viernes, 25 de mayo de 2012

US Open 2011: ¿Quién es el verdadero rey?

Por Martín Estévez

Federer ganó cinco veces el torneo. Nadal es el campeón reinante. Djokovic, el N°1 del mundo. En el US Open, último Grand Slam de la temporada, los tres defenderán sus coronas.

Se abren las puertas de Flushing Meadows y nos recibe el anfitrión, Roger Federer, dueño de casa desde que en 2004 pisó a Lleyton Hewitt en la final. Centrado y cortés, nos invita a pasar a la mesa. En la cabecera está Rafael Nadal, deleitándose con los mejores manjares; le corresponden por ser el último que alzó el trofeo. De pronto, la puerta se abre sin que nadie golpee y alguien entra con irreverencia, sin pedir permiso. Es un rey que lleva su corona puesta y una bandera serbia como capa. Es Novak Djokovic. Y reclama su lugar.

Esta historia funcionaría como spot publicitario, pero también es una síntesis de lo que pasará desde el 29 de agosto hasta el 11 de septiembre, cuando en New York se dispute la 131ª edición del Abierto de Estados Unidos.

La hegemonía del Federer todopoderoso ya terminó. No sólo dominó en la Gran Manzana (de 2004 a 2008), sino en todo el planeta. Luego de años como escolta, Nadal fue abanderado del tenis mundial durante 102 semanas; hasta que, el 4 de julio, Djokovic completó los formularios para convertirse en el número 1. Entonces, ¿quién es el gran candidato a quedarse con el título? Una respuesta posible: ninguno. Otra respuesta posible: los tres.

Djokovic (24 años) encandila con sus números en esta temporada: ganó 48 de sus primeros 49 partidos y fue campeón en Australia y Wimbledon. Derrotó cinco veces a Rafa y tres veces a Roger. A simple vista es el favorito, pero el US Open es difícil de domar. Su record de 26-6 (81% de efectividad) es aceptable pero, allí, Federer le ganó los tres partidos que jugaron y, en la final 2010, no pudo con el español.

El español es Nadal (25), y parece imposible que no sea el mejor del mundo pese a sus 51 triunfos en el año y a sus festejos en Monte Carlo, Barcelona y Roland Garros. En el Abierto de Estados Unidos tiene eficacia similar (80%); pero haber ganado su única final, la de 2010, lo eleva al nivel de Novak. Un dato curioso: en el US Open nunca enfrentó al gran Roger.

El gran Roger es Federer (30). Lejos de ser invencible (perdió nueve veces en 2011) y de ganar todo lo que juega (sólo fue campeón en Doha esta temporada), parece en decadencia. ¿Decadencia? Estamos hablando de un tipo con 90% de eficacia en el cemento neoyorquino, donde perdió apenas dos partidos en los últimos siete años. Y, principalmente, nos referimos al único que le ganó a Djokovic este año. Federer no dejaría de ser favorito en el US Open ni aunque jugara con una mano atada.

Hay vida después de Federer
Debajo de los tres primeros puestos del ranking se amontonan nombres que intentan sumarse al cielo tenístico. Andy Murray (24), señalado habitualmente como el cuarto en discordia, no ha evidenciado crecimiento en 2011. Aunque ganó un título en césped, pesan más sus derrotas ante Donald Young (143°) y Alex Bogomolov (118°) sobre cemento. Otra mala para el escocés: en el último US Open ni siquiera llegó a octavos de final.

El sueco Robin Soderling (27) obtuvo cuatro torneos este año, tres sobre cemento. Sin embargo, es evidente que está debajo de los gigantes: perdió cuando enfrentó a Djokovic, a Nadal o a Federer. ¿Cómo le fue históricamente en el US Open? Mal: nunca superó los cuartos de final.

David Ferrer (29) es especialista en arcilla, pero sobre canchas duras este año derrotó a Nadal en Australia y fue campeón en Auckland. De todos modos, sus dos últimas experiencias en el abierto estadounidense lo aplastan: en 2009 y en 2010 no superó los octavos de final. Poco para un Top Ten.

¡Sorpresa!
Hay cinco hombres escondidos debajo de los diez mejores que pueden vivir el torneo de su vida. De hecho, uno de ellos ya lo vivió. Es el tandilense Juan Martín Del Potro (22), que en el US Open 2009 venció a Nadal y Federer, y se consagró campeón. Una lesión no le permitió defender el título en 2010. Aunque este año perdió tres veces con Rafa y una con Djokovic, su efectividad en Flushing Meadows está a la altura de la de ellos: 80%.

¿Cómo nos animamos a mencionar al ruso Mikhail Youzhny (29), si este año ganó 15 partidos, perdió 14 y ni siquiera pisó una semifinal? Tal vez sea sólo una corazonada, pero mucho más probable es que su brillante US Open 2010 (llegó a semifinales) obligue a observarlo con respeto.

Más lejos en el ranking aparece la nueva generación: el japonés Kei Nishikori (21), el canadiense Milos Raonic (2o) y el búlgaro Grigor Dimitrov (20). Si alguno de ellos tres sorprende al mundo, no digan que no les avisamos.

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV Nº35 (SEPTIEMBRE DE 2011)

sábado, 19 de mayo de 2012

FIBA Américas 2011 - Un torneo, dos ganadores

Por Martín Estévez

El 30 de agosto comienza en Mar del Plata el FIBA Américas, campeonato que clasificará a dos selecciones para los Juegos Olímpicos de Londres. Argentina, Brasil y Puerto Rico son los grandes candidatos.

La buena noticia es que Estados Unidos no participa. La mala, que los lugares son sólo dos. Entre el 30 de agosto y el 11 de septiembre, diez selecciones americanas jugarán en Mar del Plata un torneo de altísimo nivel en busca de uno de los premios más hermosos del deporte: disputar los Juegos Olímpicos.

La máxima potencia del básquetbol clasificó para Londres 2012 al ganar el último Mundial. Y, sin Estados Unidos, se agigantan las posibilidades de Argentina, Brasil, Puerto Rico, Canadá, Venezuela y Panamá, los que teóricamente pelearán por los dos pasajes. Los otros cuatro seleccionados (República Dominicana, Uruguay, Cuba y Paraguay) aspiran, con todo el esfuerzo, a terminar entre el tercer y el quinto puesto, que darán acceso a un Preolímpico a jugarse en 2012. No es un camino recomendable: allí esperarán poderosos equipos europeos.

Las diez selecciones están divididas en dos grupos de cinco. Los cuatro primeros de cada zona acumularán sus puntos para la segunda ronda, compuesta por ocho equipos. Los cuatro mejores jugarán las semifinales, de las que surgirán los clasificados para los Juegos Olímpicos. Todos los partidos se disputarán en el Polideportivo Islas Malvinas, con capacidad para 8.500 espectadores.

