martes, 25 de mayo de 2010

¿Cómo le irá a Lewis Hamilton en 2009?

Un repaso a todos los campeones de Fórmula 1 regala argumentos para imaginar qué será del inglés en la próxima temporada.

En 1970, Jochen Rindt murió en las prácticas del Gran Premio de Italia. Sin embargo, el austríaco fue el piloto que más puntos sumó en aquella temporada y se consagró campeón de la Fórmula 1 tres carreras después. Él es uno de los apenas seis pilotos que, luego de ser campeones, no participaron de la siguiente temporada. Pero otros 52 sí lo hicieron. ¿Qué ocurre con el futuro inmediato de los monarcas de la Fórmula 1?
Nueve de los campeones cambiaron de escudería. El más exitoso fue el argentino Juan Manuel Fangio. Ganador con Mercedes Benz en 1955, repitió un año después, pero corriendo para Ferrari. Y en 1957 se mudó a Maserati. ¿Resultado? Otro título.
Muy distinto fue lo que le sucedió al inglés Damon Hill. Campeón en la poderosa Williams en 1996, su escudería lo dio de baja y disputó la temporada ’97 en la débil Arrows. Sus 97 puntos se transformaron en apenas 7, y de campeón defensor pasó al 12º lugar.
Pese a lo que indica la lógica, entre los 43 campeones que se mantuvieron en el mismo equipo no todos consiguieron buenos resultados. Jack Brabham, líder con Cooper Climax en 1960, sumó apenas 4 puntos un año después. Otro ejemplo es el de Jody Scheckter, ganador con Ferrari en 1979. Tuvo una temporada espantosa en 1980: consiguió 2 unidades y terminó 19º en las posiciones.
En la mayoría de los casos, si el piloto continúa en el mismo equipo termina nuevamente entre los mejores. 32 de los 43 campeones que siguieron en la misma escudería finalizaron entre los cinco primeros en la temporada siguiente. Esa estadística seguramente envalentonaría a Lewis Hamilton, campeón en 2008, con vistas al futuro inmediato.

Lauda, campeón en 1975, no repitió en 1976 por un grave accidente

Algunos arañaron el bicampeonato. Niki Lauda (rey en 1975) y su Ferrari terminaron la temporada ’76 (en la que sufrió un terrible accidente que quemó parte de su cuerpo) a un punto del McLaren de James Hunt. Ayrton Senna (McLaren, 1989) y Mika Hakkinen (también con McLaren, 2000) fueron los últimos que finalizaron subcampeones con su escudería luego de festejar un año antes.
Aunque sólo el 28% de los campeones que siguieron en su escudería pudieron repetir el título (12 de 43), el porcentaje se eleva al 50% en los últimos catorce años. Sí: la mitad de los ganadores en una temporada repitieron a la siguiente, y con la misma escudería. Esta estadística, leída de modo parcial, significaría que Hamilton tiene un 50% de posibilidades de ser campeón en 2009. Pero, claro, son sólo números y probabilidades.
Los que retuvieron su corona en el último período han sido Michael Schumacher (1994-95, Benetton), Mika Hakkinen (1998-99, McLaren), otras cuatro veces Schumacher (entre 2000 y 2005, todas con Ferrari) y Fernando Alonso (2005-06, Renault). El último en intentarlo, Kimi Raikkonen (campeón 2007 con Ferrari), terminó 3º en 2008.
Lewis Hamilton irá por el bicampeonato, pero encontrará oposición incluso en su propia escudería. “No me siento menos que él. Empezaremos en igualdad de condiciones y puedo ganarle”, dijo su compañero en McLaren, Heikki Kovalainen. Las Ferrari de Felipe Massa y Kimi Raikkonen y el BMW Sauber de Robert Kubica completan el quinteto de candidatos para 2009.
Las historias de 58 campeones ya están escritas. Como las de Mike Wathorn (1958) y Alain Prost (1993), que se retiraron justo después de obtener el título; Jackie Stewart (1973), que abandonó el automovilismo shockeado tras el mortal accidente de su compañero en el equipo Tyrrell; o la de Nigel Mansell (1993), a quien Williams le ofreció menos dinero pese a su título y se fue a la Fórmula Indy. La historia del campeón número 59, Lewis Hamilton, será uno de los episodios estelares de la Fórmula 1 en su temporada 2009.

Hakkinen y su McLaren, reyes en 1998 y 1999

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, DICIEMBRE DE 2008

viernes, 21 de mayo de 2010

Fotogalería: Racing, siglo XXI

Mientras La Academia apuesta al futuro, elegimos a los quince mejores jugadores del siglo XXI surgidos de sus Divisiones Inferiores.

Javier Lux: El repaso a los mejores futbolistas surgidos de Racing comienza con un fanático de La Academia. Aunque debutó en 1997, Lux se afianzó en el mediocampo en 2000 y participó en 7 partidos del glorioso Apertura 2001 en el que Racing se consagró campeón después de 35 años. Sumó 135 partidos y 6 goles hasta 2002, cuando se incorporó a Talleres (Córdoba).

Maximiliano Estévez: Ángel Cappa lo hizo debutar en 1998 y se fue en 2000, pero su estadía en otro Racing, el de Santander, duró poco. Volvió a Avellaneda en 2001, primero para ser el goleador del equipo que zafó de la Promoción y después, del Racing campeón del Apertura. Se quedó hasta 2003 y tuvo un segundo retorno en 2007, pero su rendimiento fue bajo y jugó muy poco. Ese triste final no hace olvidar que es el máximo goleador de Racing en los últimos 40 años: anotó 52 goles en La Academia.

Adrián Bastía: Volante central acostumbrado a la lucha y los roces, el Polaco debutó en 1998 y mostraba entusiasmo y desorganización por partes iguales. La llegada de ‘Mostaza’ Merlo en 2001 le permitió crecer como futbolista, al punto que se transformó en el símbolo del recordado campeón del Apertura. Se fue en 2003 a Europa, pero volvió para ganarse la ovación de la Guardia Imperial hasta 2008, cuando fue vendido al fútbol griego.

Carlos Arano: Marcador lateral izquierdo, Chiche es otro reconocido hincha de Racing que festejó el título de 2001 con alegría doble. Había debutado en 1999 y dos años después se quedó con el puesto que pertenecía a Sergio Zanetti. Fue vendido a Italia en 2003 y retornó al club para jugar la temporada 2006-07. En total fueron 117 partidos y 4 goles en un club en el que, cada vez que llega con otra camiseta, recibe una cálida ovación.

Diego Milito: Campeón en Divisiones Inferiores, campeón en Primera, ídolo total. Milito debutó en 1999 como un delantero muy habilidoso pero con poco gol: 2 en sus primeros 44 partidos oficiales. Pero se destapó y terminó siendo goleador de La Academia en cuatro torneos consecutivos. Sus 42 tantos en 168 partidos lo llevaron a la Selección Nacional y al calcio. Hoy es el goleador del Genoa y de la Liga Italiana. Un crack.

Mariano González: Luego de un paso opaco por la Selección Sub 20, todo lo que prometía en Reserva explotó en Primera a partir de su debut en 2002. Volante ofensivo, con muchísima llegada al área rival, se desempeñó por izquierda y por derecha en alto nivel. Luego de 82 partidos y 14 goles en Avellaneda, y de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2004, fue vendido al Palermo de Italia. En la actualidad juega en Porto, de Portugal.

