la final en la que Uruguay derrotó a Argentina. “Los jugadores, tanto uruguayos como argentinos, discutían fallos del referee, con ademanes y palabras impropios; un jugador pretendió aplastarle a otro la cabeza contra el suelo con su pie, y éste, indignado, se incorporó y a su vez quiso repeler la agresión a puñetazos” (revista El Gráfico).

Extracto de una editorial de El Gráfico sobre el balance del fútbol en 1923. “El año 1923 ha sido desastroso para el football argentino en todo sentido. No pasó una sola semana sin que se registrasen graves atentados contra el deporte, en pleno campo de juego. Parece increíble, pero los cuchillos, revólveres, palos, pedradas y trompadas estuvieron incluidos en el desarrollo normal del juego (…) Hubo en 1923, para terminar y para reflejar cómo marcha el football, un jugador asesinado en plena cancha de una feroz puñalada, como consecuencia de un incidente del juego”.

miércoles, 8 de abril de 2015

Rugby (1899-1922)

San Isidro y Universitario posan juntos
1899
Los clubes Buenos Aires, Rosario, Belgrano y Lomas fundan la Unión de Rugby.

Campeones de la Unión de Rugby
1899: Lomas
1900 a 1904: Buenos Aires
1905 y 1906: Rosario
1907: Belgrano
1909: Buenos Aires
1910: Rosario
1911 y 1912: Gimnasia y Esgrima
1914: Belgrano
1917 a 1922: San Isidro

Amistoso 1919
San Isidro 11 Universitarios 3

Amistoso 1920
Belgrano 6 CUBA 0

Campeonato de rugby 1920
San Isidro 11 Buenos Aires 0
San Isidro 14 Gimnasia y Esgrima 0.

Copa de Competencia 1920
Gimnasia y Esgrima 9 San Isidro 8
Sportivo Francés 13 Lomas 0

Torneo de la Asociación de Profesores de Esgrima y Cultura Física 1920
San Isidro campeón

Juegos Olímpicos Amberes 1920
Rugby: Estados Unidos 8 Inglaterra 0

Campeonato de rugby 1921
Belgrano y San Isidro empatan 14-14 en la final de Primera. Juegan dos suplementarios y se suspende por el cansancio de los jugadores.

Campeonato de rugby 1919-1922
San Isidro ganó los cuatro títulos de modo consecutivo.


martes, 3 de marzo de 2015

Tenis (1923)

Los estadounidenses William Johnston y Francis Hunter
Buffalo Tennis Squash Club 1923
Final. Bill Tilden (Estados Unidos) vence 6-4, 4-6, 3-6, 6-3 y 6-1 a Vincent Richards. “La pérdida de parte de un dedo de su mano derecha no afectará seriamente la eficiencia de su juego”, escribe El Gráfico. 

Campeonato del Río de la Plata 1923
G. R. Williams vence 6-3, 5-7, 11-9 y 6-1 a Lionel H. Knight.
Campeona femenina: Julieta Ezcurra.
Final masculina: Arturo Hortal derrotó a Carlos Dumas.
Dobles masculino. Campeones: Zumelzú y Arturo Hortal.
Dobles mixto. Campeones: Boadle y Carlos Dumas.

Illinois 1923
Manuel Alonso (España) a Bill Tilden (Estados Unidos) 8-6, 11-13, 6-3 y 6-1. 

Indianapolis 1923
Final. Bill Tilden (Estados Unidos) a Manuel Alonso (España) 2-6, 8-6, 6-1 y 7-5.

Campeonato del Este de Inglaterra 1923
Los argentinos Villegas y Robson llegan a la tercera ronda.

Campeonato de Argentina 1923
Julieta Ezcurra a María Teresa Obarrio.

Copa Mitre 1923
Chile 3 Argentina 2.
*Chile campeón.

Campeonato Ciudad de Buenos Aires 1923
Final masculina. Ronald Boyd derrota a Lionel Knight.
Final femenina. Julieta Ezcurra gana por no presentación de A. M. Donovan.