Grupo A

Brasil. Estuvo en 13 Juegos Olímpicos y fue noveno en el Mundial 2010. Dirigido por el argentino Rubén Magnano (campeón olímpico en 2004), está obligado a llegar a semifinales. No importa la ausencia de tres superfiguras como Nené, Leandro Barbosa y Anderson Varejao; Tiago Splitter, pivot de San Antonio, tendrá que cargarse el equipo al hombro con la ayuda del base Marcelo Huertas.


Canadá. Lejos de sus años de gloria (sexto en el Mundial 82 y séptimo en 1994), recibió un cachetazo en el Mundial de Turquía 2010: perdió sus cinco partidos y finalizó 22°. Sin el brillante Steve Nash, la presión de revitalizar a sus compañeros la tendrá Andy Rautins, escolta que jugó apenas 5 partidos en New York Knicks durante la temporada 2010/11.

Venezuela. Sólo disputó los Juegos en 1992 (tras un brillante Preolímpico en Portland) y es muy difícil que consiga repetirlo, pese a que la clasificación para el Mundial 2006 fue otro logro importante. Depende demasiado del base NBA Greivis Vásquez. El cruce ante Canada será clave: el que pierda estará frito.

República Dominicana. A diferencia de Venezuela, repartirá responsabilidades entre Al Horford (Atlanta), Francisco García (Sacramento) y Charlie Villanueva (Detroit), provenientes de la NBA al igual que su entrenador, John Calipari. Las malas son muchas: su única competencia internacional fue el Mundial '78 y mentalmente el equipo no parece listo para dar el salto.

Cuba. Es el más débil del grupo. El básquet cubano, que disputó cuatro Mundiales y seis Juegos Olímpicos, atraviesa un mal momento y sólo aspira a ganar un partido para estirar la agonía hasta la segunda fase.

Grupo B

Argentina. El gran candidato. Tercera en Beijing 2008 y quinta en Turquía 2010, la Generación Dorada lleva diez años en conjunto. Manu Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni y Carlos Delfino, cuatro NBA, más dos que también pasaron por allí: Fabricio Oberto (se había retirado pero volverá para despedirse en la cancha) y Pepe Sánchez, quizá el mejor base sudamericano de la historia, quien asumirá con grandeza el lugar de suplente de Pablo Prigioni.

Puerto Rico. El gran rival de Brasil y Argentina. La tradición obliga: ha disputado nueve Juegos Olímpicos. Llenos de historia también están su director técnico, Flor Meléndez, y José Juan Barea, que promedió 9,5 puntos para Dallas en la 2010/11. Faltará el gigante Peter John Ramos (lesionado), pero el base Carlos Arroyo y el alero Renaldo Balkman le darán dinámica a un equipo fuerte en el pasado, fuerte en el presente y, seguramente, en el futuro.


Panamá. La mayor incógnita. Parece destinado a pelear por el cuarto puesto, pero nadie se anima a minimizarlo desde que en 2005 derrotó a Argentina. Si Danilo Pinnock se quita el estigma de su pobre efectividad en triples, puede ser figura. Su ausencia en el último Mundial refleja que está un escalón debajo de los grandes de la región.

Uruguay. Su objetivo es terminar entre los primeros cinco, y para lograrlo deberá derrotar a Panamá. Tiene un juego colectivo opaco pero prolijo, que sólo encuentra brillo en las manos de Esteban Batista (ex NBA, recientemente transferido a Turquía) y Mauricio Aguiar (alero de Marinos de Venezuela).

Paraguay. Todo indica que, junto a Cuba, ocuparán los dos últimos puestos. Tiene poca historia en el básquet continental y su figura es el escolta Enrique Javier Martínez, que juega en la liga argentina. Si avanza a la segunda ronda, será una fiesta nacional.


PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV Nº35 (SEPTIEMBRE DE 2011)

lunes, 30 de abril de 2012

Los hits (julio de 2011)

Los futbolistas que se destacaron en el mes - por Martín Estévez

Uruguay ocupa 5 de los 13 puestos destinados a la Copa América, y las Eliminatorias para el Mundial 2014 ya ganan terreno. También hubo previa de Champions, Mundial Sub 17 y Supercopa de Ucrania. Rooney la rompió en amistosos.

1) Luis Suárez (Uruguay)
Cuatro lindos goles, campeón y mejor jugador la Copa América. La gloria.

2) Diego Lugano (Uruguay)
Es difícil que un defensor se luzca en un partido; él lo hizo en casi todos.

3) Paolo Guerrero (Perú)
Incluso antes de su hat-trick final, había hecho una gran Copa América.

4) Diego Forlán (Uruguay)
Llegó al último partido sin goles, pero hizo dos en la final. Ícono uruguayo.

5) Justo Villar (Paraguay)
Fue el mejor del subcampeón y ni los tres goles en la final lo opacaron.

6) Renny Vega (Venezuela)
Valla invicta contra Brasil, cabezazo clave ante Paraguay. ¡Venezuela en semis!

7) Fernando Muslera (Uruguay)
Prolijísimo durante todo el torneo, bestial ante Argentina. ¿Cuánto vale?

8) Álvaro Pereira (Uruguay)
Todoterreno celeste, tuvo su torneo consagratorio. Un gol clave ante México.

9) Julio Gómez (México Sub 17)
El Tri fue campeón mundial juvenil y él la rompió con la cabeza vendada.

10) Le Cong Vinh (Vietnam)
Aunque sea contra Macao, meter 5 goles en Eliminatorias es muy meritorio.

Del 11 al 20: 11) Oswaldo Vizcarrondo (Venezuela), 12) Sergio Romero (Argentina), 13) Radamel Falcao García (Colombia), 14) Lesly St Fkeur (Bahamas), 15) Artem Milevsky (Dinamo Kiev), 16) Wayne Rooney (Manchester United), 17) Neymar (Brasil), 18) Eden Hazard (Lille), 19) Lionel Messi (Argentina), 20) Svetoslav Todorov (Litex Lovech).

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4413 (AGOSTO DE 2011)

domingo, 29 de abril de 2012

El medallero (julio de 2011)

Por Martín Estévez

Oro: Facundo Conte
Lo elegimos a él como representante de la Selección de voley, que completó la mejor actuación de Argentina en la historia de la Liga Mundial. Ganaron 9 de los 12 partidos de la primera fase, luego derrotaron a Italia y Bulgaria, y cayeron en semifinales. Gran cuarto puesto.

Plata: Cecilia Biagioli
Argentina tiene otra clasificada para los Juegos de Londres 2012: enorme 5º puesto en los 10 kilómetros en aguas abiertas del Mundial de Shanghai. La cordobesa hizo la prueba en 2h2m12s y participará en su cuarta cita olímpica, esta vez fuera de la pileta.

