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viernes, 14 de septiembre de 2018

Curiosidades del deporte en 1950


Por Martín Estévez

La tapa
Argentina organizó y ganó el primer Mundial de básquet, cuyas figuras (el estadounidense John Stanich, el argentino Oscar Furlong y el español Alvaro Salvadores) protagonizaron la tapa del N° 1633.  Se imprimía un promedio de 193.000 ejemplares y el precio aumentó de 50 a 80 centavos.

Uruguay alegró a la Argentina
Argentina no participó del Mundial por decisiones “inamistosas” de la Confederación Brasileña, que habría impedido al club Bangú jugar amistosos contra equipos argentinos. Luego del resultado más impactante de la historia del fútbol, el Maracanazo en el que Uruguay derrotó 2-1 a Brasil, El Gráfico contó: “El eco de ese triunfo excepcional se escuchó en Buenos Aires. Cuando se dio a conocer el resultado del match estalló una ovación estruendosa, que ni siquiera permitió escuchar el resultado del score. Y como ahí se encontraba un representante uruguayo –Walter Gómez–, a él se le tributó una viva demostración de simpatía”.

Nace la Fórmula 1
El 13 de mayo se disputó la primera carrera oficial de Fórmula 1. La foto es de aquel día: Giuseppe Farina sobre su Alfa Romeo. El italiano no solamente ganó esa carrera, sino que fue campeón de la temporada. Subcampeón fue Juan Manuel Fangio, que triunfó en 3 de las 7 competencias del año.

Bicampeón con memoria
Racing inauguró su nuevo estadio y se consagró campeón argentino por segunda vez consecutiva. En la celebración participó Emilio Firpo, que cuarenta años antes, en 1910, había convertido el gol con el que la Academia llegó a Primera División. En la foto, es el de traje y corbata. Segundo terminó Boca, y descendieron Rosario Central y Tigre.

Mamá olímpica
Noemí Simonetto, que en 1948 se había convertido en la primera argentina en ganar una medalla olímpica, abandonó momentáneamente el atletismo. El motivo, entre sus manos.

El instante fatal
En la Vuelta de Santa Fe, ganada por Domingo Marimón, murió Victorio Marchesich tras este impactante accidente. Ya eran ocho los pilotos muertos en la Argentina. El noveno llegaría en octubre: Alberto Fage, en las Mil Millas.

La frase
“Aspiro a la supresión de los alambrados. Seré un poco lírico, pero debemos llegar a que el fútbol sea una fiesta deportiva’”(Valentín Suárez, presidente de la AFA, en el N° 1623).

Algunos campeones
1ª liga de fútbol de Réunion: SS Patriote (Saint Denis)
1ª liga de fútbol de Islas CookTitikaveka FC
9ª liga de fútbol de Dominica: Combermere SC (Roseau)
Segunda División (fútbol): Lanús
Nacional de waterpolo: Independiente
III Sudamericano femenino de básquet: Chile
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Enrique Morea
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Felisa Piédrola
Campeonato de rugby: CUBA y Pucará
Hockey sobre césped (mujeres): SIC
Hockey sobre césped (hombres): Hurling

¡Oleeeee!
Excelente imagen: el basquetbolista uruguayo Crota, de Atenas de Montevideo, engaña a un rival picando la pelota entre sus piernas. “Haga uso, pero no abuso”, era el título de la nota, que hablaba sobre cuánto se debía picar la pelota.

 ¿Sobre qué hablaba El Gráfico?
Tomamos una edición al azar (la N° 1600) para observar qué espacio tenía cada deporte. Las 68 páginas se distribuyeron entre fútbol (17), automovilismo (8), ciclismo (5), básquet, boxeo (4), remo, pelota a paleta, natación (3), rugby, waterpolo, yachting (2) y atletismo (1). ¿El resto? Una página de humor, dos de deportes varios y 11 de publicidad.

3 Los partidos de ventaja que le llevaba Boca a River en el profesionalismo: 19 triunfos contra 16. En títulos, ganaba River 7 a 6.

Seis cortitas
• Todas las ediciones estuvieron acompañadas por la leyenda “Año del Libertador General San Martín”, a cien años de su muerte.
• Racing, San Lorenzo y Newell’s realizaron giras por varios países de Europa: España, Portugal, Italia, Francia, Bélgica y Alemania.
• El argentino Enrique Morea llevaba ¡5 años! sin perder contra tenistas sudamericanos.
• Con Fangio compitiendo en Europa, Juan Gálvez solo encontró rival en su hermano Oscar, pero ganó 4 de las 17 carreras y se consagró bicampeón del Turismo Carretera.
• La argentina Mary Terán volvió a cumplir una gran actuación en Wimbledon: llegó a octavos de final.
• Roberto De Vicenzo fue 2° en el Abierto Británico de golf.

Publicado en El Gráfico N° 4478 (febrero de 2017)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Curiosidades del deporte en 1948

Por Martín Estévez

La tapa

Hermosa tapa tuvo el N° 1529, mostrando un instante de la larguísima carrera Buenos Aires-Caracas, ganada por Domingo Marimón. En promedio, se imprimían unos 189.000 ejemplares de cada edición. Durante el año, la revista aumentó su cantidad de páginas de 52 a 60; y su precio, de 30 a 40 centavos.


La vuelta de Independiente

Racing iba rumbo al título, pero hubo una huelga de futbolistas y el torneo lo terminaron protagonizando juveniles. Independiente aprovechó y obtuvo su tercer título profesional. En la imagen, Antonio Arrigo realiza una gran chilena para despejar el peligro. Fue en el triunfo 3-0 ante San Lorenzo.


¿Sobre qué hablaba El Gráfico?