Juan Manuel Torres: El chaqueño debutó en Racing en 2002, a los 16 años, y en 2003 ya era pieza clave del equipo de Ardiles. Brillante recuperador, buen administrador de balón e inteligente tácticamente, se fue del club que parió como futbolista en 2006, luego de un conflictivo proceso en el que se quedó con el pase en su poder. Campeón Mundial Sub 20 en 2005, actualmente juega en San Lorenzo.

Lisandro López: Llegó de Rafael Obligado y en su debut en Sexta Division metió 3 goles. Sucesivas lesiones postergaron su explosión en Primera. Debutó en 2003, se ganó la titularidad un año después y fue el goleador del Torneo Apertura 2004. Hábil, rápido, autocrítico, fue una de las mayores apariciones del fútbol argentino de esta década. Llegó a la Selección Argentina y, luego de 82 partidos y 27 goles en Racing, se fue al Porto, donde brilla desde 2005 (suma 63 gritos en Portugal).

Gustavo Cabral: Marcador central de buen porte físico, debutó en la última fecha del Apertura 2003. Su gran comienzo en Avellaneda se sostuvo hasta que ganó el Mundial Sub 20 en 2005. Desde entonces su nivel cayó abruptamente hasta que fue adquirido por River en 2007. Querido por haber surgido en el club, los hinchas de Racing nunca entendieron por qué bajó tanto su rendimiento.

Maximiliano Moralez: Nacido en Santa Fe, debutó en un amistoso jugado en Colombia, en 2004, sorprendiendo desde entonces por su baja estatura (1,60m) y alta habilidad para la gambeta. Se convirtió en el jugador ‘distinto’ de Racing, el encargado de generar peligro, de quebrar defensas, y fue campeón y segundo mejor jugador del Mundial Sub 20. En ese 2007 se fue a Rusia, pero volvió seis meses después, tal como él mismo lo dijo, “para salvar a Racing del descenso”. La descosió en el Apertura 2008, siendo uno de los tres mejores futbolistas del campeonato.

Matías Sánchez: Diego Simeone lo hizo debutar en el Clausura 2006, con Racing último y perdiendo 0-3 contra Boca. Lo tiró a las brasas, para quemarlo o para fortalecerlo. Matías se fortaleció, y festejó su único gol en La Academia abrazando al Cholo en el día de su despedida. Se ganó su lugar en planteles adornados de volantes centrales, ganó la Copa del Mundo Sub 20 en 2007 y terminó siendo imprescindible para que Racing se salvara del descenso en 2008. Cansado de las irregularidades del club, pasó a Estudiantes de La Plata.

José Shaffer: Debutó en 2006 y su primera etapa en Racing pasó desapercibida: apenas jugó 7 partidos y lo expulsaron una vez. Se fue a Suecia, casi un exilio para un defensor de cortísima carrera, y terminó peleado con su entrenador. Volvió en 2008 y no jugó hasta la 13ª fecha. Esa tarde, en Rosario ante Central, Gonzalo García recibió un pelotazo que lo dejó nocaut. Por él ingresó Shaffer, y desde entonces el lateral izquierdo es suyo. Rápido, agresivo y de buen remate, fue importante en la Promoción que mantuvo a Racing en Primera.

Gabriel Mercado: Marcador central nacido en Chubut, su caso es inverso al de Cabral. Debutó en 2006, con Merlo como entrenador, y un año después ganó el Mundial Sub 20. Sin embargo, en Racing se mostraba errático y poco eficaz. Poco a poco, fue elevando su nivel, alcanzando un rendimiento notable en 2008 y transformándose en el bastión de la defensa de Racing. Tiene un futuro enorme.

Claudio Yacob: El símbolo del Racing que sufrió todo para quedarse en Primera. Talentoso, aplicado, valiente, debutó en 2006 y hasta jugó de marcador central a pedido de Gustavo Costas. Claro: lo hizo bien. Si los hinchas ya lo querían, cuando le dieron continuidad como volante central el romance explotó: brilló en los peores momentos de Racing y el premio fue su designación como capitán en 2008.

Sergio Romero: Aunque era mencionado como el arquero del futuro, casi no tuvo chances de mostrarse en Racing. Luego de algunos meses como suplente de Campagnuolo y de jugar apenas 5 partidos (recibió ocho goles), fue vendido al AZ Alkmaar de Holanda en 2007. Luego de ser campeón mundial Sub 20 ese año, y campeón olímpico en 2008, los hinchas de Racing se dieron cuenta del arquerazo que no pudieron disfrutar.

Franco Zuculini: Experimentado por su paso por la Selección Sub 17, Juan Manuel Llop lo hizo debutar el 13 abril de 2008, entrando un ratito contra Arsenal. Nueve meses después, es un referente de Racing y fue convocado por Diego Maradona para la Selección Mayor. Zucu es un volante todoterreno que corre con el ímpetu de un nene y juega con la categoría de un grande.

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, DICIEMBRE DE 2008

miércoles, 12 de mayo de 2010

Racing tiene futuro

El Racing del Apertura 2008: ocho de los once titulares son de inferiores.

31 de mayo de 2008. Racing está al borde de la Promoción, al borde del descenso directo, al borde del caos institucional, al borde de la locura. Y enfrenta a un Independiente que quiere ser campeón del Torneo Clausura y darle la puñalada final a una Academia que, por distintos motivos, perdió a Hilario Navarro, Campagnuolo, Crosa, Cabral, Gonzalo García, Cabrera, Bastía, Pellerano, Romagnoli, Bergessio y el Piojo López en apenas doce meses. A un Racing que promedia 1,162, que no tiene presidente porque está gerenciado, y que no tiene gerenciador porque el gerenciador es un mamarracho.

Alguien tiene que poner la cara y la ponen ellos: José Luis Martínez Gullotta, Diego Menghi, Gabriel Mercado, José Shaffer, Matías Sánchez, Claudio Yacob, José Luis Fernández, Franco Zuculini. Chicos absolutamente chicos que juegan con alma de grandes. Chicos que le roban un punto a Independiente. Chicos que serían la base del equipo que le ganaría a Huracán para salvarse del descenso directo, y que derrotaría a Belgrano en la sufridísima Promoción. Alguien tuvo que poner la cara, y fueron los chicos.

Claro: los chicos de Racing no surgieron de un momento inspirado, como el zurdazo de Bedoya que se clavó en la historia de Avellaneda. Los chicos de Racing son la realidad de un proyecto que sobrevive (pese a muchos inconvenientes) desde hace mucho tiempo. Que comenzó en 2001, cuando Blanquiceleste S.A. firmó un contrato en el que se comprometía a aportar una importante suma de dinero a las divisiones inferiores durante diez años. Y cumplió… hasta 2004, cuando las cuentas ya no eran tan dulces. Entonces Blanquiceleste miró para otro lado. Pero el proyecto, con menos recursos y las mismas ganas, siguió.

Un lugar para vivir

Una pieza fundamental es la Casa Racing, la pensión del club ubicada a escasos metros del estadio. Allí viven alrededor de 45 chicos del Interior que juegan en las Divisiones Inferiores. Fabián Alves, el coordinador, detalla las actividades en épocas de competencia: “Los más grandes entrenan a la mañana, almuerzan y de 2 a 4 de la tarde hay descanso absoluto: no sale nadie y se apagan hasta los televisores. A las 5 se van a la escuela y se los espera. Los más chicos van a la escuela a la mañana y entrenan a la tarde. Los sábados, todos juegan y les queda el resto del día libre para hacer lo que quieran”.

Lejos de los tristes años en que Lux, Bizzarri y Bastía llegaron a comerse al gallo que los despertaba porque no había comida, la Casa Racing es confortable y un buen lugar para proteger y ayudar a los futuros futbolistas.