Bronce: Juan Mónaco
Tiempo atrás, lo criticamos por regalar un partido de la Copa Davis cuando la serie estaba definida. Esta vez, ante Kazajistán, no sólo le ganó 6-3, 6-0 y 6-4 a Golubev en el partido más importante, sino que también estuvo concentrado ante Kukushkin: 6-4 y 6-1.

Plomo: Sergio Batista
Es fácil pegarle ahora, pero si revisan los medalleros anteriores, lo verán por aquí. El problema no fueron los penales ante Uruguay, fueron las derrotas ante Japón, Nigeria y Polonia, y los empates en casa contra Bolivia y Colombia. ¿Y la Selección local para qué sirvió?

Lata: Carlos Tevez
En este caso, tampoco tiene que ver con que haya errado un penal clave: le pasa a cualquiera. Pero la realidad es que no justificó toda la expectativa que generó su convocatoria. En los tres partidos que jugó en la Copa América, anduvo mal y no metió goles. Aplazo.

Cartón: AFA
La reestructuración del fútbol argentino tiene aristas discutibles. Puede ser un error o no, pero habrá opiniones diversas. Lo que no tiene gollete es la absoluta desprolijidad con la que se tomaron las decisiones. A las apuradas, sin que los detalles estuvieran claros y con fines que no son deportivos. Basta.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4413 (AGOSTO DE 2011)

sábado, 28 de abril de 2012

Tenis: La generación del '90

Por Martín Estévez

Ellos comparten dos distinciones. La primera es que nacieron en la década de 1990. La segunda es que, cuando empuñan una raqueta, poseen un talento descomunal. Presentamos una camada de jóvenes, todavía poco conocidos, que invadirá el ranking mundial en los próximos años.

Esta nota tiene trece fotos y veinticuatro nombres. Probablemente no reconozcas ninguna cara, quizá te suenen tres o cuatro apellidos. Pero es solamente por ahora. Un deporte llamado tenis logrará que muchos de ellos, nacidos en la década de 1990, sean megaestrellas en apenas años. O meses. O semanas.

Los jóvenes de otras épocas han crecido. Federer, Ferrer (29 años) y Roddick (28) ya sufrieron la invasión de Nadal (25), Djokovic, Murray y Monfils (24). Ahora, todos ellos ven nacer a una nueva generación, un batallón de hombres-raqueta dispuestos a sacar, devolver, correr, volear. Dispuestos a socavar los cimientos del ranking hasta derruir el Top Ten, hasta quedarse con su dinero, sus torneos, su gloria. Es un poco exagerado, pero es más divertido imaginarlo así. Bienvenidos al futuro del tenis.

Categoría '90
“Soy perezoso e inteligente, rasgos que me dijeron que son propios de un montenegrino”. Aunque la pereza no tenga buena prensa, a Milos Raonic le da resultado. Nacido el 27 de diciembre en Pogdorica, actual Montenegro, los conflictos balcánicos lo mudaron a Canadá a los 3 años y se nacionalizó. Usó su 1,96m para dedicarse al tenis y recibió una beca de la Universidad de Virginia. Sin embargo, evitó los torneos universitarios y comenzó desde muy joven su carrera profesional. Fenomenal sacador, en 2009 ganó dos Futures (torneos de menor jerarquía que otorgan puntos para el ranking), pero en abril de 2010 estaba fuera de los 400 mejores. Poco después decidió que lo entrenara el español Galo Blanco (40° del mundo en 1998). Se mudó a Barcelona y le cambió la cabeza. Este año llegó a octavos de final del Abierto de Australia después de atravesar la clasificación y derrotar a Llodra (24°) y Youzhny (10°). Veinte días después fue campeón en San Jose al ganarle a Verdasco (9°); una semana más tarde, finalista en Memphis. Habitual jugador de Copa Davis (record de 5-2), ya es el canadiense que alcanzó un mejor ranking (28°) y sus fans hasta le hicieron una canción, que se puede ver en Youtube, en la que lo proclaman Mesías del tenis. Vuelve seguido a Montenegro: allí viven sus hermanos y su tío, vicepresidente del país. “Su progresión está siendo mucho más rápida de lo que planeamos”, se sorprende Blanco. “El cielo es su techo”, asegura Martina Navratilova. Su déficit es que casi no jugó sobre polvo de ladrillo.

A Richard Berankis lo vimos de cerca en enero, cuando llegó a tercera ronda en Australia al derrotar a un lesionado Nalbandian. Nació el 21 de junio en Lituania, en una familia de clase trabajadora sostenida por su papá, que era taxista. Le enseñó a jugar su hermana Lina y, luego, Remigijius Balzekas lo entrenó pese a la imposibilidad de pagar clases. “De chico quería ayudar a otras personas, especialmente a los mayores. En mi escuela de tenis trabajaba todo el tiempo, hacía cosas que no le pedíamos. Tiene un corazón enorme”, lo engrandece. Berankis viajó a Estados Unidos para sumarse a la principal academia de tenis, la de Nick Bollettieri. En 2007 ganó dos importantes torneos juveniles, el Orange Bowl y el US Open, y entrenó una semana con Federer. Sin embargo, le costó jugar ante profesionales. Hasta 2010 sumó resultados erráticos, pero en San Jose, su primer ATP, avanzó desde la clasificación hasta cuartos de final. Esa temporada resultó brillante: ganó dos Challengers (torneos inmediatamente inferiores a los ATP), llegó a segunda ronda en Wimbledon y el US Open, y consiguió sus tres primeros triunfos ante jugadores Top 100. Gracias a una devolución magnífica, alcanzó el puesto 73° este año. “Muchos en Lituania quieren ser como Richard –apunta Balzekas-. Es el joven más popular del país”.

Menos famoso es Jerzy Janowicz, un gigante de 2,03m nacido en Polonia. Su carrera avanza progresivamente. Finalista del US Open 2007 y de Roland Garros 2008 en juveniles, le ganó a Mahut (45°) en su cuarto partido profesional. En 2011, sin embargo, sigue acumulando experiencia en Futures. En Challengers, sus primeros intentos fueron exitosos: ganó uno y fue finalista en otro. El 25 de julio se ubicó 142°.

De Europa del este también proviene Uladzimir Ignatik, criado en la República de Belarús. Rapidísimo en la cancha, también fue rápido John Roddick, hermano de Andy, para invitarlo a su academia. Ignatik no sabía adonde lo llevarían. “Cuando llegué y vi el nombre de Roddick no lo podía creer”, cuenta. Es uno de los más bajos del circuito (mide 1,65). Ha ganado seis Futures y dos Challengers, llegando al puesto 153. Este año derrotó a un ex Nº1, Thomas Muster (sí, todavía juega).