Tomamos una edición al azar (la N° 1492) para analizar qué espacio tenía cada deporte. Las 52 páginas se distribuyeron entre fútbol (10), automovilismo, natación (6), los Juegos Olímpicos de invierno (4), boxeo, básquet, aviación (3), remo, ciclismo, yachting (2), tenis, rugby y equitación (1). ¿El resto? Una página de humor, una de deportes varios y 6 de publicidad.

Los olvidados

Siempre se recuerda a los medallistas de los Juegos Olímpicos, pero casi nunca a los que estuvieron cerca de lograrlo. En Londres 1948, la Argentina obtuvo tres de oro, tres de plata y una de bronce, pero esta sección preferimos recordar a los que terminaron cuartos: Enrique Kistenmacher (Nº 432 del decatlón, foto), Francisco Núñez (boxeo), Alberto Triulzi (110 con vallas), Mario Chávez (100 metros espalda) y Francisco Núñez (lucha grecorromana).


Goles tóxicos

A los futbolistas actuales, si los ven fumando, los sancionan. En 1948, en cambio, había publicidades como esta: “Di Stéfano juega con más ganas por que fuma Caravanas”. Por suerte, en algo evolucionamos.

La frase 

“Algunos embajadores nos dijeron: ‘Esta carrera fue más beneficiosa que cincuenta años de diplomacia’” (el piloto Mercurio Giuliano, sobre la Buenos Aires-Caracas, en el N° 1533).

Altas campeonas

En Buenos Aires, la Selección femenina de básquet ganó el segundo Campeonato Sudamericano al derrotar 34-31 a Chile en la final. Terceró finalizó Perú.


Los zapatitos me aprietan

Enrique Morea, mejor tenista argentino, compitió en Wimbledon… ¡sin zapatillas! No por falta de dinero, sino porque se resbalaba sobre el césped. Fue eliminado en segunda ronda por el francés Grandet.


Surge un gran golfista

Aunque Roberto De Vicenzo alcanzó la cumbre en 1967, al ganar el Abierto Británico, se hizo conocido en 1948, cuando obtuvo el trofeo North British disputado en Harrogate. Tenía solo 25 años.

Algunos campeones

1ª liga de fútbol de Colombia: Independiente Santa Fe
1ª liga de fútbol de Honduras: Victoria
1ª liga de fútbol de Bangladesh: Victoria SC
1ª liga de fútbol de Pakistán: Sindh Red
Campeonato Nacional de waterpolo: Regatas de Santa Fe
1er Sudamericano de remo: Argentina
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Seymour Greenberg (EE. UU.)
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Mary Terán
Copa Davis: Estados Unidos
Turismo Carretera: Oscar Gálvez
Primera División (rugby): SIC

¿Golpe sí, complot no?

En 1930, Editorial Atlántida había “celebrado” el golpe de Estado con una edición especial. En 1948, publicó un mensaje de repudio por el “complot contra el Jefe de Estado y su señora esposa”, pues “tan salvaje recurso es incompatible con la civilización”. ¿Y un golpe de Estado qué es, entonces?

298 
Los goles que, por error, le computó El Gráfico al paraguayo Arsenio Erico, máximo goleador del fútbol argentino. Lo seguían Herminio Masantonio (253), Bernabé Ferreyra (201), Delfín Benítez Cáceres (192) y Jose Manuel Moreno (168). Actualmente, a Erico se le reconocen 293.

Seis cortitas

• Por única vez, los archirrivales se unieron en un mismo equipo. El combinado Boca-River empató en Brasil contra una selección de San Pablo. Jugaron, entre otros, Mario Boyé y Alfredo Di Stéfano.
• Recién en 1948 terminó el campeonato de 1947 de la Federación de Basket: lo ganó Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque.
• Se jugó el Campeonato de Campeones de Sudamérica, que fue precursor de la Copa Libertadores. Festejó Vasco da Gama de Brasil, y River resultó subcampeón.
• Se filmó la película Pelota de trapo, basada en un argumento de Borocotó, periodista de El Gráfico.
• La argentina Mary Terán llegó a los cuartos de final de Roland Garros.
• En el tercer duelo del gran clásico del boxeo argentino, Prada-Gatica, ganó José María Gatica.

Publicado en El Gráfico N° 4477 (enero de 2017)

lunes, 12 de junio de 2017

Los mejores deportistas de 2016 - Braian Toledo

Por Martín Estévez

Primero, nos emocionó con su triste y valiente historia. Después, deslumbró al terminar entre los diez mejores lanzadores de jabalina de los Juegos Olímpicos. Tiene un futuro gigante.

¿Por qué es uno de los deportistas del año?

Porque con menos recursos que sus competidores, es uno de los mejores lanzadores de jabalina del planeta. Porque logró una marca de 83,32 metros y se convirtió en el primer argentino en llegar a una final olímpica en su especialidad: finalizó 10°. Porque tiene solamente 23 años y le queda mucho tiempo para seguir superándose. Porque hasta hace pocos meses, se entrenaba durante el día y construía su casa de noche. Porque se animó a contarle su historia personal a El Gráfico y conmovió al ambiente del deporte.

Datos

• En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando tenía 18 años, había finalizado 28°. En Río 2016 mejoró notablemente: terminó 10°.

• Posee el récord mundial juvenil (84,85 metros, con una jabalina más liviana) y el récord argentino (83,32). Se acerca a la mejor marca sudamericana: 84,70.

• Luego de un largo trayecto junto a Gustavo Osorio, que lo entrenó desde pequeño, después de los Juegos sumó a su equipo técnico al finlandés Kari Ihalainen.