“En la pensión estamos bien. No pedimos nada más, nosotros sólo queremos jugar”, se conforma Ezequiel Báez, marcador central de la Novena División llegado desde San Pedro.

Orgullo en las paredes de la Casa Racing: Romero, Gullotta, Piñal y Mercado.

Un lugar para jugar

Otro estandarte del futuro de Racing es el Predio Tita Matiussi, construido en los años más oscuros del club e inaugurado en 1999. El lugar de entrenamiento de los chicos era todo un lujo hasta 2004, y actualmente está muy descuidado por falta de mantenimiento. Todos lo remarcan como el principal déficit: tiene cuatro canchas, pero ninguna está en buen estado. “Hubo una muy buena inversión entre 2001 y 2004, y después ya no hubo nada: ni plata para micros, ni para viáticos, ni para mantención”, cuentan los referentes de las inferiores académicas.

Leandro Gutiérrez, preparador físico de la Novena, reafirma las necesidades: “Si tenemos en cuenta la importancia que tiene el club, falta de todo: conos, aros, pelotas… Si yo quiero trabajar la parte física con pelotas, no puedo, no alcanzan”.

La misma situación se vivió en el departamento médico durante los últimos años. “Los recursos con los que contamos fueron bajos. Pero todos dimos mucho más de lo que podíamos, por nuestros compañeros y por Racing”, remarca el doctor Carlos Villalta, uno de los muchos integrantes del equipo capitaneado por Miguel Khoury.

Más chicos de la pensión: Martínez, Shaffer, Lluy y Menghi.

Racing puso Octava

La Academia ha contado con equipos históricos en Inferiores. Como la Cuarta campeona de 1999 (con Diego Milito, Carlos Arano y Gustavo Arce) y la Sexta que festejó en 2002 (con Maxi Moralez, Sergio Romero y Claudio Yacob).

El 2008 pudo ser el inicio de otra camada gloriosa: la Octava División (dirigida por Francisco ‘Pepi’ Berscé) fue subcampeona y cuenta con promesas que entusiasman. Uno de ellos es Kevin Alarcón. “Soy de Neuquén Capital y llegué en prenovena. Me vine a probar, el primer día hicimos fútbol y ya me dijeron que quedaba”, recuerda. “Los primeros meses fueron difíciles, yo me largaba a llorar hablando por teléfono con mi mamá. Pero si te gusta el fútbol de verdad, te quedás. Ahora estoy más cómodo en la pensión que en mi casa”.

Alarcón juega de doble 5 con otro proyecto de crack: Bruno Zuculini. El hermano de Franco (ya consolidado en Primera) sigue con la tradición familiar: corre y juega. Y la Octava también contó con el goleador del campeonato, el cordobés Fabio Videla. Admirador de Pablo Lugüercio, el delantero oriundo de Alejandro Roca había metido 10 goles en Novena y marcó 20 en 2008.

¿Más? Maximiliano Russo, volante de la categoría ’91, ya entrenó con la Primera. Gonzalo Pérez (categoría ’90) es otro al que le apuestan muchas fichas. Y Blas Macchi, admirador de Matías Sánchez y de Sebastián Battaglia, fue el volante con más gol de la Novena.

Claudio Yacob, Maxi Moralez, Gabriel Méndez y Claudio Fileppi.

Presente de pibes

18 de los 29 jugadores del plantel de Racing en el Apertura que finalizó en diciembre surgieron de las Divisiones Inferiores. Comandados por Juan Manuel Llop, los chicos rescataron 22 puntos y alcanzaron momentos de altísimo nivel futbolístico, que Racing no disfrutaba desde la Era Ardiles en 2003.

Sin embargo, las recientes elecciones pueden resultar un nuevo volantazo para el futuro de Racing. Miguel Ángel Colombatti fue designado como el nuevo coordinador de las divisiones inferiores, y será él quien decida cuánto se modificará y cuánto se mantendrá del proyecto actual.

A los chicos, que son el futuro futbolístico de Racing, poco les tendría que afectar. A ellos hay que educarlos para que no dependan del fútbol durante su vida; e impulsarlos para que sueñen con un futuro cerca de él. Como lo hacen Mercado, Shaffer, Yacob o Prichoda, dejando el alma por La Academia y mostrándoles un camino a los chicos. “Ver que la mayoría del plantel es de Inferiores me motiva, porque sé que son del club, que no compraron a nadie –dice Kevin Alarcón y se le enciende la mirada–. Se me pone la piel de gallina cuando la gente de Racing grita ‘vamos, vamos los pibes’ ”.

La Octava subcampeona descansa. El primero desde la izquierda es Videla.


PUBLICADO EN LA WEB DE FOX SPORTS, DICIEMBRE DE 2008

martes, 4 de mayo de 2010

Gimnasia: un cachetazo al capitalismo

¿SE TERMINÓ EL AMOR POR LA CAMISETA? PREGÚNTENLE AL PAMPA SOSA, A CHIROLA ROMERO, AL GATO SESSA Y A LA BANDA DE JUGADORES-HINCHAS QUE SE UNIERON PARA SALVAR AL LOBO DEL DESCENSO.

El número imperfecto
Había sumado 40 puntos en la temporada 06/07, 36 en la 07/08. Gimnasia arrancaba el campeonato con un espantoso 1,000 de promedio. Último: 13 puntos debajo de Racing, a 15 de Colón, a 16 de Banfield, a 17 de Central. Hasta el Gimnasia jujeño tenía dos unidades más. El Lobo dependía de que los dos ascendidos, San Martín de Tucumán y Godoy Cruz, no levantaran vuelo nunca.

Fantasma
Pensar en disputar la Promoción al final de la temporada era una mirada optimista. El descenso tarareaba canciones de los ’80 y los hinchas estaban hartos de jugar en el Estadio Único de La Plata: la vuelta a casa ya llevaba dos años y medio de espera. Un hervidero, sí.

Sonando
Había que mejorar a un plantel que había terminado 17º en el Clausura, y la estrategia estaba centrada en utilizar el dinero de la venta de Ignacio Piatti al exterior para traer importantes refuerzos. Pero… “Tengo problemas personales que hacen que no quiera irme del país. No quiero ser transferido a ningún club, estoy muy bien acá”, decía Nacho. Su posible pase a Boca también se frustró. En junio de 2009 quedará libre. ¿Casualidad?

Recortándote
Entonces, un plantel de jerarquía no había; y plata para comprar jugadores, tampoco. El uruguayo Diego Alonso, que había vuelto seis meses antes como un ídolo, era insultado. Y el mellizo Guillermo no estaba dispuesto a abandonar la MLS para ser jugador, técnico, símbolo y (si lo hubiera querido) hasta presidente del club. Del otro lado de La Plata, mientras tanto, pensaban en la Sudamericana con Verón, Calderón, Braña, Angeleri, Boselli, Gastón Fernández…

A veces vuelvo
Gimnasia estaba en Pampa y la vía, pero se olvidó de la vía y se quedó con el Pampa. “Volví al Lobo pensando con el corazón. De plata hablé sólo cinco minutos, hay cosas mucho más importantes para conversar”, decía Roberto Sosa, de gloriosa primera etapa en el club, neblinoso segundo paso, y 98 partidos y 39 goles como estadística en el club. El Nápoli, de la Primera División de Italia, intentó mantenerlo entre sus filas, pero el Pampa quiso volver.


