domingo, 31 de agosto de 2014

Racing Club - Temporada 1907

Pablo Frers metió 20 goles en su primer año en Racing
Torneo de Segunda División 1907
1) Nacional (L) 0-1
2) Lomas Athletic “B” (L) 6-0 (J. Seminario 3, G. Winne 3)
3) Alumni “B” (V) 10-0 (P. Frers 5, G. Winne 3, J. Seminario 2)
4) Argentino de Quilmes “B” (L) 6-0 (P. Frers 2, G. Winne, J. Seminario, en contra)
5) Nacional (V) 1-1 (P. Frers)
6) Flores II (V) Ganó (resultado desconocido)
7) Lomas Athletic “B” (V) 8-1 (P. Frers 2, G. Winne 2, J. Seminario 2, I. Oyarzábal 2)
8) Porteño “B” (V) 2-1 (goleadores desconocidos)
9) Flores I (V) 1-0 (I. Oyarzábal)
10) Belgrano “B” (V) 3-2 (P. Frers 2, M. Alvear)
11) Argentino de Quilmes “B” (V) 4-2 (P. Frers, I. Oyarzábal, G. Winne, G. Vidaillac)
12) Alumni “B” (L) 15-1 (P. Frers 5, G. Winne 4, J. Seminario 4, M. Alvear 2)
13) Flores II (L) Ganó (resultado desconocido)
14) GEBA (V) 2-3 (P. Frers, J. Seminario)
15) Flores I (V) 2-2 (J. Seminario, I. Oyarzábal)
16) Porteño “B” (L) 1-0 (P. Frers)
17) Belgrano “B” (L) Ganó (resultado desconocido)
18) GEBA (L) 4-3 (goleadores desconocidos)

Finalizó 2º en la Zona C. Jugó 18 partidos. Ganó 14, empató 2 y perdió 2. Metió 65 goles y le hicieron 17. El goleador: Pablo Frers, con 20 goles.

Resumen total 1907. Jugó 18 partidos. Ganó 14, empató 2 y perdió 2.

Goleadores en partidos oficiales (1903-1907)
1º Pablo Frers 20
2º Juan Seminario 18
3º Germán Winne 16
4º Ignacio Oyarzábal 10
5º Cándido Vigil 6
6º Modesto Alvear 5
7º Pedro Viazzi 4
8º Germán Vidaillac 4
9º Pedro Werner 1
10º Ernesto Winne 1
11º Raimundo Lamoure 1

Goleadores en partidos amistosos (1903-1907)
1º Francisco Balestrieri 8
2º Modesto Alvear 7
3º Cándido Vigil 5
4º Bernardo Etcheverry 5
5º Antonio Capurro 4
6º Bernardo Debenedetti 3
7º Tomás Cafferata 3
8º Arturo Artola 2
9º Martín Iturburu 2
10º Alberto Mignaburu 2
11º Modesto Alvear 2
12º Ignacio Oyarzábal 2

Partidos oficiales jugados (1903-1907)
1º Ignacio Oyarzábal 10
2º Germán Winne 10
3º Pablo Frers 9
4º Juan Seminario 8
5º Cándido Vigil 7
6º Germán Vidaillac 6
7º Pedro Viazzi 5
8º Modesto Alvear 4
9º Alfredo Lamoure 3
10º Tomás Cafferata 3
11º Pedro Werner 2
12º Raimundo Lamoure 2
13º Antonio Capurro 2
14º Alberto Mignaburu 2

Partidos amistosos jugados (1903-1907)
1º Francisco Balestrieri 8
2º Ignacio Oyarzábal 8
3º Cándido Vigil 7
4º Modesto Alvear 7
5º Alfredo Lamoure 6
6º Pedro Werner 6
7º Teodoro Tarela 5
8º Julio Planisi  5
9º Pedro Viazzi 5
10º Raimundo Lamoure 5
11º Antonio Serra 4
12º Martín Iturburu 4
13º Bernardo Debenedetti 4
14º Germán Vidaillac 4
15º Tomás Cafferata 4

Resumen partidos oficiales 1903-1907. Jugó 46 partidos. Ganó 32, empató 5 y perdió 9. Metió 122 goles y le hicieron 56.

Resumen total 1903-1907. Jugó 79 partidos. Ganó 57, empató 9 y perdió 13.

viernes, 29 de agosto de 2014

Racing Club - Vacaciones de campeón

Por Martín Estévez

Hace casi un siglo, el 28 de diciembre de 1913, Racing ganó su primer título. Volvería a jugar... ¡69 días después!