Así viven nuestros pibes

Solo una parte de lo que le contó Braian a El Gráfico antes de Río 2016: “Cuando tenía 8 años, me levanté a la madrugada y vi a mi mamá llorando. ‘Lloro porque no sé qué les voy a dar de comer mañana’, me dijo. No teníamos nada, nada, nada. La abracé y le dije: ‘No te preocupes, yo te voy a ayudar’. En ese momento me cargué la mochila de mi casa. En la escuela, les completaba las carpetas de dibujo a mis compañeros. Me pasaba toda la madrugada dibujando y ellos me daban 25 centavos. Con eso compraba un kilo de pan. A mi mamá la ayudaba a lavar. No teníamos agua, teníamos que caminar dos cuadras hasta un lugar donde había una canilla. Ella lavaba la ropa y yo, los platos. En invierno, el agua estaba helada”.

Publicado en El Gráfico N° 4476 (diciembre de 2016)

jueves, 25 de mayo de 2017

Atletismo (1941-1957)

XII Campeonato Sudamericano Buenos Aires 1941
1° Brasil 103 puntos; 2° Chile 85; 3° Argentina 84

XIII Campeonato Sudamericano Santiago de Chile 1943
1° Chile; 2° Argentina

XIV Campeonato Sudamericano Montevideo 1945
1° Brasil 108 puntos; 2° Argentina 92; 3° Chile 57; 4° Uruguay 38.

Campeonato Sudamericano Santiago de Chile 1946 (no oficial)
1° Chile; 2° Argentina.

XV Campeonato Sudamericano Río de Janeiro 1947
1° Argentina 122 puntos; 2° Brasil 71; 3° Chile 69.

XVI Campeonato Sudamericano Lima 1949
Hombres. 1° Argentina. 2° Chile. 3° Brasil.
Mujeres. 1° Brasil. 2° Chile. 3° Argentina.

I Juegos Panamericanos Buenos Aires 1951
Lanzamiento de jabalina. Oro: Ricardo Heber.
Maratón. Oro: Delfo Cabrera.
Lanzamiento de bala. Oro: Ingeborg Mello.
Lanzamiento de disco. Oro: Ingeborg Mello.

XVII Campeonato Sudamericano Buenos Aires 1952
1° Argentina

Campeonato Sudamericano Santiago de Chile 1953 (no oficial)
1° Brasil.

Campeonato Sudamericano Santiago de Chile1957
1° Brasil; 2° Chile; 3° Argentina.

jueves, 6 de abril de 2017

Curiosidades del deporte en 1946

Por Martín Estévez

La tapa
¡Mamadera! El nadador chileno Jorge Berroeta salió en la tapa del N° 1394 recibiendo una ración de leche. ¿Su mérito? Cruzó el Río de la Plata en menos de 24 horas.


¡Por fin, Cuervo!
Después de diez años, San Lorenzo se consagró campeón argentino y sumó así su tercer título en el profesionalismo. Le sacó cuatro puntos de ventaja a Boca gracias a su gran delantera: Imbelloni (foto), Farro, Martino, Pontoni y Silva. El goleador del campeonato fue Mario Boyé (Boca); y descendió Ferro.


Algunos campeones
1ª liga de fútbol de Corea del Sur: Jo-il Brewery
1ª liga de fútbol de Kabul: Ariana
37ª liga de fútbol de Finlandia: Vasa IFK
Segunda División (fútbol): Banfield
Nacional de waterpolo: Regatas (Santa Fe)
Sudamericano de ciclismo: Brasil
Sudamericano de atletismo: Chile
Sudamericano femenino (básquet): Chile
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Mary Terán
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Enrique Morea
Maratón de los Barrios: Víctor Ginés Salías

El primer prócer
En el N° 1385, Oscar Furlong fue protagonista de la tapa de El Gráfico por primera vez. Aunque Olindo Onetto había tenido cierta popularidad, Furlong fue la primera superestrella del básquet argentino.


El falso periodista
Hermosa aclaración publicada en el N° 1400. ¡No mientas más, Chaves!

La frase
“En mi época se hacían los lanzamientos con y como cualquier cosa. Nadie sabía si eran correctos, ni siquiera nosotros” (Jorge Llobet Cullen, lanzador argentino de la década de 1920, en el N° 1423).

48 Los futbolistas argentinos que jugaban en México. ¡Un montón! Algunos de los principales eran Miguel Rugilo (León), José Manuel Moreno (España), Emilio Baldonedo (Monterrey) y Bruno Rodolfi (Puebla).

Asomaba una medalla
Noemí Simonetto fue considerada la mejor atleta argentina de 1946. Tenía 20 años y batió el récord de salto en alto: llegó a 1,60 metros. Tendría una destacada actuación en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, pero en otra especialidad: salto en largo.


Humor y horror
Las dos bombas atómicas que Estados Unidos había lanzado un año antes en Japón y con las que mató a miles de inocentes eran un tema muy presente y doloroso que irrumpía hasta en las páginas de humor.


¡Paren a ese hombre!
Incluso fuera de foco, la foto es magnífica: Pascual Bereciartúa se lleva la guinda, perseguido por uno, dos… once son los que llegan a verse. Fue durante el partido en el que Pucará venció 21-0 a Hindú. Ese año, los de Burzaco, además de ese encuentro, ganaron por primera vez el campeonato; tienen solo dos en su historia.


¿Sobre qué hablaba El Gráfico?
Tomamos una edición al azar (la N° 1402) para analizar qué deportes tenían más espacio. Las 52 páginas se distribuyeron entre fútbol (10), básquet (6), boxeo (5), natación (4), ciclismo, rugby, automovilismo, tenis (3), atletismo, yachting (2), gimnasia, remo y pelota a paleta (1). ¿El resto? Una página de interés general, una de humor y 6 de publicidad.