Los únicos dos zurdos de la nueva camada son argentinos. Uno es Facundo Bagnis. Santafesino y admirador de Patrick Rafter, es una consecuencia positiva que dejó el boom del paddle en la triste década del '90: aprendió en esas canchas. Sus cuatro primeros torneos fueron Futures jugados en la Argentina. “Que haya torneos acá nos ayuda mucho, nos hace más fuertes”, explica en charla con El Gráfico. “Si hubiera más Challengers y torneos ATP en Buenos Aires, Argentina sería lo mejor del tenis mundial”. Desde 2008 acumula cinco Futures. Este año debutó en torneos ATP (superó la clasificación en Santiago) y ganó el Challenger de Barranquilla. “Fue una semana brillante, me ayudó mucho en lo anímico. Era el envión que necesitaba en mi carrera”. Consultado sobre cuándo un tenista alcanza su mejor rendimiento, analiza: “La mejor combinación de lo mental, lo físico y lo tenístico se alcanza entre los 23 y los 26 años”. Él está en ese camino: en junio alcanzó el puesto 166 del ranking.

El otro zurdo prometedor es Federico Delbonis. Marta, trabajadora social, lo dio a luz el 5 de octubre en Azul. Actualmente entrena un poco ahí y un poco en Barcelona. Sus comienzos en el profesionalismo fueron difíciles: ganó sólo 8 de sus primeros 22 partidos. Empezó a imponer su altura (1,90) en enero de 2009, cuando fue campeón en Guatemala. Siete meses después, encadenó ocho triunfos consecutivos para ganar un Challenger en Italia. En 2010 volvió a festejar en la península, derrotando a Florian Mayer (47°) en la final. Además fue convocado para participar de la Copa Davis y alcanzó el 117° puesto. Este año llegó a semifinales del ATP de Stuttgart. Sus objetivos: “Ganar un Grand Slam y ser Top 5”.

Un poquito más relegadas, crecen las figuras de Evgeny Donskoy (Rusia), Cedrik Marcel-Stebe (Alemania) y David Goffin (Bélgica).

Categoría '91
El tenis búlgaro se abraza a Grigor Dimitrov. Nacido el 16 de mayo, tiene todo para ser un crack, especialmente un revés a una mano que se parece sospechosamente al de Federer. Su padre, entrenador, lo apuntaló desde chico. A los 15 años debutó en un Future ante un rumano de 25 y le ganó un set. Campeón juvenil en Wimbledon y el US Open, llegó a Rotterdam 2009 siendo 478° del ranking: eliminó a Berdych (23°) y le robó un set a Nadal. En 2010 ganó tres Challengers consecutivos pero, mientras trepaba hasta su actual puesto 57, empujó a un árbitro durante un duelo contra Berankis: pagó 2.000 dólares de multa. Especialista en césped, vive en Francia y es una amenaza inmediata para los mejores.

Andy Kuznetsov no es el ex CQC que conduce Perros de la Calle, sino un tenista ruso que vive en Balashikha. Andrey también aprendió tenis gracias a su papá. Ganó el Wimbledon junior en 2009 e irrumpió entre los mayores en 2010, al llegar a octavos de final en Eastbourne, su primer ATP, y ubicarse 163°. Este año alcanzó cuartos en Casablanca tras eliminar a Baghdatis (26°), pero una lesión lo mantiene fuera de las canchas desde junio. Su déficit: el traslado. A veces sus movimientos son toscos.

Otros tenistas de la camada '91 con mucho talento son Pablo Carreño Busta (España), Yong-Kyu Lim (Corea del Sur), Christian Lindell (Suecia) y Tsung-Hua Yang (Taiwán).

Categoría '92
No puede ser que Bernard Tomic tenga 18 años. No por su altura (1,93), sino por sus resultados. Nacido en Alemania el 21 de octubre, y nacionalizado australiano, ganó el Orange Bowl sub 12, sub 14 y sub 16. En el medio, cuando tenía 15 años, lo invitaron a la clasificación de Australia para foguearlo. ¿Foguearlo? Derrotó a Jimmy Wang (147°) ante un público asombrado. Un año después, la invitación fue para el cuadro principal: le ganó a Potito Starace (73°). En enero de 2010 se anotó en la qualy del Challenger de Burnie y terminó ganando el torneo. Su temporada 2011 obliga a esta enumeración: en Australia venció a Chardy (44°) y Feliciano López (31°), superó la clasificación de Wimbledon y allí venció a Davydenko (27°), Andreev (79°), Soderling (5°), Malisse (42°) y hasta le sacó un set a Djokovic en cuartos de final, llegando al puesto 68. “Posee la habilidad de no entrar en pánico en los puntos decisivos”, destaca el ex N°1 del mundo, John Newcombe.

El tenis estadounidense, en crisis, observa con alegría la evolución de Ryan Harrison. Su papá Pat, que jugó algunos Futures, lo ayuda desde la infancia. Y Andy Roddick, desde los 15 años, cuando lo vio y quedó deslumbrado. Harrison debutó justo a los 15: les ganó a jugadores de 23 y 24 antes de perder con nuestro ahora conocido Berankis. En 2008, cuando ocupaba el puesto 1277 del ranking, lo invitaron a la clasificación de Houston: avanzó hasta octavos de final y subió más de 500 puestos en una semana. Es el primer jugador, desde Nadal, en ganar un partido antes de cumplir 16. Este año llegó a octavos en Indian Wells (perdió ante Federer) y a semifinales en Atlanta, trepando al 94° puesto. Especialista en césped, alcanzó segunda ronda en Wimbledon. Su hermano Christian (29/5/94) debutó este año en Futures.

Bien a principios de 1992, España sumaba otro gran deportista: en Madrid, nacía Javier Martí. Sus comienzos como profesional tuvieron resultados deportivamente catastróficos, pero en mayo de 2010 ganó un Future en Bulgaria. En julio, otro. En octubre, otro. En enero de 2011, otro. “Aprendió a perder luchando”, comenta su entrenador, Oscar Burrieza. Este año se anotó para jugar la clasificación de Roland Garros, pero el ranking no le alcanzaba ni para eso. Cinco minutos antes del cierre de la lista, el eslovaco Martin Klizan anunció que no viajaría por lesión. Martí ingresó en su lugar, ganó tres partidos y llegó al cuadro principal. “Mi punto fuerte son los golpes de fondo, pero tengo que mejorar el servicio”, dice Martí, que fue 217° del mundo en julio.

Otros buenos proyectos cosecha '92: Filip Krajinovic (Serbia) y los argentinos Facundo Argüello, Diego Schwartzman y Agustín Velotti.

