sábado, 13 de abril de 2013

Goleadores de verdad

Por Martín Estévez

Que Pelé hizo mil goles, que Romario también, que esos se cuentan, que aquellos no... Desde hace largo tiempo existe una polémica sobre quiénes son los máximos goleadores de la historia. Después de una exhaustiva investigación, conseguimos la respuesta.

Esta investigacion la hicimos para nuestros lectores y también para nosotros. Como periodistas, y especialmente como amantes de esa genialidad llamada fútbol, llevábamos mucho tiempo preguntándonos cuántos goles había hecho realmente Pelé, cuántos Romario, o si algún crack escondido había festejado más que nadie. La explosión en cadena de los goles de Messi multiplicó las dudas, el deseo de saber. Y nos animamos: pusimos patas arriba nuestro archivo, recolectamos registros oficiales, recurrimos a los principales estadígrafos y, especialmente, armamos nuestras listitas y contamos uno por uno los gritos de los quinientos principales goleadores de la historia. De los goleadores de verdad.

¿Qué goles contamos?
No se hagan los distraídos. Sabemos que antes de empezar a leer esta nota ya miraron la inmensa tabla de la página derecha y vieron que el gran ganador de esta investigación es Romario. Y que Messi, sorpresivamente, todavía no figura entre los 162 primeros. Una vez develado el principal misterio, empecemos a explicar cómo hicimos esta investigación.

Lo principal es aclarar que no pretendimos que la tabla final fuera justa, sino que fuera imparcial. Para lograrlo, establecimos los criterios antes de contar el primer gol del primer jugador. Así, nuestros favoritismos no influyeron de ningún modo. La idea de contabilizar los goles oficiales de cada jugador no resultó simple. Porque... ¿qué es exactamente un gol “oficial”? ¿Los amistosos entre Selecciones son oficiales? ¿Los partidos de ascenso? ¿Las copas que se jugaron solo una vez? ¿Los Mundiales juveniles? Hubo que generar respuestas a todas esas preguntas. Veamos cuáles son.

A nivel clubes, consideramos los partidos oficiales de cualquier división, sea Primera, Segunda o Quinta; copas nacionales (Copa del Rey o Copa Italia, por ejemplo); copas continentales (Champions League, Libertadores); copas internacionales (Intercontinental, Mundial de Clubes); supercopas, recopas (enfrentan a los ganadores de distintos torneos); copas oficiales que ya no se disputan (Mercosur, Intertoto, Mitropa Cup) o que se jugaron solo una vez (nuestro Torneo Centenario); ligas de países que ya no existen (Yugoslavia, Unión Soviética), ligas oficiales amateurs (como la argentina antes de 1931) y torneos oficiales que no culminaron o no consagraron a ningún campeón.

A nivel selecciones, contabilizamos los partidos entre selecciones nacionales de mayores, tanto por competencias oficiales como amistosos. En cuanto a las selecciones juveniles, solo los goles convertidos en Mundiales, Juegos Olímpicos o torneos continentales (Sudamericanos, Europeos, Preolímpicos). Como los amistosos entre selecciones juveniles suelen estar organizados de modo informal y es casi imposible rastrear los resultados de los jugados en Africa o Asia, decidimos no incluirlos.

¿Qué goles no contamos?
No cuentan los amistosos entre clubes; torneos organizados por clubes (Copa Joan Gamper de Barcelona, Trofeo Naranja de Valencia); torneos de verano o invierno; partidos de pretemporada; partidos ante equipos de juveniles, de reserva o en los que participen equipos combinados (a principios del siglo XX era usual que jugaran, por ejemplo, Porteños contra Rosarinos); eventos a beneficio o de despedida. No computamos tampoco los partidos de selecciones ante selecciones juveniles, o selecciones contra equipos, ni los partidos de los denominados “combinados nacionales”, “continentales” o del “resto del mundo”.