Ronald Boyd, campeón de Buenos Aires

lunes, 5 de enero de 2015

Facundo Conte – Herencia mundial

Por Martín Estévez

Cuando empezó a jugar, lo insultaban por ser “el hijo de”. Cuando empezó a brillar, se acabaron las dudas. Una de las figuras de la Selección recuerda la decepción que sintió en los Juegos Olímpicos 2012 y se ilusiona con lo que pase en Polonia 2014.

“La pasé mal cuando empecé en el vóley. Había muchas expectativas porque mi viejo venía de jugar el Mundial 2002 y estaba en un momento de mucha exposición. Era muy fuerte la presión que yo sentía, la agresión de los demás. Mientras jugaba, me puteaban, me gritaban en la cara, llegaron a escupirme... y yo tenía 14 años. Si lo pienso ahora, me cago de risa, pero fue difícil, un desafío grande. Al final, lo único que tenía era una ventaja sobre los demás: estar con mi viejo en casa y que él me enseñara a jugar. Hoy estoy orgulloso de ser ‘el hijo de’. Me apoyo mucho en él y en mi vieja, especialmente en los momentos malos”.

Facundo Conte, uno de los mejores jugadores de la Selección de vóley, habla sobre Hugo Conte, uno de los mejores jugadores de la historia del vóley. Y que es también su papá. Fueron compañeros de equipo (ganaron un título con GEBA) y Hugo dirigió a Facundo en el Bologna de Italia. Era difícil no preguntarle sobre su viejo, pero ya está. A partir de ahora, el protagonista de la entrevista es él. Un chico no tan chico que ya jugó dos Mundiales juveniles (4º en el Sub 19 de 2008; 3º en el Sub 21 de 2009) y uno de mayores (9º en Italia 2010). Y mientras esta revista se imprimía, ya estaba jugando el segundo: Polonia 2014, en el que la Argentina se enfrentará en el Grupo A con Venezuela (31/8), Serbia (2/9), Camerún (4/9), Australia (6/9) y Polonia (7/9).

-Cumplís 25 años en Rusia, en medio de la gira previa. ¿Estás acostumbrado?
-Y sí. La última vez que pasé mi cumpleaños en la Argentina tenía… no sé… 15 años. Me gustaría muchísimo festejar mi cumpleaños en Buenos Aires. Mis viejos viven en Italia, pero en la Argentina están mis amigos y el resto de mi familia.

-Sufriste un esguince a poco del Mundial, ¿tuviste miedo de quedarte afuera?
-Me asusté muchísimo. Ya me había esguinzado antes, pero nunca había sentido ese dolor. No se me cruzó por la cabeza perderme el Mundial porque faltaban casi dos meses, pero lo primero que pensé fue “me rompí todo”. Ya había vivido otras lesiones: el año pasado estuve recuperándome del hombro, y había estado todo un año sin jugar por una lesión ahí. Podría llegar al Mundial en mejor forma, seguro, pero en los últimos días el tobillo respondió bien. Estoy en un 70%, 80%. La adrenalina es la mejor droga del mundo, porque te hace hacer cosas que no creías posible. Eso me va a ayudar a alcanzar mi mejor rendimiento durante el Mundial.

-¿Camerún es el único débil del Grupo A?
-El nivel de la zona es parejo. Los más fuertes son Serbia y Polonia. A los polacos los conocemos mucho, algunos de nosotros jugamos ahí. Seguramente, Julio Velasco nos preguntará sobre ellos cuando llegue el momento.

-¿Conforma ganar 4 de los 5 partidos?
-Si entre esos 4 están Polonia y Serbia, sí, porque después hay que arrastrar los puntos. Nuestras energías tienen que estar puestas más en esos dos partidos que en los demás. Si bien son los que más chances tenemos de perder, son los que más nos ayudan si pasamos de fase. No tenemos la presión de salir campeones, así que la primera fase es lo más importante. En los amistosos que jugamos en Brasil, a principios de agosto, nos dimos cuenta de que no estamos tan lejos.