El futbol oficial comenzó en la Argentina en 1891 y los primeros equipos campeones luego dejaron de competir: Saint Andrew's, Lomas, Belgrano Athletic, English High School, Alumni... Recién en 1912 un contemporáneo nuestro ganó el título: Quilmes. Y en 1913 llegó el turno del primer grande campeón: Racing sumó el inicial de sus siete títulos consecutivos, récord nunca superado. En aquel momento había dos torneos paralelos. En el de la Federación Argentina de Football se consagró Estudiantes de La Plata. Entre sus nueve rivales estaba Tigre, hoy en Primera, y tres que actualmente juegan en el ascenso: Independiente, Atlanta y Argentino de Quilmes. En el de la Asociación Argentina de Football participaron 15 clubes. Ocho ya no existen (San Isidro, Belgrano Athletic, Estudiantil Porteño, Comercio, Ferro Carril Sud, Comercio, Estudiantil Porteño y Riachuelo); cuatro la luchan en otras categorías (Platense, Banfield, Estudiantes de Buenos Aires y Ferro); y sólo tres siguen en Primera: Boca, River y Racing, que le ganó la final a San Isidro. Fue 2-1, aquel 28 de diciembre, con dos goles de Alberto Ohaco, que metió 21 en 19 partidos.

Tal como se cuenta en el libro La historia del primer más grande, durante aquel año Racing recibió por primera vez el apodo de Academia: fue en el bisemanario La Verdad, luego de un partido entre juveniles en el que venció 7-2 a Boca. Es que, en 1913, Racing comenzó a enseñarle al resto una forma diferente de jugar al fútbol. Si hasta entonces se imponía el estilo inglés, de pelotazos y juego aéreo, el Racing heptacampeón ofrecía lo mejor del estilo argentino, con pases cortos y pelota al pie. Y también conseguía resultados: desde su fundación en 1903 hasta el final de 1913, la Academia sumó 179 triunfos, 32 empates y sólo 44 derrotas entre partidos oficiales y amistosos.

Las diferencias del fútbol de hace un siglo con el actual son enormes: no había suplentes, tarjetas, escudos en las camisetas ni plata por jugar. Y mientras, en enero de 2014, Futbolistas Argentinos Agremiados pelea para que se respeten los 21 días de vacaciones antes de las pretemporadas de verano, en enero de 1914 el plantel de Racing ni pensaba en volver a entrenar. Recién se juntarían el 23 de febrero, para un torneo relámpago de tres minipartidos en los que vencieron a Boca, Estudiantes y Platense. El primer encuentro completo que jugó Racing desde que ganó el título fue 69 días después: derrotó 3-0 a Boca con dos goles de Marcovecchio y uno de Canaveri. Y el primer partido oficial tardó ¡98 días! en llegar: triunfo 3-1 ante Newell's por la Copa Ibarguren, que enfrentaba al campeón argentino con el campeón de Rosario.

En el torneo argentino de 1914, 11 de los 14 campeones continuaron jugando. ¿Porque les quedaba contrato? No: seguían porque querían. Pedro Etchegaray, Juan Ohaco y Raúl López dejaron el equipo, y se agregaron el arquero Sylla Arduino, Zoilo Canaveri y Juan Curutchague. Con ellos, la Academia del fútbol argentino ganaría invicta el torneo de 1914: once triunfos y un empate.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4442 (ENERO DE 2014)

miércoles, 27 de agosto de 2014

El medallero (diciembre de 2013)

Por Martín Estévez

Oro: Lanús
En sus primeros 80 años de vida, no ganó títulos. En los últimos 19, obtuvo la Copa Conmebol 1996, el Torneo Apertura 2008 y la Sudamericana 2013. En el último semestre, además, peleó el título hasta los minutos finales, una buena costumbre del Granate.

Plata: Ignacio Piatti
Parecía uno de esos jugadores destinados a quedar en el recuerdo como “un talentoso que nunca explotó”. Pero Nacho sí lo hizo: jugó un gran torneo y se convirtió en una pieza clave para que San Lorenzo se consagrara campeón argentino después de seis años.