Nuestros argumentos
Estos criterios pueden ser compartidos o no, pero apuntan a ser imparciales. Imaginamos los cuestionamientos porque nos los hicimos también. ¿Cómo pueden valer lo mismo un gol en la tercera división de Luxemburgo y uno en la Copa Libertadores? Lo dijimos: las estadísticas casi nunca son justas; solo son estadísticas. Además, establecer criterios sobre cuáles son torneos importantes, y cuáles no, rozaría un nivel de autoritarismo que detestamos. E incluso tomando como parámetro idénticos torneos se cometerían injusticias. ¿Acaso vale lo mismo el gol de Diego a Inglaterra en el Mundial 86 que el octavo grito en Hungría 10 El Salvador 1, por el Mundial 82? Pensémoslo así: esta tabla solo contiene información certera sobre los goles que hizo cada jugador. Los juicios valorativos son útiles y hasta deseables, pero cada persona tendrá uno distinto.

Las principales fuentes a las que recurrimos fueron la IFFHS (Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol) y la RSSSF (Rec Sport Soccer Statistics Foundation). Utilizamos un solo requisito para ingresar en la tabla: el jugador tiene que haber convertido al menos 100 goles sumando Primera División, copas continentales y selecciones nacionales. Si alguno convirtió 400 goles en su carrera, pero todos en la cuarta división de Rumania, no ingresa en nuestra tabla. En cambio, si convirtió 300 goles en Primera y 400 en Cuarta, ingresa y se le cuentan los 700 goles.

Los goles perdidos
Que quede claro: esta lista no es definitiva. Aún existen miles de goles con autores desconocidos. Las ligas de Africa y Asia son claramente las más perjudicadas. Los torneos de ascenso y las copas nacionales también presentan muchas dificultades. No solo porque las federaciones no poseen los registros, sino porque tampoco los medios de comunicación o los clubes tienen esos datos. Debemos decirlo de una vez: hay goles de los que nunca sabremos el autor. Mientras los investigadores del mundo siguen (seguimos) rescatando, comparando y comprobando estadísticas que parecían perdidas, reconozcamos que esta no es una tabla con todos los goles del mundo, sino con “todos los goles conocidos del mundo”.

¿Y los 1284 goles de Pelé?
Lo primero que salta a la vista es que los más de mil goles de Pelé se reducen bastante. Y en este caso no se trata de goles perdidos: los del brasileño están todos localizados y registrados. Entonces, ¿por qué él dice que tiene 1284? No es verdad que cuente hasta los goles en la playa, pero más o menos. Tras una revisión exhaustiva, le computamos 757 (643 en Santos, 37 en Cosmos y 77 en la selección de Brasil). Entre los que él considera, le tachamos 446 (¡cuatrocientos cuarenta y seis!) en amistosos o entrenamientos con Santos, 26 en amistosos con el Cosmos, 9 en un seleccionado provincial de São Paulo, 6 en un equipo combinado entre Santos y Vasco da Gama, 18 en exhibiciones de la selección de Brasil, 3 para el Sindicato de Atletas de São Paulo, 5 en partidos a beneficio y (acá viene lo peor) ¡14 goles en el equipo del ejército de Brasil! Sí, en 1959 se jugó un torneo entre ejércitos sudamericanos, Pelé participó como estrella invitada para el ejército brasileño y cuenta esos goles.

Sumando sus 757 goles oficiales y los 527 que no le contabilizamos, surgen los 1284 goles que le atribuyen a Pelé y que la FIFA le aceptó simbólicamente. Igual, en “goles atribuidos” tampoco está primero, porque al también brasileño Arthur Friedenreich, FIFA le reconoce 1329. Y de Joseph Bican existe un libro en el que él mismo da detalles de los 5000 goles que habría hecho en su carrera. Así que, sumemos los que sumemos, el gran Pelé no terminaría primero de ningún modo.

Algunos ejemplos
Para explicar, jugador por jugador, cómo llegamos a su número de goles, necesitaríamos 200 páginas. Sin embargo, se puede entender mejor esta investigación conociendo detalles de los que terminaron en los primeros lugares. Romario, por ejemplo, contaba los amistosos en su búsqueda de los mil goles. Además de esos 196 tantos, tampoco le contamos 3 que marcó para un combinado de Río de Janeiro.