-¿Qué representa Brasil para Argentina: es el enemigo o el modelo a seguir? Porque estamos cerca, pero nos ganan siempre.
-Somos parecidos físicamente. Por ahí tienen algún grandote más, pero la diferencia es que se mataron trabajando y crearon una mentalidad en la que cualquier jugador que entra en la cancha deja la vida. En cada entrenamiento, en realidad, porque en un partido todos dejan la vida, pero el entrenamiento hace que las cosas salgan bien. Hoy Brasil no es el número 1, para mí es Rusia. Las desventajas físicas contra los europeos son reales, pero se reemplazan con juego, con ideas, con sistemas. Rusia te da pocas chances y tenés que aprovecharlas. Nosotros maduramos y creo que estamos más cerca de los equipos más poderosos, tanto de Rusia como de Brasil.

-¿Hay un objetivo inicial?
-Pensar en qué puesto queremos terminar es difícil. Somos un equipo en construcción, y en un año mundialista. El trabajo que hicimos en la Liga Mundial fue muy intenso, pero nos esperan rivales difíciles, hay poco margen.

-¿Cómo calificás al Mundial 2010?
-Fue positivo, pero hoy soy distinto. En el Mundial anterior era más inconsciente. Hoy quiero ir al Mundial para dejar todo. Irse de un torneo importante con cosas adentro es terrible. Lo viví en los Juegos Olímpicos, en donde no pude ni supe expresarme jugando como quería y podía. Me fui muy frustrado. Este es un momento de construcción, con nuevo entrenador. Lo que me deseo y nos deseo es volvernos satisfechos porque dejamos todo.

-Qué autocrítica fuerte, especialmente porque en los Juegos los resultados fueron los esperables. Incluso mejoraron el 9º puesto del Mundial 2010.
-Pero no logramos, ninguno creo yo, jugar el vóley que podíamos jugar. Y esa es una frustración grande. Esperar tanto tiempo un sueño, porque era la primera olimpíada para todos, y quedarse con nada… Nos fuimos amargados. No jugamos bien, no disfrutamos adentro de la cancha ni disfrutamos el torneo. Deseo de todo corazón que eso no exista más, no quiero volver a vivir esa sensación porque fue muy duro, muy frustrante. Pensá que podíamos quedarnos hasta el final de los Juegos, pero apenas terminamos de jugar, yo me fui, no quería estar ahí, estaba muy amargado, muy triste. Ir y hacer agua fue muy duro. El resultado era el esperado en los papeles, terminamos entre los ocho primeros, pero podíamos hacer algo más. Perder con la cabeza alta o con la cabeza gacha es muy distinto. Yo me exigía a mí mismo un nivel muy alto, y me volví loco, porque quería ser Superman y ni siquiera fui Facundo Conte. Eso me mató.

-¿La Selección es irregular?
-Va y viene, sí. Creo en los momentos de los equipos, también. La regularidad depende del trabajo del equipo y de la madurez. Y de la edad, por más que muchos digan que sólo está en el documento: hay cosas que la experiencia te enseña, y las repeticiones te ayudan a ser más regular, prolijo.

Pausa. Momento de repasar los datos sobre su carrera. Facundo nació en 1989 y es receptor punta. En la Argentina, jugó en Rosario Sonder y GEBA. Entre 2007 y 2012, pasó por cinco clubes de Italia. Estuvo en el Dínamo Krasnodar de Rusia en la temporada 2012/13; y en el Skra Belchatow polaco desde entonces. Forma parte de la Selección Mayor desde 2008. Este año, fue vital para que el equipo consiguiera un gran récord de 8 triunfos y 4 derrotas en la Liga Mundial, principal competencia anual.Ahora sí, que siga hablando el protagonista.

“En mi carrera hubo muchas más cosas buenas que malas. Menos en Rusia, ahí sí la pasé mal. Por eso me fui a Polonia, donde los estadios están siempre llenos, la gente se vuelve loca. Yo no soy de los que dicen: ‘Voy, le pego a la pelota, hago lo mío y vuelvo a casa’. Me gusta divertirme, pasarla bien, disfrutarlo”.