Bronce: Federico Molinari
Después de haber sido finalista en los Juegos Olímpicos de 2012, había ganado medalla de plata en el Panamericano de gimnasia. Y en diciembre de 2013 sumó otra alegría: en el Sudamericano disputado en Chile, obtuvo el oro en anillas y el bronce en barra.

Plomo: Fabio Moli
Finalmente recibió sanción: fue suspendido durante siete meses por haber participado de un tumulto con el público cuando bajó del ring luego de su derrota ante Matías Vidondo. A los 44 años, la carrera boxística de la Mole parece estar llegando a su fin.

Lata: Jonathan Fabbro
Llegó desde Cerro Porteño de Paraguay para ser el conductor de River... y lo condujo al 17º puesto del Torneo Inicial. No sólo no metió goles, sino que asistió poco, perdió el puesto y hasta recibió unas cuantas tarjetas por inconducta. Su futuro está muy lejos de Núñez.

Cartón: José Sand
Menos mal que gritó con tantas ganas su gol a Racing en el Torneo Inicial... porque fue el único que hizo en los últimos 15 meses. La carrera de Pepe se vino a pique desde su regreso del fútbol mexicano. En la Academia y en su último club, Tigre, ganó muchos más silbidos que aplausos.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4442 (ENERO DE 2014)

lunes, 25 de agosto de 2014

Polo – La gran Alegría

Por Martín Estévez

¡Casi un milagro! Polito, Ulloa, Monteverde y Mannix dejaron a Ellerstina afuera de la final.

Fin. Se terminó. La definición repetida, los finalistas de siempre, el clásico moderno. Se acabó la rutina, la tradición, el previsible hecho de que Ellerstina y La Dolfina jueguen todas las finales importantes. Se destruyó la idea de que en el polo pasa siempre lo mismo. La destrozaron cuatro tipos. Uno es el único canadiense que jugó la Triple Corona en este siglo: Fred Mannix. Otro es un ex La Dolfina, con todo lo que eso significa: Lucas Monteverde. El tercero es una promesa de 27 años que ya es realidad: Hilario Ulloa. Y el que resta se transformó por un rato en la oveja negra de la familia: Pablo Pieres, 8 goles de hándicap, terminó derrotando a los 29 que sumaban Facundo, Gonzalo y Nicolás. Pieres contra Pieres, ganó el que nadie esperaba.

En la Zona A, avanza Ellerstina. En la B, La Dolfina. Apenas definido el fixture del Abierto, las primeras conclusiones eran esas. Los de Cañuelas lideraron su grupo, claro. Y Ellerstina arrancó firme contra Chapaleufú, pero ya ante La Aguada, ante esta versión de transición de La Aguada, necesitó un chukker suplementario para seguir invicto. Raro. En la definición de la zona, contra Alegría (34 goles, nada de otro mundo) llegó 5-5 al final del tercer chukker. No pisó el acelerador y, entonces, no pisó al rival. Polito y Ulloa le acertaban seguido a los mimbres: 9-7 para Alegría en el cuarto, 13-9 en el quinto.

Ellerstina había levantado varios partidos así en los últimos años, pero el final del sexto período dejó una diferencia extrema: 16-10. Los de negro ya no jugaban contra Alegría, sino contra el reloj. En el séptimo descontaron a 17-13. Cuatro goles: la misma diferencia que de la que se habían recuperado contra La Aguada una semana antes. Pero no. Alegría corrió, luchó, contraatacó cuando tuvo que contraatacar y se llevó el partido. Sí, en serio: 19-17. Adiós, Ellerstina.

Había jugado las últimas quince finales de la Triple Corona, diez consecutivas contra La Dolfina. No perdía su grupo desde Hurlingham 2008. Y no faltaba a la final de Palermo desde 2004. Definía el grupo contra Alegría, que jamás había llegado a una final de Triple Corona. Pero perdió. Ellerstina perdió su silla en la Catedral porque Mannix estuvo concentrado, porque Ulloa cubrió más espacios que nunca, porque Monteverde aportó la experiencia de quien ganó cuatro veces el Abierto, porque Polito no respetó apellidos, ni estadísticas, ni pronósticos. La definición repetida, los finalistas de siempre, el clásico moderno se terminó. Fin.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO POLO Nº338 (DICIEMBRE DE 2013)

sábado, 23 de agosto de 2014

Polo – Los invencibles, parte III

Por Martín Estévez

En 1963, Coronel Suárez derrotó a Santa Ana y ganó el Campeonato Argentino por tercera vez consecutiva.