Plan B: Anhelo de satisfacción
Su regreso encendió la arriesgada idea: apostar todo al presente. Incorporar jugadores grossos a préstamo, sumar mucho este año y después… Después veremos. ¿Había plata para eso? Tampoco, pero si Sosa valoró el esfuerzo económico y resignó algo de plata. ¿Por qué no confiar en que también lata el corazón tripero de algún otro?
Se intentó con Leandro Cufré, otro estandarte del club, pero fue imposible. El primero que se sumó a Sosa, a Alonso y al entrenador Guillermo Sanguinetti (401 partidos en el Lobo) fue Mariano Messera. Sí, Messerita: 160 partidos y 36 goles antes de irse en 2002. El goleador Sosa ya tenía quien lo asista.

El sueño
El entusiasmo contagia. Los que iban llegando trataban de convencer a alguien más. “Dale, Gimnasia nos necesita”, se escuchaba poco antes del comienzo del torneo.
“Cuando en tu casa las cosas están mal, sentís la necesidad de volver”, dijo Sebastián Romero luego de firmar su regreso. Chirola llevaba dos años en uno de los equipos más poderosos de Grecia, Panathinaikos, y hacía nueve que se había ido de La Plata. Pero justo él, que jugando para Racing le marcó un gol a Estudiantes y se dibujó la franja azul en la camiseta en el festejo, no iba a decirle que no a su primer amor: resignó parte de una deuda que los griegos mantenían con él para poder venir.

Hormigas
También llegó el Gato Sessa. Gastón (confeso hincha tripero pese a que jugó en Estudiantes) tenía dos años de contrato con el Barcelona de Ecuador y ofertas de Vélez, pero sintió que no podía terminar su carrera sin jugar en el equipo que más quiere. Y hasta el cordobés Esteban Teté González, que nació lejos de La Plata, sintió que la de Gimnasia era una llamada especial y acordó su segundo retorno a la institución.

Grandes esperanzas
El Pampa Sosa, Messera, Chirola Romero, Diego Alonso, Sessa, Teté González, Sanguinetti y hasta Jorge San Esteban (el que más partidos jugó para Gimnasia en la historia) se unieron por un objetivo: mantener al Lobo en Primera. “La mayoría de nosotros somos hinchas que sentimos la camiseta y hablamos de todo esto, pero no debemos confunirnos”, asumía el volante Fabián Rinaudo.
Ellos se pusieron la presión en la espalda, en las rodillas, entre los dientes: era tanta que sobraba por todos lados. En la 3ª fecha, Alonso clavó el 1-0 ante Huracán para conseguir el primer triunfo y amigarse con la hinchada. Y Messera la rompió en el 1-1 ante Independiente, en la 4ª. Pero el Lobo sumó apenas 6 puntos en 6 partidos y el promedio no mejoraba nada de nada.

Mil voces finas
“Muchos de nosotros hemos compartido diferentes planteles y coincidimos en que este grupo humano que se ha formado no es lo habitual entre los planteles profesionales. Para nosotros, el compromiso que asumimos con el club es superior a nuestra tarea profesional”, decía el comunicado que escribieron entre todos, y que leyó el Gato Sessa, para intentar sostener a Sanguinetti como técnico. Lograron la continuidad inmediata, pero se fue dos fechas después, luego de otra dolorosa derrota en el clásico contra Estudiantes.


Dale!
Todos habían asumido el riesgo de pelear el descenso con Gimnasia, y lo estaban sufriendo. Algunos ingratos en las tribunas los trataban de ‘ex jugadores’ o los acusaban de ‘venir a robar’. Ellos siguieron trabajando en silencio y humildad, como el Pampa Sosa, capaz de pedirle a la gente, cuando estaba siendo reemplazado que no lo aplaudiera porque había jugado mal.
El nuevo entrenador, Leonardo Madelón (raro: sin identificación con el club) debutó con un 0-0 ante River. Enseguida llegó un triunfo 1-0 ante Central, en Rosario, y el primer soplo importante para el promedio: 1,035. Gimnasia empezaba a reemplazar cualidades futbolísticas con ganas, amor propio, unión.

Hechizo
Luego del 0-0 contra Banfield, por la 11ª fecha, hubo otra situación casi tragicómica cuando Sosa fue entrevistado por un periodista. El Lobo había empezado el partido a 12 puntos de Rosario Central y Racing, y una unidad arriba de los jujeños. Para escapar de la Promoción tiene que superar al menos a dos de esos tres equipos y esperar que San Martín de Tucumán deje de sumar, que Godoy Cruz siga mal…
En fin: 0-0 contra el Taladro y entrevista a Sosa…

–Pampa, el punto no sirve demasiado…
–Hay que pensar en positivo, le descontamos un punto a Central.
–Pero están 11 puntos detrás…
–Bueno, pero también peleamos con Racing, que jugaba hoy, no sé cómo salió…
–Le ganó 2-1 a San Lorenzo, Pampa.
–Bueno, entonces complicamos a Gimnasia de Jujuy…
–Le acaba de ganar a River.

La cara de Sosa delataba la dolorosa impotencia de que nada jugara a favor.

Batalla
El Lobo no bajó los brazos. Le empató al candidato San Lorenzo, pero sufrió un cachetazo al perder contra Arsenal. En ese momento nadie salió a salvarse solo. Sabían que a la Primera Guerra Platense le faltaban 25 batallas y estaban dispuestos a sobrevivir hasta el final.
Sosa, claro, dio inicio al triunfo más inesperado: su primer gol tras el regreso fue clave para derrotar 2-0 a Vélez en el Amalfitani. Ahora sí, merecidos aplausos. “Gracias a Dios, este año en el club hay futbolistas que juegan por la camiseta. Eso hace que nuestra responsabilidad sea doble”, decía el desahogado Pampa. ¿El promedio? 1,044. ¿Poquito? Bastante poquito.

Eso vive
La 15ª fecha era ante un rival súper directo, San Martín de Tucumán, y las cosas se complicaron con la expulsión de Piatti en el primer tiempo. Pero a diez minutos del final apareció Messera, eterno Messera, para meter un 1-0 fundamental, revitalizante, clave.
Han corrido 15 de las 38 batallas y el gran gladiador platense sigue en pie. Su particular conformación física le marca 1,066 pulsaciones por partido. ¿Poquito? Bastante poquito. Pero la suma de tantos poquitos puede transformarse en algo grande.
¿Futuro venturoso? Nada de eso: el paciente va a estar en terapia hasta 2010. Todos saben que si se salva de este primer flechazo vendrá el segundo. El futuro de Gimnasia mide apenas dos temporadas, y mejor no pensar en nada más.

Gritarle al viento
No se parece al Gimnasia de Timoteo, ni siquiera al mejor de Troglio. Pero este equipo de sangre azul y blanca ya tiene 21 puntos y entrega su oxígeno para llenar los pulmones del Lobo. Festejan el triunfo ante San Martín como si hubieran cruzado los Andes desnudos. Y, desnudos, revolean sus remeras conmoviendo a los imparciales. El villano de rojo y blanco se acerca a cimas Sudamericanas pero, por esta vez, no importa. Por esta vez, Gimnasia piensa en Gimnasia y en nadie más. Porque para eso volvió el Pampa, para eso volvió Chirola, para eso corre Teté González y para eso Messerita dibuja como una década atrás. Para que cuando el reloj dé las 38 fechas, todos juntos puedan gritarlo: “Que Gimnasia es de Primera, y de Primera no se va…” .


PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, NOVIEMBRE DE 2008

Nota de 2010: En esa temporada, la 2008/09, Gimnasia sumó 55 puntos, trepó a 1,149 de promedio y debió jugar una dramática Promoción en la que, tras perder 0-3 el primer partido, derrotó 3-0 en la revancha a Atlético Rafaela y se mantuvo en Primera División.
El detalle: Los 15 subtítulos de esta nota toman su nombre de alguna canción de Catupecu Machu. ¿Por qué motivo? Simple capricho. El perfil de Novak Djokovic, por caso, contenía en sus subtítulos a canciones de Alejandro Sanz.

martes, 27 de abril de 2010

Diego Milito: héroe del silencio

EL RETORNO DE DIEGO MILITO A GENOA RATIFICÓ SU ENORME CATEGORÍA. PERO PESE A SUS 108 GOLES EN CINCO TEMPORADAS EUROPEAS, LA POSIBILIDAD REAL EN LA SELECCIÓN ARGENTINA NO LLEGA NUNCA. BASILE VOLVIÓ A CONVOCARLO. ¿ESTA VEZ LE DARÁ CONTINUIDAD?

Tachó todos los requisitos que se le cruzaron: triunfar en un grande de Argentina, adaptarse rápido a Europa, brillar en la Liga Española, ser ídolo en el calcio italiano, crecer, evolucionar, meter goles y más goles... Sin embargo, ningún camino condujo a Diego Alberto Milito a la titularidad en la selección argentina.
Tuvo posibilidades esporádicas: un partido por acá, otro por allá, algunos minutos en amistosos... Sin importar demasiado si rendía o no, los delanteros en los partidos clave siempre fueron otros.
Las visitas de Milito a la selección comenzaron en 2003, tiempo después de que fuera una pieza importante del título que Racing ganó después de 35 años. Tardó 14 minutos en anotar su primer gol con la camiseta argentina.
Atrás habían quedado sus inicios de jugador de técnica extremadamente pulida pero abrumado por la ineficacia (2 goles en sus primeros 43 partidos oficiales). En su última etapa en Avellaneda lavó la indefinición de sus botines: fue goleador de Racing durante cuatro torneos consecutivos.
En 2004 fue transferido al Genoa, que jugaba en la segunda división del fútbol italiano, e incluso mejoró su nivel. Marcelo Bielsa, entonces entrenador de la selección argentina, lo tenía entre sus delanteros preferidos (3 goles en 7 partidos en su ciclo) y lo hizo jugar hasta en su último partido antes de renunciar: frente a Perú, por las Eliminatorias Sudamericanas.
Los 37 goles que Milito anotó en una temporada y media en Genoa lo llevaron hasta la Primera División de España: el Zaragoza de su hermano Gabriel lo fichó para la temporada 2005/06. ¿Quién era Milito en ese momento? En Argentina, un héroe de Racing que estaba haciendo muchos goles en el exterior... goles que no se veían ni por la tele y que sólo entrenadores inteligentes como Bielsa podían valorar.
Su llegada al Zaragoza lo puso en el escenario grande y 21 goles en su primera temporada provocaron el aplauso masivo del planeta fútbol. El clímax llegó la noche del 8 de febrero de 2006: cuatro tantos al Real Madrid en un solo partido, un 6-1 antológico en La Romareda.
Sin embargo, Bielsa ya no estaba y José Pekerman armó la lista de convocados para el Mundial de Alemania sin Diegol. Lo llamó por teléfono antes de hacer pública su decisión, un gesto loable, pero pagó en el partido de cuartos de final: necesitó un delantero alto para defender los centros alemanes y rápido para contraatacar, y al mirar el banco de suplentes no lo tuvo. Argentina perdió la ventaja de 1-0 y quedó eliminada en los penales.
Con el nuevo cambio de mando (Alfio Basile por Pekerman) la situación no cambió demasiado. Milito siguió creciendo como centrodelantero (46 goles en sus últimas dos temporadas en Zaragoza), pero las posibilidades siguieron siendo escasísimas. Se esperanzó cuando fue convocado para la Copa América 2007, pero encontró otro pero: pese a la rápida lesión de Hernán Crespo, jugó apenas 120 minutos (le marcó un gol a Colombia) en toda la copa. En la final (0-3 ante Brasil), Basile no lo miró ni para preguntarle la hora.
El sorpresivo descenso del Zaragoza (con 42 puntos no hubiera perdido la categoría en ninguna de las siete temporadas anteriores) pareció interponer una inmensidad entre el sendero del delantero y el de la selección. Pero Milito sabe de inmensidades: inmenso en su clase, inmenso en su constancia, inmenso su listado de gritos eufóricos, de arqueros destrozados, de hinchas enloquecidos.
En septiembre de 2008, la vuelta al Genoa para saldar la cuenta pendiente de jugar en Primera División lo depositó otra vez bajo las luces del fútbol grande. 4 goles en apenas 3 partidos (uno a Milan, uno a Palermo, dos a Roma) reavivaron el amor de los tifosi genoveses y la mirada curiosa de los hinchas argentinos.
El tiempo pasa y Milito, como un desempleado de 29 años con el diario bajo el brazo, muestra su currículum de 154 goles con insistencia. Mejores y peores aspirantes han pasado por un puesto laboral que -desde que Gabriel Batistuta se retiró y Hernán Crespo juega poco en sus equipos- no ha encontrado un ocupante feliz.
Casi en puntas de pie, con una elegancia que esfuma la distancia entre el fútbol y el arte, Milito camina por la sala de espera aguardando sólo una mirada, sólo un anuncio, sólo cuatro palabras: el puesto es suyo.

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, SEPTIEMBRE DE 2008

viernes, 23 de abril de 2010

Armenia-Turquía: mucho más que fútbol

DOS PAÍSES ENFRENTADOS POLÍTICAMENTE JUEGAN POR LAS ELIMINATORIAS EUROPEAS. LA IMPORTANCIA QUE LE OTORGAN AMBOS GOBIERNOS AL PARTIDO ES UNA MUESTRA MÁS DEL INTENSO VÍNCULO ENTRE LA POLITICA Y EL FÚTBOL.

La relación entre el fútbol y la política es histórica y evidente. Ya desde 1934, cuando Benito Mussolini le dio vital importancia a la Copa del Mundo para fortalecer al fascismo en Italia, se han sucedido situaciones y eventos que, en mayor o menor medida, han acercado lo que ocurre en el campo de juego con lo que sucede fuera. "La selección es la patria misma", dijo alguna vez el prestigioso futbolista uruguayo José Nasazzi.
El domingo se enfrentarán en Yerevan, Armenia, la selección local y Turquía. Esta vez, la política no sólo formará parte del evento: será, definitivamente, más importante que el resultado del partido.
El enfrentamiento entre ambos países comenzó entre 1915 y 1917, cuando el Imperio Otomano provocó una masacre en Armenia, asesinando a un millón y medio de habitantes de ese territorio. El gobierno armenio exige una disculpa diplomática de las autoridades turcas por aquellos sucesos, pero Turquía no se responsabiliza por el genocidio y acusa a los armenios de no reconocer las fronteras turcas.
El encuentro corresponde a la primera jornada de las Eliminatorias Europeas para el Mundial 2010 y la expectativa es grande. Por primera vez el presidente turco, Abdulla Gul, aceptó la invitación de su colega armenio y pisará Yerevan para presenciar el juego.
"Se estima que este partido levantará los obstáculos que impiden el acercamiento de dos pueblos que comparten una historia común, y creará nuevas bases", expresa un comunicado del gobierno turco, que fue duramente criticado por la oposición al anunciar la decisión.
Ningún detalle quedará librado al azar. Incluso, una delegación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía se encuentra en Armenia supervisando todos los preparativos para la visita y el partido.
Será una pequeña revancha, o una posibilidad de acercamiento, o una demostración de que el fútbol pacifica, pero para los espectadores y los mandatarios no será un partido más. Este Armenia-Turquía representará distintas sensaciones para los involucrados. Hasta la Unión Europea hizo referencia a la situación: "Este viaje histórico constituye un gesto muy alentador para las relaciones de ambos países". Un viaje histórico que es posible gracias a un partido de fútbol.