Josef Bican, segundo en la tabla a 9 goles de Romario, podría saltar a la punta en cualquier momento. ¿Por qué? Porque en 1952 jugó para Skoda Hradec en la Segunda División de Checoslovaquia, y parte de esos datos son un misterio. Bican metió 11 goles en los únicos 8 partidos encontrados. Tranquilamente podría haber marcado una decena más en los que faltan, con los que superaría a Romario. Existen pocas posibilidades de que eso suceda, pero existen. Son varios los estadígrafos e historiadores que, con paciencia de paleontólogos, intentan hallar esa información. La regla compartida para legitimar un dato es que figure en un periódico o revista de tirada nacional, o en dos publicaciones regionales. Ojalá lo logren.

El máximo goleador en actividad está 9º en el listado, con 538 goles. Aunque no lo crean, es Túlio, el brasileño que le hizo un gol a Argentina en la Copa América de 1995 después de bajar la pelota groseramente con la mano. El también inició su persecución de los mil goles y ahora, a los 42 años, pasa de club en club en el ascenso brasileño intentando batir récords.

¿Y Messi?
Lio viene trepando a la velocidad de la luz, pero aún está lejos de la cima. Incluimos en sus estadísticas los 11 que anotó entre Barcelona B y Barcelona C porque cumplen perfectamente los requisitos de los goles oficiales. Algunos optan por no contarlos porque Barcelona usa jugadores juveniles en esos planteles, sin embargo ambos equipos juegan en categorías oficiales de ascenso. Si a Llorente se le suman sus goles pese a que el Bilbao solo usa jugadores vascos, no hay razón para no contarle los goles a Messi porque el Barcelona C solo use juveniles. Los 281 goles de Lio al cierre de esta edición lo ubican 186º en la historia y 21º entre los jugadores en actividad. Claro que tiene apenas 24 años. Su archienemigo Cristiano Ronaldo hace valer su experiencia (tiene 27) y aún le lleva 16 de ventaja. Si Messi mantuviera una media de 30 goles por temporada (promedia 50 en las últimas tres), en 2016 rondaría los 440 goles. ¿Puede alcanzar a Romario? La lógica indica que no, los antecedentes indican que no y la experiencia indica que no. Pero cuando hablamos de Messi, siempre hay que desconfiar de la palabra “imposible”.


500 Los goles que sumó Alfredo Di Stéfano, el argentino más goleador de la historia. Detrás de él aparecen Carlos Bianchi (425), Gabriel Batistuta (355), Diego Maradona (354), Oscar Mas (352), Mario Kempes (345), Hernán Crespo (318), Angel Labruna (313), Martín Palermo (305), Luis Artime (289), Alberto Acosta (285), Lionel Messi (281), Herminio Masantonio (280), José Sanfilippo (271) y Carlos Morete (269).

273 Son los jugadores que alcanzaron los 250 goles oficiales durante su carrera. 21 son argentinos; entre ellos, Maradona y Messi.

186º El puesto que ocupa Lionel Messi en la tabla histórica, con 281 goles. Si marca 20 más se ubicará entre los 150 mejores de la historia.

PUBLICADO EN EL GRÁFICO Nº4421 (ABRIL DE 2012)

3 comentarios:

  1. "Si Messi mantuviera una media de 30 goles por temporada (promedia 50 en las últimas tres), en 2016 rondaría los 440 goles"

    Lionel Messi 28 años actualmente, goles: 523. Este tipo es una máquina, bien dices escapa a la lógica.

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  2. Como vos decis Martín,"cuando hablamos de Messi, siempre hay que desconfiar de la palabra “imposible”, Messi va 532 goles, es una bestia, y con los 440 goles que dijiste vos te quedaste corto jaja, admiro el trabajo que haces
    MESSI, MESSI, MESSI...

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  3. Yo creo que Messi superara a Pele, Romario y Josef Bican en Goles. ¿Vos que pensas Martín Estévez?

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