Hace exactamente  cincuenta años, en 1963, Coronel Suárez ganaba el Abierto Argentino por tercera vez consecutiva y estiraba un reinado que continuaría hasta 1970. Como es habitual en El Gráfico Polo, los invitamos a recorrer los momentos más importantes de esa temporada a través de los textos publicados en nuestra revista. Los títulos corresponden a los de las notas a las que hacemos mención. Bienvenidos a un viaje en el tiempo.

Por Inglaterra de la mano de Horacio Heguy
En la edición del 25 de septiembre se publicó una entrevista a Horacio Heguy. Durante las tres páginas, el periodista Félix Frascara puso el foco en la participación de Heguy en los torneos jugados en Inglaterra. Además, Horacio aceptó sacarse fotos con su pareja, Nora Amadeo y Videla. Un extracto del texto: “París, Inglaterra, Roma, marcan el itinerario de la luna de miel de un 8 de handicap y su compañera, también de rancia estirpe polística. Los Heguy, de La Pampa (Chapaleofú); los Amadeo y Videla, de Coronel Suárez, unieron sus caminos en estos dos jóvenes que iniciaron la aventura de su vida en común con los tacos al hombro y tres caballos viajeros que, por supuesto, quedaron en Inglaterra”.

Heguy, jugando para Sao Silvestre (junto a Juan José Díaz Alberdi, Alejandro Mihanovich y el brasileño Walter Simonsson), ganó el trofeo Midhurst Town, pero perdió la Copa de Oro, que quedó en poder de Vulci (Carlos de la Serna, Daniel González, José María Torres Zavaleta y el italiano Guglielmi).

El polo y yo (uno que no sabe nada)
El 30 de octubre, Frascara armó un artículo que definió así: “Preguntas que pueden molestar al conocedor, pero que sirven al que no está dentro de la salsa”. De los once interrogantes, elegimos uno para republicarlo. “¿Quiénes son los diez mejores jugadores argentinos? El polo está regido por una tabla de handicaps que determina los valores de cada jugador y eso facilita la respuesta. Puede ser –y es– que se discrepe con algunas valorizaciones, porque al fin y al cabo están otorgadas por hombres y todos somos falibles. De acuerdo con esa valorización, los mejores son Juan Carlos Harriott (h), Carlos Menditeguy, Francisco Dorignac, Horacio Heguy, Carlos de la Serna, Gastón Dorignac, Juan Carlos Harriott, Luis Lalor, José y Carlos Torres Zavaleta, Juan y Roberto Cavanagh, Julio Menditeguy, Teófilo Bordeu, Horacio Baibiene y Gabriel Capdepont. La clasificación de éstos, de 7 goles para arriba, indica que están entre muy bueno y excelente”.

¿Qué pasa con los Menditeguy? Habla Julio
 “Ya estamos en plena temporada polística y dos hombres que suman 17 goles de handicap y acumulan un glorioso historial siguen alejados del público”, explica la nota publicada el 6 de noviembre, escrita por Frascara. En esas tres páginas, Julio Menditeguy aclara por qué no competía en los principales torneos: “Todos los buenos jugadores están comprometidos. Además cada vez tenemos menos tiempo para entrenarnos. El trabajo es mucho y no nos deja lugar. Por supuesto, si no estamos preparados de acuerdo con nuestro handicap no podemos presentarnos. A nuestra edad no podemos cargar con el peso de un equipo completado, por ejemplo, con dos 6 de handicap”.

En polo no hay sorpresas
El Campeonato Argentino de 1963 avanzaba y Coronel Suárez, el bicampeón, era gran favorito. Ese es uno de los puntos esenciales del texto publicado el 11 de diciembre. “Sabemos que en polo no hay sorpresas. Un jugador de 10 goles de handicap tiene que rendir mucho más que uno de 6, y un equipo que suma 31 goles tiene que vencer con relativa facilidad a uno de 22. Pero el triunfo de Coronel Suárez ante Los Pingüinos, en la semifinal del sábado, entra ya en el nivel de lo extraordinario. Y es que todo lo que está haciendo el campeón de 1961 y 62 toca con lo excepcional. Parte ello de la base de un jugador de gran clase: Juan Carlos Harriott (h), tiene su escalón inmediato en la figura vibrante de Horacio Heguy y se sostiene en los extremos con la veteranía segura de Harriott, padre, y con la juventud serena de Alberto Heguy (…) El sábado, 26 veces traspuso la línea de gol la bocha impulsada por los hombres de Suárez. Si tenemos en cuenta que el score de 26 a 5 se produjo en una semifinal del campeonato argentino, notaremos la diferencia entre este team y el resto, exceptuando a Santa Ana y Tortugas Aurora, que se midieron en la otra semifinal en un encuentro mucho más parejo y emotivo y que se definió en favor de la segunda potencia polística del momento, el team al que da vida la inspiración de los Dorignac: Santa Ana”.