No será el único caso de fútbol político durante este fin de semana. En La Habana se enfrentarán los mayores exponentes del socialismo y del capitalismo, Cuba y Estados Unidos, por primera vez en 61 años.
En el pasado existieron casos que todavía se recuerdan. En 1938, Adolf Hitler decidió celebrar su dominio sobre Austria jugando un partido entre los austríacos y la selección alemana. Matthias Sindelar, un genio que se había negado a representar a la Alemania nazi, jugó como nunca y le dio el triunfo a Austria, en una simbólica demostración de desprecio hacia el Führer. Sindelar y su novia judía, perseguidos por el ejército nazi, se suicidaron en 1939.
Las tensas relaciones entre las dictaduras de El Salvador y Honduras se terminaron de romper por un partido de fútbol jugado en 1969. La locura llegó al límite: El Salvador declaró la guerra e invadió el territorio hondureño.
Las diferencias entre Argentina e Inglaterra, por otra parte, nacieron durante las primeras invasiones inglesas a Buenos Aires, en 1806, y se agravaron por la disputa de las Islas Malvinas, que derivó en la guerra de 1982. Ya en el Mundial de 1966, el argentino Antonio Rattín había aplastado con una mano a una bandera británica frente a los ojos de la reina; y, en México '86, los goles de Maradona se festejaron en Argentina con un fervor que sobrepasó lo deportivo.
Los ingleses también trasladaron al campo de juego su rivalidad con Escocia. En mayo de 1988, un partido terminó con pésimo resultado para ambos: un muerto y noventa heridos por enfrentamientos entre fanáticos.
Si no se enfrentan selecciones, los partidos internacionales entre equipos también pueden ser foco de conflicto. En 1990, por ejemplo, Dinamo Zagreb, de Croacia, recibió a Estrella Roja, de Serbia. Ambos países estaban unificados por la bandera de Yugoslavia, pero la tirantez política de esos años (los nacionalistas croatas habían ganado las elecciones días antes) generó violentos choques y 61 heridos.
¿Algún caso positivo? En 1998, el sorteo de la Copa del Mundo de Francia determinó que Estados Unidos e Irán tuvieran que jugar entre sí. Los 22 futbolistas, en actitud de grandeza, se unieron en el momento de la fotografía inicial y el espectáculo no tuvo manchas.
Cuatro años después, durante la apertura del Mundial de Corea-Japón, Senegal(que había sido colonia francesa hasta 1960) derrotó sorpresivamente a Francia. El triunfo deportivo simbolizó la liberación de todo un continente.
La complejidad del tema es enorme y debe tratarse con cuidado. Lo concreto es que la separación del fútbol y la política suena imposible, como lo trasparentan las palabras que el escritor argentino Alejandro Dolina dijo alguna vez: "¿Cómo me piden que no mezcle al fútbol con la política? Cuando juega mi selección, me gusta pensar que el futuro de mi país está en juego. Si pensara en otra cosa, dejaría de mirar fútbol".

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, SEPTIEMBRE DE 2008.

sábado, 17 de abril de 2010

Basile, las cuentas no cierran

LA SEGUNDA ETAPA DEL ENTRENADOR EN LA SELECCIÓN ARGENTINA NUNCA LEVANTÓ VUELO. DECISIONES EQUIVOCADAS, SUBESTIMACIONES Y DECLARACIONES POLÉMICAS EMPUJARON A LA CELESTE Y BLANCA A SU PEOR MOMENTO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Intrincadísimo presente el de la Selección Argentina. Alfio Basile asumió como entrenador en 2006, parado en la terraza futbolística de los cinco títulos que logró con Boca Juniors durante sus catorce meses de gestión. Pero ha ido bajando escalones de a poco y hoy apenas puede ponerse en puntas de pie desde la planta baja.
Desde el fallido debut (0-3 contra Brasil), el conjunto del Coco anda garabateando ideas, pero casi ninguna llega a concretarse. Apenas un 1-0 a Francia, un 3-0 a México y el 0-0 en Brasil por las Eliminatorias mostraron imágenes nítidas de equipo: efectivo en Saint Denis, vistoso en la Copa América 2007, generosos en Belo Horizonte. Pero en cada caso la buena impresión se derritió demasiado rápido.
Basile no transmite intensidad, y sus declaraciones no ayudan. "Estos partidos sirven para recaudar, para bancar que estemos en hoteles cinco estrellas y conservar el predio de Ezeiza", dijo después de un 0-0 contra Belarús. Algunos todavía esperamos que aclare que fue una mala broma.
Lejos de la poética idea de que la camiseta de la Selección es una motivación que no necesita condimentos, Basile minimiza a rivales y a sus propios jugadores, que quizá se esforzaron durante meses para tener esa oportunidad en Minsk. Un partido que sólo sirvió "porque le da mucha guita a la AFA", contó tranquilo el Coco.
Se se acepta que no ganarle a Chile, Suiza, Noruega, Estados Unidos y Belarús en amistosos no es mala señal, tampoco hay para donde correr: en las Eliminatorias las cosas funcionan peor. ¿Son el estigma de Basile? Sin él, de local, Argentina ganó 29 partidos, empató 9 y no sufrió derrotas. Con el Coco, logró 4 triunfos en 8 encuentros y perdió por única vez en 50 años: 0-5 ante Colombia.
La trayectoria de Basile no entra en discusión. Sí se discute la Riquelmedependencia, que no haya dirigido al equipo olímpico, que el equipo juegue mal en Eliminatorias y en amistosos. Sí se discute que se subestime a los rivales, que confíe demasiado en el talento de sus jugadores (que lo tienen, y mucho). Sí se discute que su equipo no genere que, cada vez que juega la Selección, nada les importe más a los argentinos que gritar todos juntos por la celeste y blanca.

Argentina-Paraguay, discreto 1-1 en el Monumental.

PUBLICADO EN LA WEB DE FOX SPORTS, OCTUBRE DE 2008.

domingo, 28 de marzo de 2010

El fútbol mexicano tiene futuro

Rodrigo Iñigo (América)

Los jugadores más jóvenes buscan afianzarse y destacarse en el Torneo Apertura 2008. Seleccionamos a diez futbolistas de menos de 23 años que amenazan con largas y exitosas trayectorias.

En el fútbol mexicano existen muchos consagrados que brillan partido a partido, pero detrás de ellos hay un grupo de jóvenes talentos que están comenzando su camino. Algunos ya han disputado un buen puñado de partidos, otros suman pocos minutos. No se trata de remarcar el trabajo de consagrados como Patricio Araujo o valores que ya han llegado al Tri, sino apuntar hacia aquellos que muy pronto pueden convertirse en estrellas.

*Rodrigo Iñigo (América, 22 años)
Es un defensa de gran físico (mide 1,86m) que debutó en febrero de 2007. Jugó 10 minutos en la heroica victoria de las Águilas en el Maracaná por la Copa Libertadores, pero hasta el inicio del Apertura no había tenido suficientes posibilidades. Con Ramón Díaz en el banquillo, fue titular en los dos primeros juegos de este torneo. Es el momento ideal para que dé un salto de calidad.