Categoría '93
El brasileño Tiago Fernandes tiene 18 años y ya estamos escribiendo sobre él. ¿Por qué? Porque debutó a los 14, porque ganó Australia 2010 en juniors, porque llegó a la final del Challenger de Recife pero no se presentó porque su cuerpo adolescente no soportó la seguidilla de partidos. Recién aparece en el puesto 373, pero algunos postulan que en el futuro no tendrá nada que envidiarle a Guga Kuerten.

¿Y qué podemos decir del español Roberto Carballés Baena, si apenas jugó un puñado de partidos y está 441°? Que debutó en agosto de 2010 y ganó su segundo Future. Que sumó 14 triunfos seguidos entre los mayores mientras jugaba algunos torneos juveniles. “Sí, me va bien, pero lo más importante era terminar el colegio para tener acceso a la Universidad –asegura-. Si sufro alguna lesión grave, podré estudiar una carrera”. Talentoso y precavido.

Para hacer futurología están los astrólogos. Es imposible saber cuál de ellos desplegará su potencial. Claro que se puede opinar, como lo hace Facundo Bagnis: “Jugué contra Dimitrov y es el que tiene más cualidades de acá al futuro. Y Fede Delbonis es un jugador peligrosísimo que puede ganarle a cualquiera”. Mire estas trece fotos, lea estos veinticuatro nombres. Probablemente no reconozca a ninguno. Pero es por ahora. Solamente por ahora.


No puede faltar
Si hubiera nacido tres días después, sería uno de los grandes protagonistas de esta nota. Pero no: Kei Nishikori nació en Shimane, Japón, el 29 de diciembre de 1989. No es parte de la generación del '90. Sin embargo, no podíamos dejar afuera a uno de los potenciales Top Ten de los próximos años. Ya lo dijo nuestro Diego Hartfield después de perder contra él en 2008: “Algún día les voy a contar a mis hijos que jugué contra Nishikori”. El último gran tenista nacido en la década del '80 se destacó en los torneos infantiles de su país, incentivado por un manga (historieta japonesa) llamado The Prince of Tennis. A los 14 años, financiado por la empresa Sony, se mudó a Florida para sumarse a la Academia de Nick Bollettieri. Aunque cuando llegó no hablaba una sola palabra de inglés, eso no afectó su evolución: a los 16 años ganó un Future en México y a los 17 llegó a cuartos de final en el ATP de Indianapolis. En 2008 demolió 6-0 y 6-3 a Gaudio, eliminó a Juan Mónaco y a David Ferrer (4°) en el US Open, ganó Delray Beach al derrotar a James Blake (12°) en la final y le robó un set a Nadal. Todo, a los 18 años. Luego de una temporada sin actividad por una sucesión de lesiones, se dedicó a los Challengers en 2010: ganó cuatro. Este año llegó a tercera ronda en Australia, a la final en Houston y alcanzó su mejor ranking: 44°. “Air Kei”, segundo japonés en ganar un torneo ATP, jugó con un brazalete negro en Indian Wells en memoria de las víctimas del terremoto que sufrió su país.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4413 (AGOSTO DE 2011)

jueves, 5 de abril de 2012

Se busca sucesor

Por Martín Estévez

Desde que Tiger Woods abandonó el primer lugar del ranking, ningún golfista pudo afirmarse en la cima. Quien afronta el desafío ahora es el inglés Luke Donald. ¿Lo logrará?

Finalmente, el reinado de Tiger Woods no fue infinito. Parecía que podría superar todos los obstáculos, pero los problemas personales, la presión y el descenso en su nivel chocaron contra el ranking mundial. Desde que abandonó la cima, en noviembre de 2010, nadie se afirmó allí. Como si el fantasma del gran Tiger los abrumara, el alemán Martin Kaymer y el inglés Lee Westwood sólo fueron líderes fugaces. En mayo de 2011, Luke Donald pisó por primera vez el casillero número 1. ¿Podrá sostenerse en el tiempo?

Nacido el 7 de diciembre de 1977 en Hemel Hempstead, Inglaterra, Donald inició su trayectoria sin resultados estridentes. Los primeros números interesantes de su curriculum (51° en el Memorial Tournament 2000, 18° en el Bell Canadian Open 2001) tampoco hacían sospechar que rápidamente ganaría un título: en 2002 se impuso en el Southern Farm Bureau Classic. Sin embargo, su evolución no se aceleró y pasó desapercibido hasta 2004, cuando obtuvo el Omega European Masters, en Suiza, y el Masters Escandinavo, en Suecia.

La cuenta pendiente de Donald es evidente: ganar un Major. Jamás un número 1 será legitimado si no se adjudica un Grand Slam. En ese apartado, el inglés ha dado pasos hacia atrás. Había sido 3° en el Masters 2005 y en el PGA Championship 2006, pero luego ha estado lejos de la gloria. Apenas un 4° puesto este año, también en Augusta, estuvo a la altura de su trayectoria. ¿Qué lo impulsó al primer lugar del ranking, entonces? Constancia y corta distancia.

Comencemos por la constancia, la prolijidad matemática en sus resultados. Poco a poco, solidificó una idea: si juega Donald, estará entre los primeros. Aunque tras ganar el Honda Classic 2006 en Palm Beach se estancó en el ranking (su lesión de muñeca en 2008 tampoco ayudó), el quiebre positivo sucedió en mayo de 2010, cuando obtuvo el Masters de Madrid y saltó al 9° puesto. Desde entonces es habitué del Top 10 en cada campeonato. De hecho, se ubicó ahí en nueve torneos consecutivos.

El otro factor determinante es la corta distancia. Donald es, aunque parezca osado afirmarlo, un golfista mediocre en las salidas. Al inicio de cada hoyo se parece más al 150° del mundo que al 1°, pero es un verdadero genio en las cercanías del banderín. Si la pelota está a menos de 80 metros del hoyo, demuestra una precisión cercana al ideal.

Esa virtud fue decisiva para obtener en mayo el BMW PGA Championship y llegar a la cima del ranking. “El año pasado había sido bastante consistente y gané una vez en Europa. Tuve diez Top 3 en todo el mundo. Estaba llamando a las puertas, pero no estaba ganando”, remarcó tras la conquista en Wentworth, Inglaterra. La definición simbolizó mucho: superó en la final a Lee Westwood, hasta entonces N°1. En la lucha por mantenerse arriba de todos, no aparecen rivales gigantes, aunque un irlandés comienza a crecer: la principal amenaza es Rory McIlroy, campeón del US Open a los 22 años. La lucha recién comienza.

“Es un poco surrealista catalogarme como número 1 del mundo –reflexiona Donald, graduado en Teoría y Práctica del Arte-. Difícil de creer. Sin embargo, es todo un logro, algo que le explicaré a mis nietos cuando sea mayor. Siempre recordaré que un día fui el mejor golfista del mundo”.