“Lo que se vio es para la historia del polo…”
En la primera página de la revista publicada el 18 de diciembre aparece ese estridente título y un interesante texto: “Telefónicamente, desde Palermo, a poco de terminar el encuentro final entre Coronel Suárez y Santa Ana, llamó Ricardo Frascara, nuestro comentarista de polo, entusiasmado por lo que vio y preocupado por conocer el espacio que le habían reservado a esa final. Sus palabras están reproducidas en el título con que encabezamos estas líneas. El espacio no respondía al espectáculo. ‘No podemos dar en una tímida paginita toda la conmoción que se vivió en Palermo’. Por esa razón hacemos un compás de espera hasta el próximo número. En honor al encuentro histórico, con ribetes únicos, y para darlo con el vigor necesario”.

Victoria de la nueva generación
Finalmente, el 25 de diciembre se publicó la nota final sobre la temporada 1963, luego de que Coronel Suárez derrotara a Santa Ana (Francisco y Marcelo Dorignac, Luis Lalor y Teófilo Bordeu) y se consagrara campeón argentino por tercera vez consecutiva. Las palabras son de Ricardo Frascara. “‘¡Nunca visto! ¡Hace años que no se ve un partido así! ¡Así no se puede jugar al polo!’ (…) Fue, realmente, un partido para la historia. Coronel Suárez y Santa Ana quebraron la barrera de contención que resistía su avance: el recuerdo de El Trébol y Venado Tuerto. Ya se codean con ellos; ya los superan en el sentir de muchos. Ya son, con ellos, parte de nuestra historia polística (…) En esta puja constante, en esta lucha por un triunfo que se definió después del último segundo de juego, en este match en el que ganaron los dos al elevar su rendimiento hasta un grado superlativo, la victoria fue para el polo”

Una visita ¿ilustre?
En 1963, existía una sección llamada “El Gráfico en la calle”, con información sobre distintos deportes. El 27 de noviembre se publicó, bajo el título “El polo se pone pollera”, detalles sobre la visita a la Argentina de la inglesa Virginia Boles (foto), una de las mejores jugadoras de aquel momento. “La señorita Boles, impulsiva, que desde hace cuatro años practica polo ‘por sugerencia de mi padre’, se presentó la pasada semana en el campo del club Hurlingham… La noticia provocó asombro en los comentarios previos y la expectación se puso de manifiesto pese al mal tiempo. La Boles no brilló desde el punto de vista técnico, pero marcó un tanto perfecto con lanzamiento cruzado en veloz carrera. Basta. El interés había sido compensado. El cuarteto de Cirencester que integró la audaz amazona venció al de Los Ranchos por 9 a 3. ¿Por qué practica polo? Una sonrisa que pretende ser indiferente y la respuesta: ‘Para matar el tiempo de la mejor forma posible…’. Agreguemos que la blonda Virginia tiene 1 de handicap. La mujer sigue ganando puntos en el deporte”.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO POLO Nº338 (DICIEMBRE DE 2013)

jueves, 21 de agosto de 2014

El medallero (noviembre de 2013)

Por Martín Estévez

Oro: GEBA
El equipo femenino de hockey sobre césped de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires se consagró campeón del Torneo Metropolitano por séptima vez consecutiva al derrotar 3-0 a Belgrano. El récord de títulos seguidos lo tiene Quilmes: 8 entre 1925 y 1932.

Plata: Luis Scola
Decidió jugar en un equipo en el que no es tan protagonista para luchar por un título. Y le está yendo bien: sus Indiana Pacers arrancaron la temporada con una impactante marca de 10 triunfos y una derrota; Luifa promedia 7,8 puntos y 3,6 rebotes por juego.