*Pablo Zeballos (Cruz Azul, 22 años)
En Oriente Petrolero (Bolivia) y Sol de América (Paraguay) demostró que es un goleador muy efectivo. En su primer torneo en Cruz Azul, el Clausura 2008, marcó 6 tantos en apenas 10 juegos como inicial, y comenzó el Apertura anotando en el empate ante las Chivas. Zeballos sigue el camino de los grandes goleadores paraguayos (basta con nombrar a Salvador Cabañas): suma más de 40 goles en su promisoria carrera.

*William Paredes (Monterrey, 22 años)
El jugador ‘número 12’ de los Rayados. Paredes, un explosivo chiquitín de 1,63m que se mueve bien por la franja izquierda del mediocampo, es el recambio permanente en su equipo. Casi no hay juego en el que no recurran a él en el segundo período. Suma 33 partidos y marcó un gol: a Atlas durante el Clausura.

*Luis Montes (Pachuca, 22 años)
Escurridizo centrocampista que llega con frecuencia al área rival. Ha tenido pocas chances como titular (sólo 9 partidos), pero torneo a torneo gana minutos en el campo de juego. ¿Sus estadísticas? 24 partidos y 2 goles. Jugó 15 minutos en el debut del Apertura, ante Tigres.

*Christian Benítez (Santos Laguna, 22 años)
Sólo una lesión pudo detener al ecuatoriano, que se mueve cómodo por todos los sectores ofensivos. Brilla desde su llegada en 2007 (17 goles en 40 juegos) y su equipo lo espera ansioso, pues no ha conseguido triunfos en los tres primeros partidos.

*Darío Bottinelli (Atlas, 21 años)
Luego de jugar en San Lorenzo y Racing Club, el mediocampista argentino se destacó en Universidad Católica (marcó 8 goles en su breve paso por Chile) y viajó a México: el Apertura es su bautismo. “Me siento un jugador importante porque el grupo me hace sentir así”, afirma Bottinelli, un futbolista de características claramente ofensivas, basadas en su buen control del balón.

*Jesús Padilla (Chivas, 21 años)
Ganarse un lugar en la ofensiva del Guadalajara es muy difícil y Padilla lo sabe. Desde su debut en 2006, durante cinco torneos sólo había participado en 13 partidos. Se destacó en Tapatío (filial de Chivas en la Primera A) y su gol al Barcelona, el 3 de agosto, abre las puertas a la esperanza de que confíen en él. En el Apertura jugó sus primeros minutos en la victoria ante el Toluca.

*Martín Bravo (Pumas de la UNAM, 21 años)
Todavía no debutó (su habilitación parece no llegar nunca), pero cuidado: este ‘tanque’ posee antecedentes muy importantes. Jugando en San Martín de San Juan marcó 8 goles en el último torneo de Argentina. Es un delantero potente que hace valer su buen estado físico. Cuando los Pumas puedan contar con él, demostrará su nivel.

*Jorge Torres (Atlas, 20 años)
Tímido y de bajo perfil, el defensa forma parte de un grupo de jóvenes surgidos de las Fuerzas Básicas de los Zorros en los últimos años, tras el trabajo del entrenador Marcelo Bielsa en el club. Fue descubierto en León, Guanajuato, por reclutadores del Atlas. Miguel Brindisi confió en él como un referente defensivo y Jorge agradeció anotándole un gol a Boca Juniors en la Copa Libertadores. Suma más de 40 partidos jugados, una marca notable para su edad.

*Rodolfo Salinas (San Luis, 20 años)
Pieza imprescindible de su equipo, afirmado en la oncena inicial y con un notable progreso durante 2008. Demuestra una madurez poco habitual para su juventud. Volante por derecha con mucho por dar, tiene experiencia y éxitos, pues ganó la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos 2007.

Pablo Zeballos (Cruz Azul)

PUBLICADO EN LA PÁGINA WEB DE FOX SPORTS, AGOSTO DE 2008

viernes, 19 de marzo de 2010

El gran censo azteca

ACOMPÁÑANOS A RECORRER EL PLANETA PARA DESCUBRIR A LOS 55 FUTBOLISTAS QUE REPRESENTAN A LA BANDERA DE MÉXICO FUERA DE SUS FRONTERAS. UN VIAJE LLENO DE TALENTO, GANAS Y ESFUERZO.

Levantó la copa, la abrazó, la besó. Estaba cumpliendo un deseo que retenía desde su infancia en Veracruz: ganar un título por primera vez. Sin embargo, el contexto no lo había imaginado nunca: el 9 de mayo de 2008, el mexicano Sergio Juan Ramírez se consagró campeón de la Copa de Armenia con su equipo, el Ararat Yerevan.
Él es uno de los 55 futbolistas que representan a la bandera de México fuera de su país. Nacido en Coatzacoalcos en 1979, Sergio ya había jugado en cuatro equipos mexicanos, pero consiguió su vieja ilusión en tierras ajenas y después de momentos difíciles. Por caso, en 2007, su primer club en Armenia (Bentonit) dejó de participar de la liga apenas tres juegos después de iniciada. Pese a todo, Ramírez no abandonó la carretera y terminó alcanzando la meta. Justo él, uno de los cinco guardametas mexicanos por el mundo.
El listado se compone de consagrados y jugadores poco reconocidos. La mezcla se evidencia en España. Allí conviven figuras como Rafa Márquez (10 títulos, símbolo del Tri, integrante del poderoso Barcelona) y Andrés Guardado (revelación de La Coruña en la temporada 2007/08) con Gerardo Llano (mediocampista del Atlético Deva, animador del Grupo 1 de la Cuarta División) o Adrián Abascal (llegó a España a los 8 años y es portero del Villajoyosa). A los 11 futbolistas que integran planteles mayores se suman 6 juveniles.
Además de los de Ramírez y Rafa, han habido más festejos aztecas: Ricardo Osorio y Pavel Pardo ganaron la Liga de Alemania 2006/07, Carlos Salcido obtuvo dos veces seguidas la de Holanda y el defensa Mario García conquistó el Apertura 2008 en Colombia.
¿Es alta la cantidad de futbolistas en el extranjero respecto del pasado? Sí. Hace una década, el único mexicano en el primer nivel europeo era Germán Villa: sólo jugó la 98/99 en el Viejo Continente, para el Espanyol de Barcelona. Hoy, los que están en la ‘cima futbolística’ son 12.
Sin embargo, aun en esta etapa de expansión, a los mexicanos sigue costándoles mucho afianzarse lejos de casa. De un semestre a otro, van, vuelven, cambian de equipo, fluctúan en la indefinición.
Decenas de futbolistas que hasta hace algunos meses jugaban en el exterior han retornado a México o se han quedado sin club: Miguel Ostersen, Alexandro Álvarez (Perú), Alfredo Jáuregui (Bolivia), Jairo Ugalde (Ecuador), Enrique López (Armenia) y Víctor Gutiérrez (Paraguay) son sólo algunos de los que no han podido sostener su lugar.
Mientras un puñado parece afirmarse en Europa (Carlos Vela, Aarón Galindo, Héctor Moreno), otros esperan su debut, como Carlo Crociani, habitué del equipo ‘Primavera’ (juvenil) del Siena de Italia, que comparte prácticas con el plantel mayor. Y no faltan quienes siguieron un excéntrico camino.