-¿Cuántos idiomas aprendiste?
-Inglés, italiano, español... Y chamuyo un poco de portugués y de polaco. En Polonia siempre digo “ochivische”, que quiere decir “por supuesto”. Al principio, cada vez que me decían algo, yo decía “ochivische”, y todos se cagaban de risa porque sabían que no había entendido un pomo. Más allá del idioma, el desarraigo es muy difícil. Yo viví en Italia, en Rusia, en Polonia y en la Argentina, y además cambié mucho de ciudad en Italia, primero por mi viejo y después por mí. En familia la pasábamos bien porque nos movíamos todos juntos. Pero nunca lloré tanto en mi vida como cuando me fui en el 2007, sin ellos. Fue un momento muy duro. Me apoyé en el deporte, que es el apoyo más grande: estás yendo afuera, solo, a aburrirte, por ahí a pasarla mal con algunas cuestiones. Tenía 18 años, rendí las materias que debía y me fui a Italia. Desde ese momento estoy dando vueltas. Viajar me abrió la cabeza, hizo mucho a lo que soy, pero es difícil: nunca me fui de vacaciones con amigos, ni de viaje de egresados. Mis últimas vacaciones de verano fueron en 2005, y eso pesa.

-Ves fotos de tus amigos en la playa y vos estás en Polonia con 4 grados bajo cero…
-¿Cuatro? ¡Ojalá! En Polonia hace menos veinte, menos treinta. Es violento, y no me gusta el frío, me encanta el verano. Pero es la vida que elegí y vivo de lo que me gusta, eso es impagable. Cuando estuve un año sin jugar me di cuenta de lo afortunado que soy. Pero Buenos Aires es mi lugar en el mundo. Tener que irme siempre es muy doloroso.

-Estando lejos, ¿te preocupa la realidad social argentina? ¿Te informás?
-Yo no sé nada de nada. De política no sé nada, de fútbol no sé nada, no soy hincha de ningún equipo, de la televisión no sé nada. Vivo mucho en mi burbuja, me encanta mirar películas. Viajando tanto, perdés contacto con las cosas. Obviamente sé lo que pasa, pero vivo muy poco en la Argentina, vivo lo mejor del país y no entiendo cuando la gente se quiere ir, pero sé las dificultades que se viven. No opino porque no sé, y no me interesa mucho. Me quito ese peso de saber y opinar.

-¿Por qué la pasaste mal en Rusia?
-Lo más difícil es la vida cotidiana: ir al súper y saber qué estás comprando. Comprar condimentos, por ejemplo, es imposible. Estás con el celular y vas copiando letra por letra para traducir, porque encima en Rusia tienen otro alfabeto. Terminás la palabra y por ahí no es, y tenés que seguir buscando. El año en Rusia fue muy difícil, la gente no habla inglés, había sólo dos chicos en el plantel que hablaban inglés… Pero también fue lo que más me hizo crecer: entender la cultura de ellos para saber cómo comunicarme. Con los chicos polacos también me costó. Ellos son fríos en serio. Pasaron muchos meses hasta que fui a comer con alguno, hasta que me invitaron a la casa. Nuestra forma de ser, la de los sudamericanos, les da para que se relajen. Allá piden permiso para todo, pero al final me terminé divirtiendo mucho, así que creo que esta temporada que me queda en Polonia la voy a disfrutar mucho más. El año pasado la onda del grupo era muy buena y haber ganado el campeonato fue increíble. Tengo 30 mil seguidores en Twitter y la mitad deben ser polacos. Que allá sientan tanto cariño, que se sientan identificados, que me escriban cosas tan lindas, me llena. Por eso me fui a jugar ahí. Alguna vez quisiera volver a Italia o jugar en Brasil, por el clima y el idioma. Pero estoy contento donde estoy.

-¿Las relaciones de pareja se complican más al viajar tanto?
-Poder tener una relación íntima con alguien es muy difícil. Si yo vengo a la Argentina, por ejemplo, y conozco a alguien, sé que en tres meses me voy. ¡Y me voy durante nueve meses! No se sabe qué puede pasar: por ahí es el amor de tu vida o por ahí no. Es complicado distinguir situaciones, poder compartir tiempo. Por suerte ahora están las redes sociales, pero no reemplazan a tocar a la otra persona, a vivir ciertas cosas. En el deporte, además, no existe lo personal: tenés que dejar los problemas afuera del gimnasio porque, si no, después en la cancha se ve. A mí me pasa al revés: el deporte influye en mi vida personal. Si estoy pasando un mal momento, entrenar me salva.