Seis cortitas
• “¡Cuánta gente lleva Gatica!”, fue el título de una nota del N° 1383 sobre el famoso boxeador, que recién se iniciaba. En 1946, en el primer combate de lo que sería un clásico, José María venció a Alfredo Prada.
• Algunas notas curiosas escritas ese año: “El martirio de los gases” (sí, esos gases, en el N° 1386); “¿Usted toma mate?” (N° 1406); y “Elogio de la lechuga” (N° 1425).
• Una gran diferencia respecto a las ediciones actuales: hasta 1946 era habitual que el protagonista de la tapa ni siquiera fuera mencionado en las páginas interiores.
• Enrique Morea consiguió un gran resultado para el tenis argentino: llegó a octavos de final en Wimbledon, que volvió a jugarse luego del receso por la Segunda Guerra Mundial.
• Argentina ganó por segunda vez consecutiva el Sudamericano de fútbol, que se jugó en Buenos Aires. Ganó sus cinco partidos, todos por al menos dos goles de diferencia. El subcampeón fue Brasil y el goleador del torneo fue el uruguayo José María Medina, con 7 tantos.
• En Inglaterra se produjo la (hasta entonces) máxima tragedia en la historia del fútbol: murieron 33 hinchas por exceso de público en Bolton-Stoke City.

Publicado en El Gráfico N° 4475 (noviembre de 2016)

jueves, 2 de marzo de 2017

Curiosidades del deporte en 1943

Por Martín Estévez

La tapa

Los protagonistas de la tapa del N° 1242 fueron Severino Varela (“notable forward uruguayo que ha sido contratado por Boca Juniors”) y su boina, con la que jugaba los 90 minutos y pasó a la historia. Ese año, Varela metió 20 goles y Boca fue campeón.


Offside del fotógrafo

Pocas imágenes de la revista son tan sorprendentes como las que muestran los arcos. Siempre se ve a los fotógrafos… ¡adentro de la cancha! En River-Rosario Central se llegó al extremo: en esta jugada, José Manuel Moreno, uno de los mejores futbolistas argentinos de la historia, terminó chocando con los reporteros gráficos… ¡y se lesionó! ¿Se imaginan si pasara ahora?


¡Maratón con obstáculos!

En la Maratón de los Barrios organizada por El Gráfico hubo cifra récord: 889 inscriptos. El ganador fue Ciro Cristina, pero lo curioso es ver, en las fotos, cómo corrían los atletas: rodeados de bicicletas, motos, personas que trotaban un rato a su lado y policías. ¡Qué difícil!


Algunos campeones

Campeonato nocturno rioplatense (fútbol): Newell’s Old Boys
Campeonato Argentino de Ajedrez: Herman Pilnik
Federación de Basketball 1942: El Tala
Campeonato de Campeones (básquet): Unión (Santa Fe)
Campeonato Argentino de waterpolo: Banco Nación
Sudamericano de atletismo: Chile
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Mary Terán
Campeonato del Río de la Plata (tenis): Donald McNeill (EE.UU.)
Campeonato de handball: River Plate
Primera División (rugby): CASI
Sudamericano de Ping Pong: Raúl Riveros (Chile)

La frase

“Moreno ha constituido uno de los casos de sacrificio en nuestro fútbol: dejó su puesto a Labruna por conveniencia para el equipo” (Roberto Cherro, ex futbolista, en El Gráfico N° 1277).

23 Los goles que convirtieron los máximos artilleros del campeonato argentino: Luis Arrieta, de Lanús; Ángel Labruna, de River; y Raúl Frutos (foto), de Platense. Jaime Sarlanga, de Boca, sumó 21.


La guerra interminable

La Segunda Guerra Mundial arruinaba la vida de millones de personas desde 1939. Incidió en muchos puntos del planeta, incluyendo el deporte. Hasta el tenista estadounidense Don Budge (foto), ganador de seis torneos de Grand Slam, “dejó su ambiente habitual para vestir ropas de soldado y hacer ejercicios de combate en medio de selvas –contó El Gráfico–. Trocó la raqueta por la bayoneta calada, y se encuentra en el campo de entrenamiento de una base aérea”.


Ropa interior con cierre

En 1943, los hombres tenían una curiosa opción cuando iban al baño: “CA-SI con cierre automático –decía este aviso publicado en el N° 1257– es la prenda preferida de los deportistas y de los hombres prácticos y elegantes. Sin costuras, hecho en una sola pieza, higiénico y lavable. No irrita”.


Polideportivo en serio

El Gráfico realmente les daba lugar a todos los deportes, incluyendo el bowling femenino. “Beatrice Zar y Zaira Saavedra, consideradas como las dos mejores jugadoras argentinas”, tuvieron su página en el N° 1264.


Campeón con culpa

Gran extracto de la nota publicada en el N° 1270, luego de que Pedro Carrera se consagrara campeón argentino de billar a tres bandas: “Carrera abandona la sala aturdido por la resonancia de su éxito. Su victoria es legítima, pero él cree haber cometido una mala acción con el amigo al despojarlo del título y ambula aquella noche por el centro de Buenos Aires sin animarse a ir al café donde suele encontrarse con Augusto Vergez y otros camaradas. Ya de madrugada penetra finalmente en un restaurant y minutos después –misteriosa coincidencia– hace lo mismo Vergez, quien al verlo corre hacia él para estrecharlo entre sus brazos”.

¿Sobre qué hablaba El Gráfico?

Como ya lo hicimos en esta sección, tomamos una edición al azar (la N° 1232) para analizar qué deportes tenían más espacio. Las 44 páginas se distribuyeron entre fútbol (14), automovilismo, aviación, natación, básquet (3), boxeo (2), rugby, ciclismo, yachting y remo (1). ¿El resto? 5 páginas con deportes varios, 4 de interés general y 3 de publicidad.