Bronce: Crucero del Norte
Sorprendió al ascender al Nacional B en la temporada 2011/12, mantuvo la categoría con esfuerzo en la 2012/13 y comenzó la 2013/14 con una gran campaña. Tres triunfos consecutivos (incluyendo un 6-0 a Boca Unidos) lo impulsaron a los primeros puestos.

Plomo: Carlos Delfino
Las lesiones venían postergando el debut en su nuevo equipo, Milwaukee Bucks, y la situación se agravó: la fractura en el escafoides de su pie derecho lo tendrá fuera de las canchas por toda la temporada. ¿Llegará en condiciones al Mundial de España 2014?

 Lata: Colón (Santa Fe)
Su peor momento en décadas. Pobrísima campaña, le descontaron 6 puntos por problemas económicos, no se presentó a jugar contra Atlético de Rafaela, el presidente presentó su renuncia y quedó al borde de la zona de descenso. El Sabalero necesita una reconstrucción.

Cartón: Ramón Díaz
En el primer semestre del año, su River hizo una buena campaña. Pero en el segundo es una lágrima: cacheteado por Lanús en la Sudamericana, derrotado en el clásico ante Boca, metió apenas 10 goles en 16 fechas y está de mitad de tabla para abajo. Eso sí: ya le renovaron contrato...

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4441 (DICIEMBRE DE 2013)

lunes, 18 de agosto de 2014

Juan Martín Del Potro – Balance 2013

Por Martín Estévez

Aunque no haya ganado Grand Slams ni Masters 1000, Juan Martín Del Potro vivió un 2013 positivo: se consolidó como uno de los cuatro mejores tenistas argentinos de la historia gracias a otros cuatro títulos, a su gran nivel en cemento y a victorias sobre Nadal, Djokovic, Federer y Murray. El conflicto en la Copa Davis y su rendimiento en polvo de ladrillo, las cuentas pendientes.

Juan Martín Del Potro es uno de los deportistas argentinos más importantes del siglo XXI; eso ya justificaría mencionarlo como una de las estrellas del año. Pero no es por ese motivo que lo elegimos: lo elegimos porque su temporada 2013 fue positiva incluso para un tenista como él, lleno de números positivos durante toda su carrera. Porque sigue creciendo. Claro que hay que escribir algo más para completar la introducción de un balance sobre su año: la Copa Davis se está convirtiendo en una mochila pesada para él y para sus posibilidades de transformarse en ídolo argentino.

Del Potro contra la historia
Ya es posible decirlo sin que nadie se escandalice, sin que parezca una afirmación apurada o emocional: Del Potro es uno de los cuatro mejores tenistas argentinos de la historia. Aunque se retirara mañana mismo, sus logros alcanzarían para que pocos le discutieran ese lugar. Ah: recién tiene 25 años. Guau.

El desafío, ahora, es seguir escalando en ese ranking imaginario. Guillermo Vilas todavía está lejos, pero Delpo ya compite a raquetazo limpio contra José Luis Clerc y David Nalbandian. ¿Qué dicen los números? En partidos ganados, Vilas arrasa con 929; el recientemente retirado Nalbandian sumó 383; y Clerc, 375. Acá viene un dato fuerte: Juan Martín ya acumula 305 victorias. Si nada extraño sucede, a fines de 2015 habrá superado a David y a Batata.

En cuanto a eficacia (el porcentaje de triunfos sobre el total de encuentros jugados), los números son todavía mejores: Del Potro ha ganado el 71,3% de sus partidos (305 de 428), por encima de Nalbandian (66,7%, ganó 383 de 575) y muy cerca del 71,7% de Clerc (375 de 523). Vilas, como siempre, tiene cifras casi inalcanzables: 76,5% de victorias (929 de 1215).

En la que probablemente sea la estadística más significativa, la de títulos ganados, es donde mejor le va a Del Potro. Con sus 17 títulos ya superó los 11 de Nalbandian y se acerca a los 25 de Clerc. Más a su favor: entre sus torneos obtenidos aparece un Grand Slam, algo que el cordobés (ganó un Masters) y José Luis no consiguieron. Además, Delpo le suma una medalla olímpica. ¿Vilas? Olvídense de competir contra él: tiene 62 campeonatos ganados, entre ellos 4 Grand Slams.

Del Potro contra el presente
¿Cuál es el verdadero lugar de Del Potro en el tenis actual? ¿Está sólo un escalón debajo de los cuatro monstruos (Nadal, Djokovic, Federer y Murray)? ¿O, en realidad, es uno más de los que intentan perseguirlos, y nosotros le damos un estatus mayor sólo por ser argentino? Vayamos de nuevo a las estadísticas. En el análisis ingresarán todos los Top Ten.