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV Nº34 (AGOSTO DE 2011)

sábado, 31 de marzo de 2012

El largo camino a Londres 2012

Por Martín Estévez

Para los deportes de equipo, lograr la clasificación a los Juegos Olímpicos de 2012 es incluso más difícil que disputar un Mundial. ¿De qué manera se definen los países participantes?

Todos los deportes, con la única excepción del fútbol, consideran que los Juegos Olímpicos están al nivel de los Mundiales. La medalla de oro vale tanto o más que un campeonato del mundo, por eso los torneos clasificatorios se viven con intensidad. En los deportes colectivos, protagonizar los Juegos Olímpicos es incluso más difícil que llegar a un Mundial, porque los participantes son menos. ¿Cómo se consigue la clasificación para Londres 2012? Analicémoslo caso por caso.

Fútbol
La FIFA no permite que nada le quite brillo a la Copa del Mundo, por eso a los Juegos Olímpicos concurren equipos juveniles (menores de 23 años) que pueden sumar a tres mayores. De los 16 conjuntos, están definidos seis: Inglaterra (país organizador), España, Suiza y Belarús (clasificaron en el campeonato europeo sub 21), Brasil y Uruguay (Sudamericano Sub 20). Los países restantes serán tres de África (se define durante septiembre en Mozambique), tres de Asia (marzo de 2012), dos de CONCACAF (también en 2012, en Estados Unidos) y uno de Oceanía (en diciembre). A nivel femenino concurrirán 12 equipos.

Básquet
Participarán 12 selecciones en hombres y en mujeres. Del lado masculino, sólo está definida la presencia de Estados Unidos, campeón mundial. Luego se clasificarán dos de Europa (el Eurobasket se disputa en Lituania entre el 31/8 y el 18/9), dos de América (Torneo de las Américas, en Argentina, entre el 20/8 y el 11/9), uno de África (17 al 28/8 en Madagascar), uno de Oceanía (7 al 11/9 en Australia) y uno de Asia (15 al 25/9 en China). Los cuatro restantes surgirán del Preolímpico que se jugará del 2 al 8 de julio de 2012. Entre las mujeres, Estados Unidos también es el único clasificado y las eliminatorias finalizarán el 1° de julio de 2012.

Voley
La carrera rumbo a Londres 2012 aún no ha comenzado. Sin embargo, Gran Bretaña tiene su lugar asegurado por ser sede. Entre los hombres, los restantes once equipos provendrán de distintos torneos: tres de la Copa del Mundo (será en noviembre), uno de cada campeonato continental (Europa, América, Asia, África y Oceanía) y tres de los torneos preolímpicos que se disputarán durante junio de 2012 en Italia, Alemania y Japón. El mismo criterio se utilizará en el voley femenino.

Hockey sobre césped
Aunque participarán 12 selecciones tanto masculinas como femeninas, hay diferencias en el sistema clasificatorio. Entre los hombres jugarán Gran Bretaña (sede), Pakistán (campeón de Asia), tres equipos de Europa, dos de Oceanía, uno de América y uno de África. Completarán la lista los ganadores de los tres preolímpicos que se efectuarán en India (febrero de 2012), Bélgica (marzo) y Japón (abril y mayo). Las mujeres tienen calendarios casi iguales, pero la gran diferencia es que por Asia ya hay dos clasificados (China y Corea) y que Europa sólo tendrá dos plazas además de la que ocupa el local.

Handball
Jugarán el país sede (Gran Bretaña), el campeón del mundo (Francia), el campeón europeo (se definirá en Serbia en enero de 2012), el de Asia (comienza el 23/10 en Corea del Sur), el de África (enero de 2012, en Marruecos) y el campeón panamericano (octubre, en México). Luego, en abril del próximo año, habrá tres torneos clasificatorios que otorgarán dos lugares cada uno. Se realizarán en Dinamarca, España y Suecia. En el handball femenino están clasificados Gran Bretaña y Noruega. La etapa eliminatoria culminará en mayo de 2012.

PUBLICADO EN ACCESS DIRECTV Nº34 (AGOSTO DE 2011)

sábado, 17 de marzo de 2012

Vélez campeón - Después del dolor

Por Martín Estévez

Venía de perder el Apertura y tuvo un comienzo irregular. En el medio, se quedó afuera de la Libertadores. Pero al final, el Vélez de Gareca se sobrepuso a todo y festejó su merecido título.

Había terminado la fecha número 3 y ahí estaban los candidatos: el Estudiantes de la Brujita Verón, último campeón; el River de Jota Jota, que arrancó con dos triunfos y un empate; Racing, con el sorprendente Teófilo Gutiérrez; el Boca de Falcioni, que había sumado a Erviti; el San Lorenzo de Ramón, siempre una amenaza; y hasta Olimpo, que había picado en punta. Todos ellos, juntitos ahí arriba, llevándose los flashes y los vaticinios de gloria. Al fondo, compartiendo el anteúltimo puesto, sólo superando a Quilmes, estaba Vélez.

El subcampeonato en el Apertura 2010, luego de pelear hasta el final con Estudiantes, parecía el justificativo perfecto para el mal comienzo. El Fortín se había quedado con las manos vacías luego de una muy buena campaña y el golpe anímico había derrumbado al plantel. Sonaba en todas partes: el periodismo, los hinchas rivales y hasta los propios velezanos alimentaban el vértigo irreparable del fútbol argentino. No es que en tres fechas cambia todo: en tres fechas cambia todo una, dos, tres veces. Vélez, en tres fechas, había perdido el rumbo.

Los 36 primeros minutos del torneo, en realidad, ya les habían permitido a los más apurados una primera confirmación: este equipo no era el mismo que había terminado el torneo pasado ganándoles 2-1 a Tigre, 4-0 a Godoy Cruz, 2-0 a Huracán y 2-0 a Racing. ¿Qué había pasado en esos 36 minutos? Parra y Battión habían gritado en la cara de Barovero; Independiente le estaba ganando 2-0 a Vélez. Enseguida, y otra vez, cambió todo. Maxi Moralez se puso el equipo al hombro y descontó; y el Burrito Martínez entró un ratito, después de su paso por la Selección argentina, para dejar el resultado 2-2.

En la fecha 2, otra vez, Vélez ya no era el mismo. Grazzini armó un desparramo con dos golazos y All Boys le ganó 2-1. Sin Silva, pero con David Ramírez, Moralez y Martínez, sufría una derrota desacostumbrada, atípica en los últimos torneos. La recuperación llegaba en cancha de Argentinos: ventaja por gol del Mago Ramírez, un hombre más durante casi todo el segundo tiempo y manejo de pelota. Pero entró Niell, puso el 1-1 final y ahí estaba Vélez: al fondo, compartiendo el anteúltimo puesto, solo superando a Quilmes. Y qué partiditos se venían: Boca, River, San Lorenzo...