Siete cortitas

• La tapa del N° 1225 la protagonizó Alfonso Tramontana, campeón argentino ¡de lucha grecorromana!
• Vito Dumas, navegante argentino que recorría el mundo en solitario, seguía siendo furor.
• De cada ejemplar de El Gráfico se imprimían alrededor de 100.000 ejemplares.
• La nota sobre la final de waterpolo (N° 1237) la escribió Antonio Barrenechea, que además de periodista… ¡fue el árbitro del partido!
• Notas curiosas: “Hay que limpiarse las uñas: consecuencias de las uñas de luto”, publicada en el N° 1247; y “Defensa científica del mate”, en el 1267.
• Fue el último año de Vélez en Segunda División: fue campeón y subió a Primera, donde aún se mantiene.
• Después de 28 años en Primera, descendió Gimnasia y Esgrima La Plata

Publicado en El Gráfico N° 4474 (octubre de 2016)

jueves, 19 de enero de 2017

Curiosidades del deporte en 1941

Por Martín Estévez

La tapa
“Carlos Roselot, ganador, en notable estilo, de la Maratón de los Barrios organizada por El Gráfico”, fue la estrella de la tapa del N° 1170. La revista mantenía su formato de 52 páginas.


River se sacó la lotería
Después de cuatro años de espera, River Plate fue campeón del fútbol argentino, con 44 puntos en 30 fechas, y 4 de ventaja sobre el escolta, San Lorenzo. En la imagen, Machín, Angel Labruna, Barrios, Cesarini, Muñoz e Iácono durante una concentración del equipo, jugando a… la lotería. Raro, ¿no?


Bandera campeona
José María Minella fue el capitán de la Selección de fútbol que disputó el Campeonato Sudamericano. Por eso, desfiló con la bandera antes de cada partido. En Chile, Argentina derrotó 2-1 a Perú, 6-1 a Ecuador, 1-0 a Uruguay (un partido lleno de incidentes, con golpes de los carabineros y perros en la cancha) y 1-0 a los locales. Ganó así su sexto título y quedó a uno de los uruguayos, que sumaban 7.


La guerra, en todos lados
La sección “Historias sin importancia” era de humor gráfico: viñetas realizadas en el exterior y traducidas en la Argentina. Entre chistes machistas e ingenuos, aparecían algunos sobre la Segunda Guerra Mundial, que seguía destrozando la vida de millones de personas.

-¿No te parece que influye demasiado en ti ese corresponsal de guerra?

La frase
“En Colombia quieren mucho todo lo argentino. Es posible que escuchen más tangos en Medellín que aquí mismo” (Fernando Paternóster, entrenador argentino, en el N° 1123).

La base estaba
Aunque River ganó el campeonato de fútbol, Boca también celebró. Se llevó el título de… ¡béisbol! En la final del torneo de Primera División, derrotó 9-3 a Los Mormones. En la foto, Beck , de Los Mormones, deja out (fuera de juego) a Arredondo, de Boca.


Algunos campeones
1ª liga de fútbol de Angola: Sporting de Luanda
31ª liga de fútbol de Paraguay: Cerro Porteño
31ª liga de fútbol de Trinidad y Tobago: Casuals
Segunda División argentina (fútbol): Chacarita Juniors
Sudamericano de básquet: Argentina
Sudamericano de atletismo: Brasil
Campeonato Argentino de tenis: Alejo Russell
Campeonato Argentino de tenis: Mary Terán
Campeonato de handball: River Plate
Torneo de Eliminación (rugby): CASI
Campeonato de hockey femenino: Pacífico

El pionero del ping pong
Egidio Cosentino fue el primer gran jugador de tenis de mesa que tuvo la Argentina. “Derrotó dos veces consecutivas a Erwin Kohn, quien ocupó tres veces el tercer lugar en el campeonato mundial”, destacó El Gráfico.


17 Las fechas que duró el Campeonato de rugby. El ganador fue el SIC, que obtuvo así su segundo título, el primero en soledad (el anterior, en 1939, había sido compartido). En Segunda División, festejó Sportive Française, que logró el ascenso.

¡Traé alfajores, Alberto!
Curioso mensaje publicado en el N° 1125 sobre la cobertura de dos torneos. Una duda ingenua: si iba solo un fotógrafo y no había televisión, ¿cómo se escribían los textos? Parece que había redactores muy creativos...


Siguen las historias dibujadas
Durante todo el año continuó la sección “Vida de grandes deportistas”, con dos páginas ilustradas sobre, por ejemplo, René Lacoste, Raúl Landini, Oscar Gálvez, Roland Garros, Cándido Sassone, Raúl Capablanca, Roberto Cherro y Johnny Dundee.

Cinco cortitas
• Lindo amistoso del verano del 41: Racing ganaba 4-0 y River terminó festejando 6-5.
• Estudiantes de La Plata realizó una gira por Costa Rica.
• En el campeonato de rugby faltaron más de una decena de jugadores. ¿El motivo? Se alistaron en el ejército inglés para combatir en la II Guerra Mundial. Entre ellos, Miguel Le Bas, wing de Atlético del Rosario; y Noel Cooper, medioscrum de Buenos Aires.
• Pese a la Guerra, se suspendieron pocas ligas europeas de fútbol.
• La Bombonera, estrenada en 1940, estuvo invicta hasta abril de 1941, cuando Racing derrotó a Boca.

Publicado en El Gráfico Nº 4473 (septiembre de 2016)

sábado, 22 de octubre de 2016

Braian Toledo - Al infinito y más allá

Por Martín Estévez

Es uno de los mejores lanzadores de jabalina del mundo, pero el año pasado tuvo que trabajar de peón de albañil. La historia íntima de un héroe de 22 años que sufrió hambre, violencia y el abandono de su padre.