Confía en Velasco
Luego de su complicada relación con Javier Weber, anterior entrenador de la Selección, Facundo se siente a gusto con Julio Velasco. “Lo más importante, lo que marca diferencia, es lo exigente que es Julio –resalta–. Todo lo que hacés, él quiere que lo hagas perfecto. No se conforma con que hagas el punto. ‘Está bien, hiciste el punto, pero tenías que hacer otra cosa’, te dice. Es muy meticuloso. A nosotros, y al cuerpo técnico, nos exige un montón. Es uno de los cambios más grandes respecto del proceso anterior. Si automatizás los movimientos, te puede salir una vez mal, pero una de diez. Y contra los equipos grandes necesitás fallar poco.Me gusta porque hace que yo mejore, y que el equipo mejore. Obviamente, hay momentos en los que estás caliente, te viene a decir algo y te querés matar. Se enoja porque quiere que las cosas salgan. Creo mucho en Julio”.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4449 (SEPTIEMBRE DE 2014)

domingo, 4 de enero de 2015

La última tentación de Federer

Por Martín Estévez

Se juegan las semifinales de la Copa Davis y el suizo, mejor tenista de la historia, intentará dar un paso fundamental para conseguir el trofeo que le falta: la ensaladera.

Ganó los cuatro Grand Slams, incluido Roland Garros, que se le había negado durante varios años. Llegó al puesto número 1 del ranking mundial y batió records de permanencia en la cima. Conquistó 79 torneos en su carrera, sobre todas las superficies posibles. Y hasta consiguió una medalla en los Juegos Olímpicos en Londres 2012. ¿Qué más podría pedir el suizo Roger Federer para seguir engrandeciendo su carrera, probablemente la más grandiosa para un deportista en la historia? El principal torneo por equipos del tenis mundial: la Copa Davis.

Suiza-Italia
Era muy difícil imaginar que Federer podría ganar la Copa alguna vez. No por sus limitaciones, que siempre fueron pocas, sino por las de su país: Suiza era una nación tenísticamente débil hasta su explosión. Había sido finalista en 1992, gracias a Marc Rosset y Jakob Hlasek, pero aquella vez cayó ante Estados Unidos. Ni antes ni después estuvo cerca del título. Federer debutó hace ya quince años, en 1999, con un triunfo ante el italiano Davide Sanguinetti, pero ese año Suiza fue eliminada por Bélgica. En 2000 cayó ante Australia. En 2001, Federer ganó los tres puntos ante Estados Unidos, pero el verdugo fue Francia en cuartos de final. Y las decepciones se fueron repitiendo.

Roger siguió sumando muchos triunfos (¡46!) y pocas derrotas (16, apenas 7 en singles), pero sus compatriotas no lo acompañaban. Repitió la hazaña de ganar los tres puntos de una serie (dos en singles y uno en dobles) ante Marruecos (2002), Francia (2003), Rumania (2004) y Serbia (2006), pero ante los mejores conjuntos, solo no podía. Desgastado, decidió dejar el equipo en 2010, y ese año Suiza descendió del Grupo Mundial a la zona europea. Roger volvió al rescate en 2011, y los suizos volvieron a la elite. Este año, por primera vez desde su debut, Federer consiguió un compañero fuerte: Stanislas Wawrinka, campeón del Abierto de Australia.

Pese a que en 2013 no había jugado la Copa y a que los 33 años le pesan en el cuerpo, decidió hacer un intento más en busca de la hazaña. Así, de la mano del dúo Federer-Wawrinka, Suiza derrotó 3-2 a Serbia en octavos de final y 3-2 a Kazajstán en cuartos. Ahora, en semifinales, llega el turno de enfrentar a Italia.