Curiosos destinos
Jorge Oropeza, defensa de poco vuelo en el Pachuca, pasó por Albania y ahora juega en la Segunda de Rumania. Otro defensor, Pablo García, comparte odisea con el atacante Carlos Ortiz: los únicos aztecas en Brasil juegan el Torneo Paulista A-2 para la Uniao Agrícola Barbarense. René Peña Barrientos, a los 29 años, integra un humilde equipo de la Quinta División de Suecia. Más asombroso es lo del defensa Alejandro Zurita: el ex Morelia se incorporó este año al Dhofar Club, nueve veces campeón de Omán.
Los goleadores suelen ser muy preciados y México tiene a varios especialistas girando por el planeta. Omar Bravo (sumó más de cien tantos en Chivas) aún no encuentra su sitio en La Coruña. Los que sí desataron su instinto son Antonio De Nigris (34 goles en una temporada y media en Turquía), Christian Buglione (juega en la última división argentina y suma 83 festejos allí) y Rodrigo Prieto (12 tantos en cinco meses en Venezuela).
Otro goleador, Roberto Nurse, aumentó a nueve el número de mexicanos en el fútbol estadounidense. En la MLS hay seis, entre ellos tres históricos del Seleccionado: Claudio Suárez (178 juegos en el Tri), Cuauhtémoc Blanco (100) y Duilio Davino (73). Los otros tres juegan en la USL, torneo de segundo nivel. Allí también hay pasado de Selección: el mediocampista Ricardo Sánchez jugó alguna vez en la Sub 17.
España, Italia, Inglaterra, Alemania, Holanda y Estados Unidos acaparan al 54 por ciento (30 de 55) del total. Ahí juega la elite azteca. Pero... ¿cómo le va al resto los mexicanos?
El delantero Jaime Cuesta arribó este año a Hungría para sumarse a un Gyori Eto que navega en mitad de tabla. Más abajo, en la segunda categoría, Jesús Flores es habitual titular en el mediocampo del Tatabanya. En América hay más casos. El centrocampista Arturo Albarrán integra el equipo que mejor juega en El Salvador: Águila. En ese país, José Luis Osorio se ha ganado un lugar en el ataque de Chalatenango. Jesús Sandoval, en tanto, está lejos de las grandes luces: es portero de Universidad, en la 2ª División de Honduras. Y Gilberto Mendoza es el único mexicano en el primer torneo profesional de Puerto Rico.
Más hacia el sur, el delantero Nathaniel Revetria contribuyó para llevar a River Plate de Uruguay a la final del Clausura 2008; Carlos Morán cuida la portería del Deportivo Cuenca, uno de los seis mejores equipos de Ecuador; y el defensor Félix de Jesús Araujo es el embajador en Paraguay: a los 24 años juega para el 2 de Mayo.
Los que actúan en Primera División son 32, pero pronto el número puede crecer: a los 22 años, Alfonso Rippa pelea el ascenso a la Primera sueca con el BK Hacken, y el Salamanca de Javier Iturriaga también tiene buenas posibilidades de jugar contra Real Madrid y Valencia en 2009.
Si los nacionalizados pueden integrar el Tri, también tienen que estar en esta lista. Y no sólo destacados como Guillermo Franco, parte del mejor equipo de la historia del Villarreal: también Francois Endene. ¿Quién es? Un camerunés que consiguió la doble nacionalidad en la década del ‘90, cuando jugó en los Cachorros de la Universidad de Guadalajara, Jaguares de Colima, Reboceros de La Piedad y Atlético Yucatán. Luego pasó por Marruecos, Polonia, Albania y en 2008 llegó al Cong Viettel, que terminó 7º en la Liga de Vietnam 2008.
Estrellas, desconocidos, promesas, africanos nacionalizados... Todos forman parte de una legión con un grandioso objetivo: bañar de gloria futbolística a la bandera mexicana.

Futbolistas mexicanos en el exterior
*España (11):
Rafael Márquez (Barcelona), Andrés Guardado (La Coruña), Omar Bravo (La Coruña), Guillermo Franco (Villarreal), Javier Iturriaga (Salamanca, 2ª división), Jesús Mendoza (Xerez, 2ª), Juan Ángel Seguro (Real Unión Irún, 3ª), Jonathan dos Santos (Barcelona Atletic, 3ª), Gerardo Llano (Atlético Deva, 4ª), Martín Pérez Vázquez (Ourense, 4ª) y Adrián Abascal (Villajoyosa, 4ª).
*Estados Unidos (9): Cuauhtémoc Blanco (Chicago Fire), Claudio Suárez (Chivas USA), Francisco Mendoza (Chivas USA), Roberto Nurse (Chivas USA), Duilio Davino (FC Dallas), Diego Jiménez (New York Red Bull), Alfonso Loera (Rochester Rhinos, USL), Felipe Quintero (Atlanta Silverbacks, USL) y Ricardo Sánchez (Minnesota Thunder, USL).
*Alemania (4): Ricardo Osorio (Stuttgart), Pavel Pardo (Stuttgart), Aarón Galindo (Eintracht Frankfurt) y Javier Sánchez (Eintracht Braunchsweig, 3ª).
*Holanda (3): Carlos Salcido (PSV Eindhoven), Francisco Rodríguez (PSV Eindhoven) y Héctor Moreno (AZ Alkmaar).
*Colombia (3): Mario García (Boyacá Chicó), Jesús Soto (Alianza Petrolera, 2ª) y Miguel Joachín (Itagüí Ditaires, 2ª).
*Inglaterra (2): Giovani dos Santos (Tottenham Hotspur) y Carlos Vela (Arsenal).
*Suecia (2): Alfonso Rippa (BK Hacken, 2ª) y René Peña Barrientos (Vagnhärads, 5ª).
*Hungría (2): Jaime Cuesta (Gyori Eto) y Jesús Flores (Tatabanya, 2ª).
*El Salvador (2): Arturo Albarrán Arellano (CD Águila) y José Luis Osorio (Chalatenango).
*Argentina (2): Ramiro Omar Jorge (Juventud de Pergamino, 3ª) y Christian Buglione (Deportivo Riestra, 5ª).
*Brasil (2): Pablo García (Uniao Barbarense, 5ª) y Carlos Ortiz (Uniao Barbarense, 5ª).
*Italia (1): Carlo Crociani (Siena).
*Turquía (1): Antonio De Nigris (Ankaraspor).
*Rumania (1): Jorge Oropeza (FCM Bacau, 2ª).
*Armenia (1): Sergio Ramírez (FC Ararat).
*Honduras (1): Jesús Sandoval (Broncos de UNAH, 2ª).
*Uruguay (1): Nathaniel Revetria (River Plate).
*Ecuador (1): Carlos Morán (Deportivo Cuenca).
*Paraguay (1): Félix de Jesús Araujo (2 de Mayo).
*Venezuela (1): Rodrigo Prieto (Carabobo).
*Puerto Rico (1): Gilberto Mendoza (River Plate de Ponce).
*Guatemala (1): Carlos Kamiani Félix (Universidad San Carlos, 2ª).
*Vietnam (1): Francois Endene (Cong Viettel).
*Omán (1): Alejandro Zurita (Dhofar Club).

PUBLICADO EN FOX SPORTS (ESTADOS UNIDOS) Nº30, DICIEMBRE DE 2008

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿River a la B?

Algunos estadistas, al borde de la demencia, empiezan a fomentar el dato: si la temporada 2010/2011 terminara hoy, River Plate descendería a la B Nacional. ¿Que faltan 100 fechas? Díganselo a los de Boca, que ya preparan el cotillón...

PUBLICADO EN FOX SPORTS (ARGENTINA) Nº17, NOVIEMBRE DE 2008

(Nota de 2010: El dato, que parecía casi humorístico, ya no lo es tanto. Ahora son 67 las fechas que faltan y River sigue en zona de descenso directo.)