Me llamo Martín Estévez y, desde que lo entrevisté, no puedo dejar de pensar en Braian Toledo. A los periodistas nos enseñan que está mal escribir así, en primera persona; pero yo creo que lo que realmente está mal es que haya personas a las que su papá las abandonó tres veces; que sufrieron violencia familiar; que vivieron su infancia en una casilla sin agua; que pasaron hambre no una, sino mil veces; que tuvieron que dibujar toda la noche para comprar una bolsa de pan. Creo que está realmente mal casi todo lo que le pasó a Braian Toledo, al que fui a entrevistar porque es una de las veinte personas de todo el universo que tira más lejos un palo finito llamado jabalina.

Lo que yo creo que estaría mal es contar esta entrevista como cualquier otra de las que hice. Y mucho peor sería contarla como un cuento de hadas, donde el niño pobre vence a los obstáculos y se convierte en medallista. Porque Braian tuvo que sufrir mucho para no convertir su vida en lo que el contexto le proponía: un tormento. Demasiado tuvo que sufrir. Tanto, que nunca va a dejar de dolerle. Y contarla como un cuento de hadas sería apoyar la estúpida teoría de la meritocracia, la idea de que “con esfuerzo, todo se puede”. Minga: probá vos comer una vez por día, un poco de arroz, un plato de guiso. Probá vos ir a buscar agua cada vez que se acaba, en pleno invierno, a dos cuadras de tu casa, a la única canillita del barrio Martín Fierro. Probá vos despertarte a los 8 años y ver a tu mamá llorando, sola, en un rinconcito de la casilla. Probá acercarte y preguntarte qué le pasa. Y probá escuchar, como escuchó Braian Toledo, a tu mamá decirte: “Lloro porque no sé qué les voy a dar de comer mañana”.

La historia de Braian no me duele tanto porque me la haya contado él, sino porque sigue siendo la historia de miles de pibes en Buenos Aires y en la Argentina y en Sudamérica. El la reconstruyó porque tuvo un brazo milagroso y una voluntad que no puedo explicar en estos 15.000 caracteres de texto. Pero no es justo exigirles a nuestros pibes, esos que duermen en casillas o en pensiones o en la calle, que sean Braian Toledo. Que sean héroes. Hay que indagarnos, cada uno desde su lugar, cómo hacemos para que sean cada vez menos los que tengan que pasar lo que pasó Braian. Hay que visibilizar incluso entre las páginas de una revista deportiva los problemas que, lejos, muy lejos del resultado de unos Juegos Olímpicos, nos convierten en una sociedad injusta desde la raíz.

La entrevista fue en la pista de atletismo de Marcos Paz, donde hace algunos años los yuyos llegaban a las rodillas; hoy es la única en la Argentina con una corredera sintética para lanzar. Además, hay un gimnasio, y deportistas del interior practicando, y chicos mirando. Todo eso lo lograron Braian y los que lo ayudaron a tirar ese palo finito cada vez más lejos.

“Vivo a cinco cuadras de acá. A una cuadra está la escuela donde lo conocí a Gustavo”, dice. Gustavo es Osorio, su entrenador a los 10 años y su entrenador hoy, a los 22. “Mi mamá, Rosa, me tuvo a los 20. Trabajó toda su vida de lo que conseguía. Es muy luchadora, una mujer picante, de carácter muy fuerte. Y a mí me formó así, como en una especie de regimiento. Me enseñó las cosas de forma muy dura, porque tuvo una infancia dura también. Siempre fui grandote, pero no me gustaba pelear, siempre lo evitaba y en el barrio me tildaban de maricón, de trolo, de cualquier cosa. Pero a mí no me define que me digan algo que no soy. Mis compañeros de escuela, a través de su maldad, también aportaron un poco a lo que soy ahora. Por suerte, después crecieron y cambiaron”.

¿Y tu papá, Braian?
No tengo recuerdos de él. Mi conclusión es que mi mamá, pese a todo, siempre estuvo enamorada de él. Ese es el problema. El se fue cuando yo tenía pocos meses. En un momento volvió, mi mamá quedó embarazada, nació mi hermana Débora (ahora tiene 19) y volvió a desaparecer. En la escuela me cargaban mucho: usaba anteojos, mi mamá me cortaba el pelo como si tuviera un casco y me decían chupamedias porque me sacaba 10. Y encima ni sabía quién era mi papá. Tiempo después, empezó a ir a mi casa, y enseguida mi mamá quedó embarazada de Ignacio (ahora tiene 10). Y ahí dejó de venir de nuevo. Eso es lo que vi de afuera, no me interesa saber más. Mi papá no estuvo nunca y siempre fue un problema. A veces decía que iba a traer plata, mi vieja contaba con eso, después no traía nada y ella quedaba angustiada. Tuvo que ponerle el pecho a todo. Vivimos en un país muy machista, pero mi vieja me hizo entender que muchas veces las mujeres tienen más huevos que los varones.

A los periodistas también nos dicen que está mal escribir párrafos muy largos, porque cansan a los que leen. Pero lean, lean lo que cuenta el chico de 22 años que este año competirá por segunda vez en los Juegos Olímpicos.