Los italianos, con Corrado Barazzutti como capitán, buscan su segundo título, ya que fueron campeones en 1976. Este año eliminaron a Argentina en Mar del Plata gracias a un notable trabajo de Fabio Fognini, que derrotó a Juan Mónaco en tres sets, luego ganó el dobles junto a Simone Bolelli y liquidó la serie con un triunfo en cuatro parciales ante Carlos Berlocq. Luego, los italianos recibieron a la Gran Bretaña de Andy Murray en la arcilla de Nápoles, y otra vez Fognini se puso el equipo al hombro: ganó dos singles (incluido un estridente 6-3, 6-3 y 6-4 sobre Murray) que fueron clave para el 3-2 final.

Federer-Wawrinka, entonces, recibirán en Geneva a Fognini y, muy probablemente, Andreas Seppi. Los suizos, especialmente porque se jugará sobre una superficie muy veloz, son favoritos.

Francia-República Checa
La otra semifinal la jugarán dos equipos muy poderosos. Francia, que fue campeón en 2001, y finalista en 2002 y 2010, recibirá a la República Checa, actual bicampeona y que también jugó la serie decisiva en 2009. Son viejos conocidos en la Davis: se han enfrentado en 14 ocasiones, con 7 triunfos para cada bando.

Los franceses buscan la cuarta Copa Davis de su historia liderados por Jo-Wilfried Tsonga y Gael Monfils, vitales para eliminar a Australia en los octavos de final y a Alemania en cuartos (3-2 en la ciudad de Nancy). Han elegido jugar la serie en el polvo de ladrillo de Roland Garros, más para limitar el poderío de sus rivales que para aumentar el propio. Además de dos singlistas de primer nivel, cuentan con una de las mejores parejas de dobles de la Copa: Julien Benneteau y Michael Llodra.

Radek Stepanek y Tomas Berdych serán los dos principales escollos que opondrán los checos. Jugando singles y dobles, ellos eliminaron a Holanda (3-2). Y luego, sin Berdych pero con ayuda de Lukas Rosol, la República Checa arrasó con Japón (5-0) para llegar a esta semifinal. En 2012 y 2013, Berdych y Stepanek jugaron todos los puntos de las finales, y en ambas el héroe fue el mismo: Stepanek, encargado de ganar el quinto punto ante España (2012) y Serbia (2013).

La presentación está hecha. La Copa Davis vivirá una instancia emocionante: las semifinales. ¿Fognini seguirá sumando triunfos épicos? ¿Francia volverá a ser finalista después de cuatro años? ¿La República Checa mantendrá su dominio de los últimos tiempos? ¿O será finalmente el año en el que Roger Federer consiga la única joya que le falta a su grandiosa corona? Entre el 12 y el 14 de septiembre comenzaremos a saber las respuestas.

 Buscando el Grupo Mundial
Además de las dos semifinales, entre el 12 y el 14 de septiembre se jugarán los ocho playoffs que determinarán qué países jugarán en el Grupo Mundial en 2015 y cuáles lo harán en sus respectivas zonas continentales. Entre esos 16 equipos, habrá tres sudamericanos decidiendo su destino.
Argentina, que viene de perder como local ante Italia, tendrá que visitar el conflictivo territorio de Israel, si es que finalmente no se muda la serie por el ataque israelí a Palestina. Federico Delbonis, Carlos Berlocq y Leonardo Mayer pelearán por ser singlistas ante Dudi Sela y Amir Weintraub, quienes le dieron a Israel un sorpresivo triunfo ante Eslovenia en la zona euroafricana.
Colombia también será visitante, pero ante Canadá. La ya histórica dupla Santiago Giraldo-Alejandro Falla dejó en el camino a República Dominicana en la zona americana y ahora se las verá ante los canadienses, que cayeron a este repechaje al ser derrotados por el Japón de Kei Nishikori; presentan a Vasek Pospisil como pieza fuerte.
Brasil también llega luego de atravesar la zona americana. Fue con un claro triunfo 3-1 ante Ecuador, gracias a dos triunfos de Rogerio Dutra Silva en singles. Ahora, los brasileños recibirán en la arcilla de San Pablo a la casi invencible España. Los demás choques serán India-Serbia, Estados Unidos-Eslovaquia, Australia-Uzbekistán, Holanda-Croacia y Ucrania-Bélgica.  

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV N°70 (SEPTIEMBRE DE 2014)