Grande contra los grandes
Fernando Ortiz no será recordado por los hinchas dentro de veinte años, pero su gol contra Boca fue vital. Tiro de esquina ejecutado por Ramírez, centro pasado, y cabezazo del central que, al lado de Seba Domínguez, aumentó la seguridad defensiva de Vélez a medida que avanzó el Clausura. Ése 1-0 (sí: el último partido de Palermo contra el Fortín fue sin goles) alivió la situación en el Clausura y permitió seguir mirando con ganas a los dos torneos (la Libertadores estaba en sus etapas iniciales). “La gente estaba golpeada”, reconoció Gareca tras el partido.

La quinta fecha fue un placer. River, invicto y en su casa, sufrió a Santiago Silva. El uruguayo, primero, aprovechó el error más grosero del campeonato (el arquero Chichizola quiso rechazar la pelota y le rebotó en la otra pierna) y tocó con el arco vacío. Después empató Pavone, pero este Vélez es mucho Vélez para este River: Ricky Álvarez elaboró una gran jugada personal, Chichizola intentó subsanar ese primer error y le manoteó la pelota, pero ahí estaba Silva para meter el botín a seis minutos del final: triunfazo 2-1 en el Monumental y la tabla, tan cruel dos fechas antes, ya mostraba a Vélez a dos unidades de los tres punteros: San Lorenzo, Olimpo y Banfield.

La triste suspensión del partido ante San Lorenzo no detuvo a un equipo en ascenso, parecido al del semestre anterior, firme, serio. En la fecha 7, hubo show: Silva la metió de penal y festejó subiéndose al carrito de los lesionados; Ricky Álvarez se llevó por delante la pelota en el segundo; y Juan Manuel Martínez la clavó pegadita al travesaño. Un 3-0 demoledor que obligó al resto a mirar con cuidado la escalada del Fortín. Habían quedado atrás los endebles comienzos. No solo en el Clausura, sino también en la Copa, donde las derrotas ante Universidad Católica (3-4 en Liniers, después de estar 3-1 arriba) y Unión Española habían generado preocupación.

Un verdadero equipo
Olimpo, en uno de los mejores torneos de su historia, tampoco pudo. Cuando el Vélez de Gareca toma envión, el paisaje se torna feo para los rivales. Ricardo Álvarez arrancó despierto en Bahía Blanca, recuperó una pelota con esfuerzo físico y al minuto de juego puso el 1-0. A Papa le cobraron un penal dudoso (Rolle marcó el 1-1) pero su revancha llegó en el segundo tiempo: también la robó cuando Olimpo salía, siguió la jugada hasta el final y aprovechó un rebote de Tombolini para empujar el 2-1. Fecha 8, y Vélez a uno de la punta.

Luego de un difícil empate en Chile (0-0 ante Universidad Católica), en el torneo local todo resultaba más sencillo: contra Newell’s, a los 8 minutos, Silva ya había gritado su cuarto gol en el torneo con un derechazo bajo desde fuera del área. El triunfo jamás corrió peligro, y mucho menos después de un desborde del Burrito Martínez que Augusto Fernández convirtió en el 2-0.

Las horas de viaje comenzaban a acumularse; la temporada atravesaba su momento más intenso. Había que jugar tres partidos seguidos fuera de casa: el 14, 17 y 20 de abril. La clasificación para los octavos de final se definía en Chile, y el 3-0 a Unión Española (un gol de Moralez y dos de Silva) convirtió a Vélez en gran candidato a llevarse la Libertadores. Tres días después, en Santa Fe, hubo que demostrar personalidad. Colón ganaba 1-0 y el partido se extinguía, pero en el minuto 48 del segundo tiempo, el enésimo centro al área de Pozo terminó con Zapata empatando el partido. El abrazo efusivo entre Gareca y el Turu Flores en el banco de suplentes lo evidenciaba: Vélez había dado un paso adelante con el 1-1 final.

El cierre de la minigira fue en La Bombonera, para completar el partido suspendido ante San Lorenzo. A diez minutos del final, Silva volvió a abrir el marcador con un derechazo cruzado y después Álvarez asistió para otro toque goleador de Augusto Fernández: 2-0 al Ciclón de Ramón en una Bombonera vacía de hinchas pero llena de intensidad. Se había cumplido más de la mitad del torneo y, por primera vez, Vélez asumía el liderazgo. Solo, con dos puntos de ventaja, imperturbable.

Carusazo y después
Resulta complicado explicar el partido ante Quilmes, incluso a la distancia. Aunque, desde la llegada de Ricardo Caruso Lombardi, el Cervecero levantó un poco su nivel y mucho su estado anímico, no debería haber estado a la altura de Vélez. Pero lo estuvo. Y eso que Canteros había abierto el marcador con un cabezazo parecido al de Messi contra Manchester en la final de la Champions League 2009. ¿Qué pasó, entonces? Pasó un zurdazo furioso de Caneo en medio de una montonera en el área y dos contraataques bien resueltos por el hasta entonces desconocido Pablo Vázquez; todo en 17 minutos; todo para que Quilmes diera la sorpresa del torneo; todo para que cualquier equipo se llene de dudas. Pero el Vélez de Gareca no es cualquier equipo.

El partido de ida de los octavos de final de la copa terminó con un triunfo 3-0 ante Liga de Quito. Cuatro días después, por la fecha 12 del Clausura, fue victoria 4-0 ante Estudiantes. Fue en La Plata. Fue contra el último campeón. Fue el punto más alto de Vélez en los últimos años. Gran pase de Moralez, pecho y gol de Augusto: 1-0. Tremendo golazo de Maxi desde perspectiva imposible, al ángulo izquierdo de Orión: 2-0. Lindo enganche del Burrito que termina en penal convertido por Moralito: 3-0. Toque sutil de Ramírez en el área: 4-0. Vélez era el mejor equipo del país; Quilmes había quedado atrás.

El avance a cuartos de final en la copa fue un trámite: 2-0 a Liga de Quito en Ecuador. Banfield, por la fecha 13 del Clausura, costó bastante más pero, a ocho minutos del final, a Cubero le bajaron un centro y Poroto la tocó suave de derecha para quebrar el 0-0. Y, buena costumbre del Vélez de Gareca, en los últimos minutos amplió el resultado. El que gritó el 2-0 fue Ramírez.

Cuatro puntos de ventaja a seis fechas del final. Así de rápido Vélez se despegó del resto. Mientras tanto, claro, dejaba todo en la copa. Aunque duela, ese era el principal objetivo del semestre. El 12 de mayo abrió la serie de cuartos de final con otra goleada: 3-0 a Libertad de Paraguay. Contra Lanús, que estaba a siete de distancia, Gareca no puso a varios titulares y a Vélez le costó la tercera derrota en el torneo: 2-3 pese a los goles del Mago Ramírez y con el primer error serio de Barovero en el torneo. Godoy Cruz se ponía a un punto, pero ¿cómo quejarse si, en la Libertadores, Vélez ganaba 4-2 en el estadio Defensores del Chaco y avanzaba a semifinales?