Del Potro tiene 25 años, por lo tanto, es injusta una comparación directa con experimentados como Roger Federer (32) y David Ferrer (31). Generacionalmente, está más cerca de Tomas Berdych, Stanislas Wawrinka, Jo-Wilfried Tsonga (todos tienen 28), Rafael Nadal, Richard Gasquet (27), Novak Djokovic y Andy Murray (26). Un dato importante aparece rápido: Delpo es el más joven de los actuales Top Ten, y esa es una buena noticia. En teoría, sus posibilidades de progreso son mayores y dentro de dos o tres años, cuando la mayoría de sus rivales actuales estará en la curva descendente de su carrera, el tandilense debería llegar a su plenitud.

A nivel logros, desde lo estríctamente estadístico, Del Potro pelea por el quinto puesto.  Supera a Berdych, Wawrinka, Tsonga y Gasquet; es superado por los cuatro monstruos; y está muy parejo con Ferrer.

Con 305 triunfos, aventaja en ese rubro a Tsonga (283) y Wawrinka (298), pese a ser tres años más chico. Su eficacia (71,3%) también es mejor que la del francés (68,9%), la del suizo (60,1%), la de Gasquet (62,3%) y la de Berdych (64,3%). Y en títulos, los destroza: 17 de Delpo contra 10 de Gasquet y Tsonga, 8 de Berdych y 4 de Wawrinka.

Contra Ferrer es más difícil la comparación, porque el español es seis años mayor, pero igual intentémosla. David lleva buena ventaja en partidos ganados (548 contra 305) y eficacia (76,3% a 71,3%); pero en títulos, Del Potro ya está muy cerca (17 a 20), y además Ferrer nunca ganó un Grand Slam. Conclusión: si Del Potro continúa en un nivel tan alto como acostumbra, terminará superando las estadísticas de Ferrer.

¿Existe alguna esperanza de que pueda mezclarse con los gigantes? Claro que sí. Por ejemplo, durante la temporada 2013, Del Potro aprovechó los problemas físicos de Federer y Murray para superarlos en partidos ganados: 51 para el argentino, 45 para el suizo, 43 para el escocés. Los únicos que triunfaron más veces fueron Nadal (75), Djokovic (74), Ferrer (60) y Berdych (54). Y también genera ilusiones su eficacia en la temporada que se va: 76,1%, superior a la de Federer (72,6%) y a la de Ferrer (71,4%), sólo debajo de Nadal (91,5%), Djokovic (89,2%) y Murray (84,3%). En definitiva, hay cuatro tenistas que están claramente por encima de Del Potro, pero Juan Martín está hilando fino para acortar distancias.

Del Potro contra Del Potro
Las dudas sobre cuán positivo fue el año del tandilense se reducen ante algunas evidencias. En 2013, Del Potro creció. Ganó cuatro títulos: Rotterdam, Washington, Tokio y Basilea, todos ATP 500, todos sobre cemento. Llegó a la final de los Masters 1000 de Indian Wells y Shanghai. Mejoró su posición en el ranking (pasó de 7º a 5º), su porcentaje de triunfos, de victorias en Grand Slams y en Masters 1000, de tiebreaks ganados, de festejos en cemento y en césped, de triunfos después de perder el primer set... Repitió su alta eficacia en primeros saques de 2012 (65%) y ganó nada menos que el 86% de los games con su servicio, con lo que superó entre otros a Murray y Ferrer. Puntualicemos estos datos.

En cuanto a porcentaje de triunfos, en su carrera acumulaba 70,6% antes de 2013. Este año ganó 51 partidos y perdió 16, con lo cual llegó a 76,1% en la temporada. En Grand Slams, sumaba 71% (54 triunfos, 22 derrotas) y en 2012 evolucionó a 72,7% (8-3). En Masters 1000 tenía 65,5% (57-30) y saltó a 66,7% (16-8). Parece una ensalada de números, pero dice mucho. Aunque la evolución sea mínima en esos porcentajes, es la única forma de mejorar en el primer nivel: detalle a detalle. Como en los tiebreaks: Del Potro había ganado el 54,9% de los que había jugado en el circuito; en 2013 demostró fortaleza mental para esos puntos decisivos y se impuso en 21 de los 33 que jugó (63,6%).