“Cuando tenía 8 años, me levanté a la madrugada y escuché ruidos. Espié y estaba mi mamá llorando. Le pregunté qué le pasaba y no me decía. Le insistí hasta que me dijo: ‘Lloro porque no sé qué les voy a de comer mañana, a vos y a tu hermana’. No teníamos nada. Pero nada, nada, nada. La abracé y le dije: ‘No te preocupés, estamos todos bien, estamos juntos, yo te voy a ayudar’. En ese momento me cargué la mochila de mi casa, sentí que mi obligación era sacar adelante a mi familia. A mí me gusta dibujar, entonces en la escuela les completaba las carpetas de dibujo a mis compañeros. Ellos me pagaban 25 centavos. Me pasaba toda la noche haciendo dibujos, y con eso compraba un kilo de pan. No era mucho, pero al menos llegaba de la escuela con algo. Un día mi mamá me retó, porque yo tenía que ir a dormir. Entonces esperaba a que se durmiera, me levantaba a la madrugada y recién ahí empezaba. Algo tenía que hacer para que comiéramos. Son cosas que no están bien, pero algunas veces pasé por una quinta que había cerca y agarré un choclo o un repollo, y comíamos eso. La empecé a acompañar al trueque: ella hacía tarta de acelga y la cambiábamos por leche o por harina. Mi mamá cocinaba un guiso mundial con dos cosas, con lo que tuviera. La ayudaba a lavar la ropa, porque no teníamos agua, no había caños. Teníamos que caminar dos cuadras hasta un lugar donde había una canilla. Yo llenaba tachos de 20 litros, los llevaba y ella lavaba a mano, incluso en los días de mucho frío. Y yo lavaba los platos. También vendía cobre y aluminio con Pancho. Mis primos Pancho, Iván, Marisel y Romina fueron como hermanos para mí. Un día, cuando nació Ignacio, estábamos solos, porque los grandes se habían ido a trabajar. Mi hermanito lloraba y lloraba del hambre que tenía. Entonces agarramos el cobre que habíamos juntado, que era poco, y le pusimos arandelas en el medio, para que nos dieran un poco más de plata. Pero una quedó floja. El tipo se dio cuenta, se enojó, nos echó y ni siquiera nos devolvió el aluminio. Hasta eso pasábamos para conseguir un poco de leche. Todas las noches, cuando dormía en el piso, me preguntaba si quería dormir así toda mi vida. Y no, no quería. Pero ¿cuál era el camino? Tampoco lo sabía. Yo tenía 9 años y lo pensaba en serio, me mataba pensando. Por eso, cuando un nene de 9 años me habla, yo lo escucho en serio, de verdad. Cuando te habla un nene, es tan en serio como cuando te habla un adulto”.

¿Por qué dormías en el suelo?
Hasta los 12 años tenía una cama para nenes, pero dejé de entrar. Tuvimos que tirar el colchón en el piso de la casilla. Pero era finito y había mucha humedad, así que poníamos cartón y lonas en el medio. Me acuerdo de que en el 2009 tuve un viaje con la delegación argentina y la primera noche, en nuestra pieza, hicimos un quilombo tremendo. Entró el técnico y nos retó. “Es culpa mía, profe, disculpe”, le dije. Pero él siguió enojado. Entonces le tuve que explicar que estábamos corriendo todo porque yo no podía dormir arriba de una cama: me daba vértigo. Al otro día, en el desayuno, me fue a buscar, le conté mi historia, se emocionó y me pidió disculpas. Y a partir de ahí, mis compañeros ya sabían que yo dormía en el piso.

Imagino por qué te iba bien en la escuela…
Sí: para no llevar más problemas a mi casa. Fui abanderado hasta los últimos dos años, cuando empecé a faltar por los viajes. No sé cómo, pero yo de chico percibía la tristeza de mi vieja. Entonces sentía que mi obligación era estudiar, que se sintiera orgullosa de mí. Que viera que el esfuerzo que hacía para darnos de comer tenía su fruto. Mis 10 eran para que mi mamá me abrazara, para que se sintiera orgullosa. Para mí, sacarme un 9 era malo.

¡¿Un 9 era malo?!
Me ponía mal cuando me sacaba un 9. Mi amigo Federico se acuerda de que incluso, por sacarme un 9, me he puesto a llorar.

“Llorabas por otra cosa, Braian”, hubiera querido decirle. Todos, casi siempre, lloramos a destiempo. Braian lloraba la infancia perdida, las obligaciones. Lloraba porque su mamá no lo abrazaba. Usaba al 9 de excusa para descargar el dolor. Pero no tenía derecho a decirle eso. También me pregunté mucho tiempo si tengo derecho a contar la violencia física y psicológica a la que fue sometido. Pero si Braian lo contó abiertamente, frente al grabador, creo que es porque contarlo le hizo bien, y tal vez verlo publicado le sirva para sacarse una mochila y cerrar un capítulo durísimo de su vida: el de la violencia familiar.

“Me fui de mi casa hace dos años. Ya tenía 19, 20 años, y a mi mamá se le iba la mano. Un día me levanté y tenía el ojo izquierdo morado. Me miré al espejo y me dije: ¿Merezco vivir así? ¿Qué le falta a mi familia? Nada. Tienen todos los lujos. Sentía que no era un mal chico, que no merecía eso. Mi prima Romina me ayudó a escaparme, y alquilé un departamento. Estuve más de un año sin hablar con mi mamá, hasta que sufrió un problema de salud y la perdoné”.

¿Te llevás bien con tus hermanos?
Débora tiene una personalidad parecida a la que yo tenía: habla poco, es tímida. Ignacio es diferente porque no pasó lo que pasamos Débora y yo. Es un diablo, pero conmigo es un santo. A mí hermana le ofrecí pagarle los gastos de sus estudios, con la condición de que intente terminar. “No te pienses que me llueve plata”, le digo. No es por desmerecer ningún trabajo, pero no quiero que ella tenga que limpiar casas, como mi mamá. Porque ahora mi mamá sufre mucho de la espalda y tiene las manos lastimadas por tanta lavandina. Para ayudarla, tuve que construir una casa.