La recta final
Muchos hinchas de Vélez querrían ignorar la mitad de la historia, porque llegaban al tramo final de la temporada con un objetivo futbolísticamente majestuoso: ganar el Clausura y la Copa Libertadores con diferencia de días, demostrar que el Fortín era el mejor de la Argentina y de América. Querían la gloria absoluta.

El triunfo ante Gimnasia (2-0, fecha 15) fue un avance importante. Silva, otra vez Silva, siempre Silva, abrió el resultado picándola por encima de Monetti. Golazo. Moralez, otra vez Moralez, siempre Moralez, lo cerró con un penal. La línea defensiva (Cubero, Domínguez, Ortiz, Papa) no solo se repetía partido a partido, sino que se solidificaba.

El 0-1 contra Peñarol en Uruguay no parecía mal resultado en el comienzo de las semifinales coperas, y ni siquiera la derrota 1-2 ante Tigre, a tres fechas del final del Clausura, preocupó realmente a los jugadores, al cuerpo técnico, al plantel. Pero llegó la puñalada: eliminación de la Libertadores pese a ganar 2-1 en la revancha, por el maldito gol de visitante, penal errado por Silva incluido. Todavía duele.

¿Dudas? Nada de nada. Los pasos finales rumbo a la consagración en el Clausura fueron dados con determinación, sin traumas. Primero, en el mano a mano ante otro candidato al título, Vélez superó claramente a Godoy Cruz: 2-0, con un golazo de Martínez tras dejar a dos rivales en el piso y otro (sobre la hora, qué raro) de Ramírez. Y finalmente, ante un candidato al descenso, tampoco hubo pánico: otro gol de Silva, otro 2-0, otro título. El camino exitoso que se inició en 1993 parece no tener fin. Dieciocho años después, Vélez no para de dar vueltas y vueltas y vueltas. Los más chicos ya se acostumbraron a ganar. Los más grandes, que vivieron las épocas más difíciles, se siguen sorprendiendo: “¿Ocho títulos locales? ¿Ya tenemos ocho títulos locales?”. Sí, Vélez: ocho.


PUBLICADO EN EL GRÁFICO: VÉLEZ CAMPEÓN (JUNIO DE 2011)

martes, 13 de marzo de 2012

Los hits (junio de 2011)

Los futbolistas que se destacaron en el mes - por Martín Estévez

Messi, Rooney, Radamel, Hulk... Los que venían liderando no jugaron ni un partido hasta nuestra fecha de cierre, lo que permitió el retorno de Iniesta al liderazgo tras diez meses. Por primera vez, un jugador de Belice pisa el ranking.

1) Andrés Iniesta (España)
Campeón de Europa, sumó goleadas contra EE.UU. (4-0) y Venezuela (3-0).

2) Javier Hernández (México)
Gran inicio en la Copa de Oro: tres goles a El Salvador y dos a Cuba.

3) Mario Gomez (Alemania)
En la clasificación para la Euro, dos gritos ante Austria y uno a Azerbaiján.

4) David Villa (España)
Otro campeón europeo en racha: gol a Venezuela para la Furia española.

5) Neymar (Santos / Brasil)
Liquidó a Cerro Porteño en la copa y enfrentó a Holanda con su selección.

6) Cristiano Ronaldo (Portugal)
Perdió cinco puestos porque no se lució en el 1-0 de Portugal ante Noruega.

7) Maximiliano Moralez (Vélez Sarsfield)
El Enano fue el más regular del campeón: la rompió en todos los partidos.

8) Pedro (España)
Tras el gol en la final de la Champions, gritó para España ante Venezuela.

9) Ikechukwu Uche (Nigeria)
Por si no lo conocíamos, hizo dos goles y la rompió en el 4-1 ante Argentina.

10) Giovani dos Santos (México)
Cuatro goles para su selección: dos a Nueva Zelanda y dos a Cuba. ¿Lo tenían?

Del 11 al 20: 11) Zlatan Ibrahimovic (Suecia), 12) Roman Pavlyuchenko (Rusia), 13) Tranquillo Barnetta (Suiza), 14) Santiago Silva (Vélez), 15) Julio César (Brasil), 16) Luis Suárez (Uruguay), 17) Alejandro González (Peñarol), 18) Eden Hazard (Bélgica), 19) Deon McCauley (Belice), 20) Dirk Kuyt (Holanda).

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4412 (JULIO DE 2011)

domingo, 11 de marzo de 2012

El medallero (junio de 2011)

Por Martín Estévez

Oro: Leonardo Gutiérrez
A los 33 años, Leo se consagró bicampeón de la Liga Nacional de Básquet con Peñarol de Mar del Plata, al derrotar a Atenas en la serie final. Es su octavo título, con cinco equipos distintos, que se suman a sus dos medallas olímpicas con la Selección. Héroe total.

Plata: Eduardo Schwank
El rosarino, 192º del ranking ATP, se unió al colombiano Juan Sebastián Cabal (187º) y se anotaron para jugar el dobles de Roland Garros. Algo hicieron: derrotaron a una de las mejores parejas de la historia (los hermanos Bryan) y llegaron hasta la final.

Bronce: Maximiliano Díaz
¿Salto triple en El Gráfico? Claro que sí: el salteño la descosió en el Sudamericano de atletismo realizado en Buenos Aires. Clavó una marca de 15,61 metros, récord argentino, que le permitió llevarse la medalla de oro. Hacía 80 años que un argentino no lo lograba.

Plomo: Unión (Santa Fe)
Atlético Rafaela lo había derrotado en Santa Fe, consiguiendo así el ascenso a Primera División. ¿Qué pasó? Pasó que misteriosamente se apagaron las luces del estadio, impidiendo los festejos y poniendo en peligro a los visitantes. Los dirigentes no asumieron culpas.

Lata: Roberto Fernández
¡Ay, Roberto! Russo confió en él y le entregó el arco de Racing en la fecha 8. Desde entonces, la Academia sumó 3 triunfos, 2 empates y 6 derrotas, y lo que el paraguayo sumó fueron malas actuaciones. Contra Godoy Cruz (2-3) dejó una pésima imagen y regaló el partido.

Cartón: Rosario Central
Nos duele, pero no nos queda otra que pegarle al árbol caído: su temporada en el Nacional B resultó tristísima. El equipo perdió más de lo que ganó, terminó más cerca del último que del primero y los ídolos (Figueroa, el Kily González) no salieron indemnes. A resucitar, Canalla. A resucitar.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4412 (JULIO DE 2011)