Este año también se extremó su diferencia de rendimientos según la superficie. Sobre canchas duras, acumulaba 69,6% de efectividad (172-75) y en 2013 la rompió: 77,8% (42-12). De hecho, ver a Del Potro derrotado en cemento contra un jugador que no es Top Ten empieza a ser figurita difícil: este año logró un magnífico 86% de efectividad en ese rubro, con 37 triunfos y sólo 6 derrotas.

En césped había ganado 22 partidos sobre 32 (69,6%) y en la última temporada se impuso en 7 de 9 (77,8%). El punto débil de Juan Martín, claro, están siendo los partidos sobre polvo de ladrillo. No sólo porque jugó muy pocos (4), sino porque sólo ganó 2, el 50%, no pudiendo sostener el 73,1% que exhibía en su carrera.

Su mayor entereza mental no sólo se evidenció en los tiebreaks, sino también en la gran cantidad de partidos que pudo dar vuelta luego de empezar perdiendo. Hasta este año, de los encuentros en los que había caído en el primer set, había ganado 36 y perdido 89 (28,8%). En 2013, festejó en 11 de 24 (45,8%). El salto en ese rubro es enorme. ¿Cómo se explica, entonces, que cuando llega al quinto set de un partido pierda casi siempre (ganó apenas 4 de 15)? Tal vez ahí no dependa sólo de la mente, sino del estado físico, un aspecto en el que varios tenistas todavía le sacan ventajas.

Del Potro contra la Davis
Y sí: no podemos obviar el tema más incómodo. En 2013, Del Potro ni se asomó por la ventana de la Copa Davis, torneo en el que jugó 16 partidos (ganó 12) entre 2007 y 2012. Eliminemos las dos miradas extremas: la que grita que Del Potro es un vendepatria y no quiere a su país; y la que argumenta que es víctima de un complot para que no juegue y quede mal ante el público. No tienen consistencia. Si Juan Martín no forma parte del equipo es por una suma de factores: está mentalizado en pelear por el Nº1 del mundo y cree que la Davis puede desviar su atención; la primera ronda (que se juega en febrero) suele ser hostil con el recorrido sobre cemento que a Del Potro le conviene seguir en esa parte del año; se siente incómodo con Martín Jaite, el capitán del equipo; y también se sentía incómodo con David Nalbandian, símbolo del equipo.

No es un vendepatria, de ninguna manera, pero la realidad es que la Davis requiere de un esfuerzo, de cambios de superficie y de riesgos que Juan Martín prefiere no asumir, o asumir a medias: en instancias en las que su participación sea vital. Entre ser Nº1 y ganar la copa prefiere el liderazgo del ranking, pero no por eso abandona el barco de la Davis sin remordimientos.

No existe un complot anti-Del Potro, de ninguna manera, pero la realidad es que Jaite había sido entrenador de Nalbandian, y que David y Delpo habían tenido algún cruce desde la final de 2008, y que elegir a Jaite como capitán en diciembre de 2011 no fue una decisión imparcial de la Asociación. Además, la mayoría de los tenistas que han pasado por el equipo tienen mejor relación con Nalbandian y lo hicieron sentir, a veces con sutileza y a veces con brutalidad: cantando canciones contra el ausente Del Potro. ¿Quién quisiera compartir una semana de entrenamientos, comidas y partidos contra compañeros que no lo soportan?

Al 2013, como a este texto, ya le queda poco. En 2014, seguro, Juan Martín Del Potro seguirá obligándonos a escribir sobre él.


Las claves
*Del Potro evolucionó en 2013, no sólo en el ranking mundial (escaló del 7º al 5º puesto), sino en sus enfrentamientos ante los cuatro gigantes: este año derrotó a Nadal, Djokovic, Federer y Murray.

*Ganó cuatro títulos, marca sólo superada por Nadal y Djokovic. Murray también logró 4; Ferrer obtuvo 2; y Federer, apenas 1.

*Es el mas joven entre los jugadores que ocupan el Top Ten. Los únicos consolidados más chicos que él son el japonés Kei Nishikori (23 años) y el canadiense Milos Raonic (22).

*Sus 17 titulos son una gran marca a los 25 años. Entre los argentinos, sólo Clerc (25) y Vilas (62) ganaron más torneos que él.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4441 (DICIEMBRE DE 2013)