¡¿Qué?!
Con lo que gano entre la beca que nos da el ENARD y lo que recibo de algún sponsor, no me alcanzaba para pagar un alquiler y ayudarla a ella. Entonces decidí que, para dejar el alquiler, había que construir una casita. ¡Pero ni para comprar materiales tenía! Le pedí prestado a mi amigo Marcelo y me ayudó Sebastián, el marido de mi prima. Tampoco tenía para pagarle a un albañil, así que a él le pagaba lo que podía; y yo estuve todo el año pasado trabajando de peón. El trabajaba de 7 de la mañana a 6 de la tarde en otro lado, y cuando terminaba, me ayudaba a construir mi casa. Es un tipazo. Yo preparaba pastones, los materiales, le alcanzaba las cosas. Trabajábamos hasta las 11 de la noche, porque al otro día yo entrenaba y él se iba a laburar. Y los sábados y domingos, casi todo el día. Terminamos en enero de este año, pero todavía estoy devolviendo la plata que me prestaron. Es lindo porque extrañaba terminar de entrenar e irme caminando. Siempre hice eso cuando volvía de entrenar: miraba al cielo, soñaba, pensaba…

¿Te das cuenta de que, con todo lo que te pasó, que seas un gran atleta es diez veces más valorable?
Siento que hice lo que tenía que hacer. No me parece extraordinario, tal vez porque soy muy exigente conmigo. Cuando algo sale mal, ando triste, lo traslado a todos lados. Y eso no está bien. Si no me permitía un 9, podés imaginar que no me permito un error en un entrenamiento. Debe ser difícil lidiar conmigo, a veces. Cuando era chico soñaba que iba a jugar a la pelota para ayudar a mi familia; que iba a ser arqueólogo para ayudar a mi familia; o que iba a ser artista para ayudar a mi familia. Siempre pensé que cada posibilidad era una esperanza. Y terminó siendo la jabalina. Dije: “Esto es fácil, es como tirar piedras con los chicos”. Vos decís que es valorable, pero cuando te va mal, en Argentina te hacen pelota. A mí me pasó en Londres 2012. Fui a competir con 18 años: era el hombre más joven del país en un juego olímpico. Quedé 28° de 45: no era malo para mi edad, porque un lanzador alcanza su mejor nivel a los 26, 28 años. Pero llegué acá y recibí mil críticas: que era el peor, que “se acabó Braian”. Todo eso me afectó mucho, hasta que lo entendí: si no saben que un lanzador de 18 años nunca le va a ganar a uno de 26, su crítica no sirve. ¿Cómo le voy a ganar al tiempo? Al tiempo no se le gana. Ni siquiera en estos juegos voy a alcanzar mi mejor nivel: el pico será en 2020 y 2024, con 26 y 30 años.

Antes no comías porque no tenías qué. Ahora, porque tenés una dieta estricta...
Sí, ¡terrible! (risas) Me costó un montón la rutina de la comida. Cuando empecé a competir, me decían “comete un pollito a la plancha con ensalada”. ¡Y en mi casa no había eso! Era guiso de arroz, polenta… Hoy entiendo que eso no me aporta lo que yo necesito. El doctor Prada me dice si necesito más verduras, o hidratos, o proteínas. Desde hace dos años, cuando voy a un cumpleaños, llevo mi vianda con lo que tengo que comer. Me transformé en un conejillo de Indias: no como lo que quiero, no me acuesto a la hora que quiero y todo lo que hago gira en torno a una sola cosa: lanzar lejos.

¿Le hablaste alguna vez a una jabalina?
Siempre. La jabalina forma parte de mí. Le doy besos antes de lanzar, tengo jabalinas en la pared de mi casa. Yo le decía a mi novia: primero está la jabalina y después estás vos (risas). Si me sacás la jabalina de la mano, no soy yo.

Hacía frío en Marcos Paz, pero no nos queríamos ir. Braian contó mil cosas más, mientras se preocupaba por saber por qué camino íbamos a volver. Estaba con la bicicleta de su novia. Lamento que no haya lugar para detallar que, entre sus momentos importantes, eligió el retorno tras ser campeón juvenil en Singapur 2010, porque fue la primera vez que su mamá lo abrazó. O para explicar que una empresa extranjera (Nemeth) le “regala” jabalinas, pero que no las puede entrar al país sin pagar 1000 euros por cada una; que tiene que viajar al exterior a buscarlas. O para hablar sobre su tatuaje con el nombre de Jan Zelezny, el checo que tiene el récord mundial de jabalina. Pero preferí dejar espacio para que explique por qué le gusta tanto la palabra infinito. 

“El infinito es no ponerte límites –dice Braian, y sale vapor por su boca en medio de una pista construida gracias a su valentía–. Yo puedo soñar con lanzar 90 metros, pero no me tengo que limitar a eso. Tengo que apuntar al infinito. El infinito es hasta donde llegue, sean 88 o 95. El infinito es donde cada uno puede llegar. Recién cuando termine mi carrera voy a poder decir ‘el infinito era eso’. El infinito será todo lo que pude hacer, el infinito es haber dado lo máximo de mí”.


Recuadro - El entrenador no se cambia
Gustavo Osorio es el entrenador de Braian Toledo. Y lo fue siempre. “Lo conocí en la escuela –recuerda Braian, era profe y nos invitaba a practicar en la misma pista en la que me entreno ahora. Para mí, el atletismo era aburrido, pero cuando Gustavo nos mostró cómo lanzar jabalina, me gustó. La primera vez que tiré, la jabalina me pegó en la espalda. Me enojé, agarré la mochila y me fui. Gustavo me insistió en que tenía que volver, siempre le agradezco eso. Seguramente vio condiciones en mí. Si no fuera por él, no me hubiera enterado nunca de que podía lanzar lejos”. La relación vivió un gran cambio: “Dejé de tratarlo de usted recién ahora, lo respeto mucho. En este último año empezamos a decirnos en la cara las cosas que nos molestan, porque ya somos como una pareja. Ahora tenemos una relación mejor que antes”

83,32 los metros que lanzó Braian en el Mundial de Pekín 2015. Estableció el récord argentino. En ese torneo finalizó en el 10° puesto. La mejor marca sudamericana es del paraguayo Edgar Baumann: 84,70. Además, Toledo tiene el récord mundial juvenil (la jabalina pesa menos): lanzó 84,85 metros en 2010.

Publicado en El Gráfico N°4470 (junio de 2016)